VISTO DE DERECHA

 

Noviembre de 2005

 

Uno

Hace pocos días, Daniel Scioli tenía previsto lanzar su candidatura a jefe de gobierno porteño luego de las elecciones del domingo pasado. Pero en la Casa Rosada están enojados con el vicepresidente porque dicen que le quitó respaldo a Rafael Bielsa en la campaña. Ahora, Scioli postergó todos los lanzamientos hasta dentro de seis meses. "No hablaremos de eso hasta dentro de seis meses. No hablaremos de nada. Daniel sigue como vicepresidente. Es parte de este gobierno y acompaña a Kirchner", dijo un allegado del presidente del Senado. Buscan evitar más reticencias aún de la Rosada. Scioli tenía pensado fundar un local temático, con decenas de cuadros técnicos y equipos en los diversos temas de la Ciudad. Se instalaría en la planta baja de su casa del barrio del Abasto. Ese acto de inauguración sería presentado como su lanzamiento formal.

También tenía pensado constituir un espacio propio en la Legislatura porteña, que giraría en torno a Alberto Perez, su mano derecha en la nueva composición de ese cuerpo. Pérez es ahora secretario de Relaciones Parlamentarias de la jefatura de Gabinete, que conduce Alberto Fernández. Pero ingresará en la Legislatura porque integró la lista de legisladores en la misma boleta que Bielsa. La Casa Rosada le critica a Scioli que es "poco confiable" y que quedó "descolocado" porque no se jugó por Bielsa. En rigor, la campaña la diseñó el jefe del Gabinete, Alberto Fernández, y pocas veces invitó al vice a esos actos, aunque Scioli dice haber ido a muchos. Además, ven que Scioli está cerca de Mauricio Macri con quien conversó 45 minutos en el Senado días antes de las elecciones. "Tendrá que pensar por donde rumbea. Quedó descolocado", dicen. "Se transformó en no confiable para nadie. Apareció a festejar en el hotel Intercontinental y nunca fue a los actos", dijo otro operador de Kirchner. Por todos esos motivos, Scioli postergará ahora todas las señales tendientes a lanzarse como candidato a jefe de gobierno porteño, aunque mantendrá sus aspiraciones intactas. Y dice que no se irá con Macri, aunque tiene buena relación con él. "Scioli es peronista y es del Gobierno, es impensable que se vaya", aseguran sus íntimos. De todos modos, no habría que descartarlo a futuro, en un escenario de ruptura.


Dos

Lo primero que hará Mauricio Macri es consolidar la alianza de Pro con Jorge Sobisch, del MPN, luego del triunfo de ambos en Capital y en Neuquén. Desde allí Macri apuntará a ratificar su alianza con el bonaerense Ricardo López Murphy y de esa manera dejar consolidado el germen de la coalición de centroderecha que busca sumar peronistas para expandirse a nivel nacional. Macri apuntará a ser presidente, pero no necesariamente en 2007. Su primer objetivo es la Capital Federal como jefe de gobierno porteño para dentro de dos años. Luego, si las circunstancias permiten presentarse y ganar en 2007 la Presidencia, lo haría. "No será candidato a presidente para perder con Kirchner, si éste está fuerte", dijo un hombre de Macri. En ese caso, dejaría que Sobisch sea el candidato a presidente de la coalición y buscaría tomar el control de la Ciudad para proyectarse hacia 2011. "Pero su objetivo de máxima, no tenga dudas, es ser presidente. Pero sin apuro", agregó. Y para constituir una coalición nacional de centro derecha apuntará a agregar al peronismo. Es cierto que López Murphy no es compatible con Sobisch ni con muchos caudillos actuales del PJ, pero Macri quedó mejor parado que el ex radical y buscará que éste acepte las condiciones que impondrá a partir de ahora el presidente de Boca Juniors. Por eso, en el bunker macrista se hacen listas de posibles líderes peronistas enemistados con Kirchner que representen a la centro derecha en el país. Esperarán a ver como decanta la relación entre el Presidente y Daniel Scioli, a quien buscan incorporar. Scioli, por ahora, dice que no, pero su relación con Kirchner decae. Y si hay una fuga de peronistas hacia el macrismo no se podría descartar. También buscarán a los duhaldistas, pero sin Eduardo Duhalde, a quien Macri ve muy desgastado tras su derrota. Otros caudillos del PJ del interior están en sus planes. Algunos de ellos son Ramón Puerta, de Misiones, que siempre fue amigo de Macri, así como Juan Carlos Romero, de Salta. También buscarán a Carlos Reutemann, de Santa Fe, y no descartan en un futuro a José Manuel De la Sota, de Córdoba. También buscarán alianzas con Rubén Marín o Carlos Verna, de La Pampa; con los hermanos Rodríguez Saá, de San Luis -que ya están casi sumados a la Casa Rosada-, o con Luis Patti, aunque perdió en Buenos Aires.
 

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