QUIEN GANA Y QUIEN PIERDE CON
LA VICTORIA DE EVO MORALES

 

Diciembre de 2005

Por Strategicos


El nuevo presidente de Bolivia ,Evo Morales es el verdadero jefe de los cocaleros de la región del Trópico de Cochabamba (Chapare). En Bolivia existen dos regiones productoras de Coca, Yungas (donde la producción es legal y se supone que es toda para consumo de la hoja por medio de mascado, té o la venta a Cocacola Company) y Chapare (donde la producción es ilegal y es mayoritariamente derivada al narcotráfico). En Chapare, muchos campesinos han avanzado en la cadena productiva y transforman la hoja de coca en pasta base y base de cocaína por su cuenta antes de venderla al narcotraficante. Es decir, que Evo representa a los campesinos ligados al narcotráfico.


Evo necesitaba llegar al poder por las urnas, dado que ese sería su mejor escudo contra la presión norteamericana que sobrevendría en tal caso. Evo habia reunido hasta un 21% de los votos en elecciones anteriores pero ahora simplemente ha arrasado


Igualmente el rol de las Fuerzas Armadas será vital en los acontecimientos futuros, dado que son la única institución que conserva algún grado de proyección nacional. Sin embargo, puede suceder que prefieran permanecer inactivas, para evitar el desgaste. La impaciencia de los oficiales de Tte Cnel para abajo, demostrada en los últimas meses con pedidos de renuncia puede jugar a favor de la intervención. Un gobierno militar, que logre algún tipo de alianza con los gremialistas de la COB y haga la vista gorda a lo que sucede en el Chapare podría llegar a generar un equilibrio precario. Sin embargo es improbable que perdure dada la problemática de los hidrocarburos que analizaremos seguidamente


En el caso de que se haga cargo del gobierno una agrupación revolucionaria, lo más probable es que se desencadene un conflicto civil.


Si el grupo es de carácter marxista y/o indigenista (caso del MAS) y en ese sentido el discurso de Evo ha sido abarcativo y mucho menos provocativo que los del propio presidente argentino pretende avanzar pausadamente sobre la propiedad privada de las clases medias y altas, por medio de la reforma agraria, la nacionalización de los medios de producción y de los hidrocarburos,y en ese sentido lo más probable es que los perjudicados reaccionen intentando la secesión del resto del país (Tarija y Santa Cruz) o intentando restaurar su poder político.
Si el grupo revolucionario es de carácter indigenista (racista, a favor de eliminar a todos los que no sean indígenas – Felipe Quispe) la lucha será inevitable a menos que los primeros moderen sus intenciones al altiplano, lo cual es improbable dado que esas son las tierras más pobres en la actualidad.


Igualmente ya podemos anticipar que las dos primeras jugadas de Evo serán avanzar sobre la Corte de Justicia y la Justicia Electoral.Serán los primeros peldaños simplemente.


El otro asunto será establecer alguna legislación proactiva hacia la fabricación de droga blanda que cuente con el apoyo de algunos laboratorios. En eso Evo sería un inesperado discípulo de Milton Friedman pero la maniobra es discutible porque simplemente haría bajar los precios y se diseminaría transformando a Bolivia una enorme Holanda permisiva en el corazón del Mercosur. Es interesante como hipótesis pero poco probable.


Gas

Los hidrocarburos tienden a complicar todo. Bolivia, históricamente, ha dependido prácticamente de la exportación de algún mineral (primero la plata, después el estaño y ahora el gas). En la última década, importantes empresas extranjeras, incluyendo a Petrobrás y Repsol-YPF pero también Pan American Energy y British Petroleum han invertido en el país en exploración, extracción y transporte. Las dos forman parte del entramado argentino a través de ENARSA y los acuerdos de explotación off-shore en el sur del país.. El resultado fue el descubrimiento de importantes reservas gasíferas y la exportación principalmente a Brasil y Argentina. Argentina tiene un interés estratégico en Tarija especialmente y en Santa Cruz. Brasil tiene un interés estratégico especialmente en Santa Cruz, también en Tarija, y en mucho menor proporción en los departamentos de Pando y Beni. En ese sentido el gobierno de Evo no podrá escapar a la trampa de la nacionalización del gas, si desea evitar protestas revolucionarias por izquierda .Pero en ese caso, lo más probable es que los departamentos de Tarija y Santa Cruz opten si pueden por separarse del resto del país. En ambos territorios existen fuertes movimientos separatistas.


En ambos estados se han expresado deseos de unirse a la República Argentina, y en Santa Cruz también existen fuerzas pro-Brasil. En ese escenario es fácil imaginar la presencia de tropas brasileñas en Santa Cruz, aunque más no sea bajo el manto de la ONU o de la OEA. La posición Argentina es más difícil de imaginar debido a la carencia de recursos de las FFAA y a la imprevisión del gobierno.


