Noviembre de 2005
Por Edgardo Arrivillaga
El 24 de marzo de 2004 el general James Hill, para la fecha jefe del
Comando Sur, presentó un informe ante el Comité de las Fuerzas Armadas de
la Cámara de Representantes de Estados Unidos, que resulta ser esencial para
comprender la visión del Pentágono frente al ambiguo proceso revolucionario
venezolano.
En ese informe Hill propuso incorporar a las amenazas tradicionales de
seguridad manejadas por Estados Unidos para América Latina
(narcotráfico y terrorismo basicamente ) el concepto de “populismo radical”,
definido como una
“amenaza emergente que socava el proceso democrático al reducir los derechos
individuales”.
La propuesta de Hill sobre el “populismo radical” planteaba la
necesidad de ideologizar la política hemisférica estadounidense, especialmente
frente a Chávez, ya en abierto accionar conjunto con el agotado y parkinsoniano
Fidel Castro al
desarrollar una agresiva geopolítica energética (Petroamérica, búsqueda
de aliados estratégicos para romper aparentemente la interdependencia petrolera
con
Estados Unidos) y una retorica revolucionaria continental muy atractiva para los
indigentes.
La posición de Hill chocaba con los lineamientos del Departamento de
Estado, que privilegiaban el negocio petrolero inmediato sobre lo
políticoideológico-militar, entendido como confrontación entre las democracias
representativas y los “populismos radicales”. En el fondo era la discusión
irresuelta que acompañó los pasos que llevaron a tener una visión bifronte
durante toda la guerra en Irak al Pentagono con el señor Colin
Powell,multiplicando
las bajas americanashasta el infinito.
La propuesta de Hill fue colocada en el congelador de las decisiones
estratégicas. Las trasnacionales petroleras de base estadounidense-Pan American
Energy y BP
esencialmente disfrutaban de una nueva “edad de oro” en Venezuela y sus
lobbystas
paseaban amablemente por las salas de reuniones del Congreso y de la Casa
Blanca. La crisis energética mundial fortalecía su posición, resumida
en una conclusión: “Chávez nos da las concesiones y además garantiza la
gobernabilidad necesaria para que el suministro petrolero no se
interrumpa””.Los problemas democraticos de los venezolanos no son nuestro
problema”. Era la consigna que acompañó el mantenimiento de
Anastasio Somoza. "Es un hijo de
perra
pero es nuestro hijo de perra" se sostenía.
Un gobierno de extrema sensibilidad petrolera empresarial como el que
representa la Casa Blanca optó por manejarse con las tesis de seguridad
energética de las trasnacionales petroleras, antes que aceptar el
enfoque político-ideológico-militar del Pentágono que además por varios errores
increibles no lograron encontrar su propio hijo de perra en Bagdhad.
Un año después de la presentación del Informe de Hill al Congreso se produjeron significativas declaraciones al Financial Times de Rogelio Pardo Maurer, subsecretario de Defensa para el Hemisferio Occidental. En la entrevista, titulada “Bush pretende contener a Chávez”, Pardo señalaba que “Chávez es un problema (para Estados Unidos) porque claramente está usando su influencia y recursos petroleros con el fin de introducir su conflictivo estilo de política en otros países”.
La caracterización sobre el uso del petróleo descartaba, en la
interpretación de Pardo Maurer, darle prioridad al abastecimiento
estadounidense (Departamento de Estadotrasnacionales petroleras) para colocar la
mira militar sobre el uso de los recursos obtenidos por su venta con el
fin de influir políticamente sobre otras naciones de la región. “Está
escogiendo los países con la trama social más débil. En algunos casos es
una subversión declarada”, añadió. En verdad en eso Chavez operaba con el
desprejuicio del inteligente conde Drácula en los Balcanes -un antecesor de
Maquiavelo y en otro
momento explicaremos porque- o las recetas de consolidación de ganancias del
cartel del narcotrafico quién una vez ofreció pagar toda la deuda externa
ecuatoriana.
Pardo dijo también que Estados Unidos había perdido la paciencia.
“Llegamos al final del camino con el enfoque actual”, afirmó, a la par que
anunció que comenzaba una estrategia para “cercar” a Chávez.
En julio de 2005, Tom Barry, director político del
Internacional Relations Center (IRC), publicó un trabajo que tradujo la
agencia de noticias IPS, cuyo título fue “Nuevas Prioridades para el Comando
Sur”. Allí Barry sostenía que el Comando Sur, bajo la jefatura de Bantz Craddock
- otro viejo conocido -
había elaborado nuevos documentos de estrategia hemisferica para la
región.
Allí se establecían las prioridades
a) garantizar el libre flujo de suministro regional de energía a los mercados internacionales
b) asegurar que los países
ejerzan soberanía sobre su territorio, ayudando a las naciones andinas en
su esfuerzo por dominar “espacios no gobernados” y a todos los países
de la región para impedir el “efecto derrame” de sus vecinos inestables;.lease
Bolivia,Colombia y Ecuador..-
c) buscar que los aliados regionales tengan capacidad y voluntad para
participar en “operaciones combinadas” como “acciones antiterroristas” y
“operaciones de paz”;
d) impedir “que los Estados parias apoyen organizaciones terroristas”; y e) fortalecer y mantener gobiernos estables y democráticamente electos en toda el área de acción del Comando Sur.
Otros dos objetivos permanecían
clasificados.Y en otras lineas tambien veremos porque.
Lo cierto es que el escrito de Barry sobre las nuevas estrategias del Comando
Sur nunca
fue categoricamente desmentido.
El 11 de octubre Donald Rumsfeld anunció que el Pentágono
estaba impulsando la creación de una “Fuerza de Paz” en Centroamérica
para enfrentar problemas de marginalidad como el de la violencia urbana,
garantizar la paz en Nicaragua y evitar conflictos armados regionales.
