El FBI tendrá un sitio en la Triple Frontera
 

 

Octubre de 2005

Por: Carmen Moreno


 Esta nota de Argenpress service una agencia de prensa creada por el fallecido Emilio Corbiere, un inteligente hombre de la masonería local , muestra su preocupación por la instalación de una oficina del FBI en la Triple Frontera. En verdad no deberían estarlo tanto. El FBI - al revés de la CIA - se ocupa de temas de inteligencia criminal y sus objetivos son el narcotráfico, el contrabando y el trafico de órganos, entre otros. No se especializa en voltear gobiernos de izquierda como sugiere la nota y probablemente de todas las agencias americanas sea la que tiene mejor imagen en el mundo.

 

La elección de una zona tan cercana al Paraguay es bastante lógica. El crimen organizado tiene su estructura logística allí, aunque sus ramificaciones lleguen hasta el mismo puerto de Buenos Aires con la desaprensión de las autoridades nativas.

Hace ya tiempo que el Paraguay funciona como El Líbano de los 70 en el Mercosur y es muy poco probable que esto se modifique de la misma forma que es muy poco probable que el cultivo de la coca sea reemplazada por el del tabaco en Colombia.

 

Accesoriamente podemos señalar que casi todas las policías del Mercosur tiene acuerdos de colaboración con Interpol - con sede en Paris - y que la propia Gendarmería Nacional tiene acuerdos e intercambio permanente de representantes con Francia.
Nadie piensa por eso que Francia esta ocupada en desestabilizar a los gobiernos socialistas o populistas de la región.
 

El FBI tendrá un sitio en la Triple Frontera

Por: Carmen Moreno


A la incertidumbre regional por la instalación de una base militar norteamericana en Paraguay se sumó esta semana el inminente establecimiento de una oficina permanente del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en la Triple Frontera.

El interés de Estados Unidos por instaurar un centro de espionaje en la zona quedó claro luego de la visita del propio director del FBI, Robert S. Mueller, a Asunción este miércoles y jueves.

Mueller informó que la nueva agencia no radicará dentro de la embajada norteamericana, como se había dicho en principio, sino en el punto de confluencia entre Brasil, Argentina y Paraguay.

En franco rechazo a las intenciones de Estados Unidos, el presidente del Congreso, Carlos Filizzola, consideró que el gobierno nacional debía fortalecer los organismos locales de seguridad, pero con otras alternativas.

'Si nosotros queremos capacitar las fuerzas de seguridad, existen varias formas de hacerlo y no solamente con la colaboración de los norteamericanos; podemos establecer convenios con Chile (...) o con organismos similares de Uruguay', explicó.

Tras reconocer que 'es una decisión tomada por el Ejecutivo que, en algún momento, será analizada por el pleno del Senado, Filizzola precisó que la instalación del FBI 'responde exclusivamente a los intereses de los Estados Unidos, y no al nuestro'.

El legislador expresó preocupación 'porque podría existir un interés oculto: la instalación de un sistema de espionaje regional' en una zona 'donde existen gobiernos socialistas, entre ellos Bolivia, de triunfar Evo Morales en las próximas elecciones.

'Obviamente va a traer más roces con nuestros vecinos porque existen dudas sobre la verdadera intención del FBI, muchos sospechamos que detrás de esto hay un interés político, con connotaciones ideológicas', explicó el congresista.

Mueller fue recibido por el ministro del Interior, Rogelio Benítez, el vicepresidente Luis Castiglioni y el comandante de la Policía Nacional, comisario Fidel Isasa, a los cuales informó sobre la instalación de un 'Agregado Legal' a partir de 2006.

Esa figura será el puente de comunicación entre las autoridades de los dos países, y será la encargada de hacer cumplir las leyes, incluyendo el acceso a las bases de datos de información y otros recursos.

Esta semana, el diario asunceño ABC color reveló un informe según el cual el presidente paraguayo, Nicanor Duarte, habría planteado a su homólogo de Estados Unidos, George W.Bush, la sugerencia de una 'alianza estratégica' entre ambos países.

El documento, que no se había dado a conocer antes, descubre el ofrecimiento a la Casa Blanca 'de la posibilidad de establecer una base aérea en el aeropuerto de Mariscal Estigarribia', en el Chaco, a unos 250 kilómetros de la frontera con Bolivia.

La intención del Ejecutivo paraguayo, según el texto, sería 'controlar conjuntamente el espacio aéreo de Paraguay, totalmente desprotegido en la actualidad, situación que facilita el tráfico de drogas'.

Esta política y la sugerencia de 'alianza estratégica' empezaron a concretarse en junio, a partir de un acuerdo bilateral sobre ejercicios e intercambios militares que fue favorecido por la concesión de inmunidad para los soldados norteamericanos.

Gracias a ese entendimiento, vigente hasta el 31 de diciembre de 2006 y con posibilidades de prórroga, las tropas estadounidenses en suelo guaraní tienen las mismas prerrogativas de un funcionario diplomático.

El despliegue de unos 500 militares de la nación norteña, con sofisticados aviones, armas, equipos y municiones, incrementa las preocupaciones en la región sobre la eventual instalación de una base militar en la Triple Frontera.

Los resquemores se incrementaron desde agosto, a partir de la visita a Asunción del secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, tratada con mucha reserva por las administraciones de los países relacionados.

Visto con buenos ojos por la Casa Blanca, Paraguay es el único país que ha sido recientemente incluido como beneficiario de la Cuenta del Desafío del Milenio.

En principio, recibirá una ayuda de 30 millones de dólares del gobierno estadounidense para ser utilizados en proyectos sociales.

En el contexto de las nuevas relaciones entre ambos países, el embajador norteamericano, John F. Keane, quien terminó esta semana su misión en Paraguay, informó que Washington condonaría deudas por naturaleza y podría aumentar las importaciones de productos.

 

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