Repercusiones en la región

En todos los países limítrofes se sentirán las repercusiones de la evolución boliviana. En caso de desatarse el conflicto, es esperable una crisis de refugiados en las zonas fronterizas. Además, los países pueden suponer que sus fronteras serán violadas por los bandos en pugna ya sea por persecuciones calientes o para utilizar el territorio como zona de descanso. Esto es particularmente esperable en las zonas de frontera amazónica de Brasil y Perú. Probablemente la situación más compleja la viva Perú, donde la situación institucional es casi tan delicada como en Bolivia. Los movimientos indigenistas e indianistas peruanos se sentirán impulsados a copiar el modelo boliviano y allí cunde también el etnocacerismo, una expresión extrema del indigenismo militante revolucionario con penetración en el ejercito, sobre todo en los cuadros de oficiales jóvenes y suboficiales de origen claramente indígena.


También es posible esperar que el desorden favorezca el resurgimiento de Sendero Luminoso (más activo en los últimos tiempos) y del MRTA. Chile también puede sentir los efectos del movimiento indigenista en el norte de su territorio. En previsión de esto y de posibles avances redentoristas sobre las tierras incorporadas en la Guerra del Pacífico, Chile ha realizado importantes compras de armamentos principalmente aeronaval en Londres y Holanda y está mirando atentamente la situación en el limite con Perú y Bolivia. Paraguay puede esperar, además de los problemas fronterizos referidos, un aumento del narcotráfico desde (cocaína) y hacia (marihuana) Bolivia. La inestabilidad boliviana también puede fortalecer la inestabilidad en ese país, donde se ha detectado la presencia de las FARC, la confluencia entre agrupaciones subversivas paraguayas con esa fuerza, y un creciente movimiento a favor de las ocupaciones de tierras. No hay signos por ahora, pero la inestabilidad en la región podría revivir el conflicto del Chaco, aunque esta parece una posibilidad muy lejana y ahora se ve que la presencia de la infantería de marina americana en la zona no dista de ser casual.


En el caso de Venzuela, Evo favorece la expansión de Chávez quién acaba de mejorar su relación con Colombia, muy vinculada a Estados Unidos y al Perú y seguirá ocupando la centralidad del escenario disturbador en el subcontinente. Es probable que tanto técnicos petroleros venezolanos como cubanos, médicos, sanitaristas y especialistas en comunicación social se instalen rápidamente en Bolivia.

Brasil y Argentina, además de los problemas descritos anteriormente , deben preocuparse por su abastecimiento de energía. En el caso de un conflicto, los gasoductos son blancos muy endebles. Ambos países deben preocuparse por definir claramente sus intereses y políticas en los departamentos de Tarija y Santa Cruz y calcular con realismo su capacidad de absorción de los territorios con los conflictos que ello implicaría. Un efecto negativo, en la medida en que la estatalidad centralista desaparezca del todo en Bolivia, será el aumento del narcotráfico desde Bolivia hacia los dos países. El descubrimiento de una cada vez mayor cantidad de “cocinas” de cocaína en Argentina son señales claras de que este proceso ya está en marcha.


En resumen

Bolivia parece avanzar hacia un proceso de conflicto civil .La desestabilización boliviana tendrá efectos negativos (crisis de refugiados, contagio, fortalecimiento de insurgencias y/o crecimiento del narcotráfico) en todos los países limítrofes.
Un efecto posible del mismo sería en el peor de los casos la desaparición del Estado boliviano y su polarización con ganancias estratégicas para Brasil y tal vez Argentina.


Argentina y Brasil tienen intereses concurrentes en este asunto, por lo que pueden colaborar para avanzar sus intereses, si saben moderarlos para que no entren en conflicto. Ambos deberán ganar el apoyo de EEUU en este proceso, buscando coincidencias entre los intereses de las tres naciones.


Argentina debe pensar seriamente cuales son sus opciones geopolíticas y no ideológicas en relación con la crisis boliviana y prepararse para minimizar los efectos negativos y capturar las mayores ganancias posibles ya que desde la época de Juan Manuel de Rosas no se presenta una coyuntura tan favorable para instalar una pinza argentina en el altiplano que simultáneamente redimensione las ambiciones chilenas. Como dato menor el precio del servicio domestico boliviano en la Argentina tenderá a bajar pero el indicador es poco relevante.


También proliferarán las agencias de viajes y transporte de toda naturaleza vinculadas con la zona andina. Y naturalmente el contrabando.
 

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