Pero también agregó que el objetivo apuntaba
a colaborar en la lucha contra la
guerrilla y el narcotráfico, planteando la incorporación de la futura Fuerza
al Plan Colombia.
Mientras tanto advertía que los 100 mil fusiles Kalashnikov y los helicopteros
adquiridos por Venezuela a Rusia podían a traves de Rossoborexport
con oficinas en Brasil y Montevideo
llegar a manos de grupos insurgentes o potenciar una
buena infantería independiente que en el Caribe utiliza tradicional armamento
americano.
Entran allí por la ventana los intereses de los sistemas de armas americanos y
se desdibuja
la esclerotica doctrina de los ochenta que dividía los problemas de defensa y
seguridad de forma
un poco arbitraria y que en la Argentina expresa gente como Horacio Vertbisky
quien basica la
Secretaria de Seguridad Interior
en torno al teniente coronel retirado, Ricardo Colombo.
Smultaneamente , la revista Time Magazine informaba que el Pentágono había
decidido
instalar una Unidad de
Operaciones Psicológicas (JPSE) basada en el Comando de Operaciones
Especiales de Estados Unidos, con el objetivo de comenzar a actuar en
América Latina y el Caribe en misiones de contra propaganda
.La Unidad recoge las experiencias americanas en Kosovo ,donde también allí
el frente estaba bastante indefinido y la Union Europea ocupaba el lugar de la
Cancillería americana a la búsqueda de un consenso apaciguador.
El pasado 4 de octubre William M. Arkin, analista militar del
Washington Post, dio a conocer documentos del Pentágono (“Análisis Cuadrienal de
Defensa de 2005”) que incluían a Venezuela en una lista de países que
representaban una “amenaza potencial militar” para Estados Unidos.
En la lista aparecían también China.en el largo plazo -, y en el corto Siria,
Corea del Norte e Irán.
Esta ultima la Gran Persia que es en definitiva quien esta ganando espacio en Irak, ya en Basora y Kerbela el árabe esta siendo desplazado por el persa,pero de esto ni una palabra seria en la prensa que cubre los conflictos sobre el terreno.
Pero lo cierto es que la línea del “cerco” se había impuesto en la
Casa Blanca se apreció con claridad en la reciente IV Cumbre de Las Américas
presentada
por la izquierda como un éxito apabullante,Una especie de Bahia de Cochinos para
la diplomacia americana.
Ahí Estados Unidos logró que 28 gobiernos, de 34, respaldaran su tesis de volver a la discusión sobre el ALCA, que a juicio de Hugo Chávez estaba ya “enterrado” (el ALCA debía haber sido lanzado en enero de 2005).
El Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay), con la adhesión de
Venezuela, logró frenar la discusión sobre el ALCA, empujada por la
mayoría de los asistentes a la IV Cumbre, invocando la “cláusula del
consenso” que rige las reuniones de los jefes de Estado y que obliga a que
todos los miembros de la Cumbre den su acuerdo para que se cumpla una
resolución. La situación crepuscular y pasatista de la Cancilleria argentina
coptada por Jorge Taiana y desplazando a Rafael Bielsa ayudó impecablemente
a los intereses americanos pentagonianos y armamentisticos. No así a los
petroleros.
Pero, más allá de la frágil tregua que dejó la vulgaridad maradoniana de
la IV Cumbre,
quedó claro que el cerco ideado por el Pentágono como política contra el
prusianismo militar
venezolano
y los llamados
“populismos radicales”,modelos para paises sin clase media con
la solitaria excepción de la Argentina devauada ha llegado de forma tajante
a la esfera político-económica.
La reunión posterior entre Lula y Bush, en la cual-ya se sabe - Lula
sensatamente aclaró que el
“aliado estratégico” de Brasil era Estados Unidos, y que la aspiración
de su Cancillería era llegar a un acuerdo razonable (subsidios
agrícolas) con Washington, posición acorde con la que sostienen los otros
miembros del Mercosur, deja a Chávez, aunque se incorpore Venezuela al
Mercosur, prácticamente aislado entrelos jefes de Estado del Continente en
su actitud revolucionaria y con su propuesta del ALBA (Alternativa
Bolivariana para las Américas), respaldada por una Cuba estaqueada a sus propios
mitos.
El próximo scrum enfrentará al Pentágono (Plan Colombia-Andino) con el
Congreso Bolivariano de los Pueblos.Y paradojalmente -o no tanto -a los intereses petroleros americanos con sus intereses militares.
El pensamiento del Pentágono es estratégico,el petrolero propio
de un negocio de ganancia
rapida esta muy ligado a las fluctuaciones
de corto plazo.
Hasta ahora Chavez ha sido funcional a los intereses americanos
como en general casi todos los gobiernos de “ izquierda”
de la región.
Pero la crisis social,racial y de integración
en Europa ha colocado las cosas en
su lugar
La izquierda esta dejando de ser eficaz como elemento
de recuperación de las crisis y el espejo européo es
peligroso.Lo social esta comenzando a preocupar a los militares
y las embajadas rusas no controlan minimamente los procesos revolucionarios
y para colmo los grupos socialdemócratas ya solo señalan la via de la gran
sociedad
Johnsoniana lo que equivaldría a crear grandes partidos democratas en la propia
Europa.
El caballo de Alejandro se llamaba Bucéfalo.
Los espíritus pentagonianos tienen ganas de montarlo.
Y la Cancilleria argentina siempre prefiere las derrotas
con éxito moral antes que la realidad de los hechos
que galvanizan la estrategia a la realidad.
El gobierno K sigue pensando de forma muy profunda
en cosas inalterablemente inexistentes.
