EL CASO PALACIOS Y EL CASO DREYFUS

 

Diciembre de 2005

por Edgardo Arrivillaga


El Boletín Oficial Pagina 12 nos informa hoy las opiniones de Horacio Vertbisky sobre el caso del general Palacios, condimentándolo con una serie de informaciones prontuariales sacadas en su mayor parte de la secretaria de Asuntos Militares del Ministerio de Defensa,  zona liberada para nuestro inefable HIV y enlazandola con datos menores vinculados con al parentesco de algunos militares con otros militares vinculados en su momento con el Proceso.


La teoría de la ideología genética ya la había explicitado Nilda Garre en su viejo proyecto -allá por el año 1996-que apuntaba a impedir que miembros de las fuerzas armadas o de seguridad pudieran dirigir agencias de seguridad hasta un grado de parentesco de tercera generación. Este absurdo jurídico no soporto el menor análisis en su momento ya que pretendía legislar no solo sobre el pasado -lo cual es gravísimo sino también sobre el futuro. Digamos que si la hija de un mayor de infantería se casaba con el hijo de una pyme de artes graficas, los parientes colaterales quedaban inhabilitados para acceder a una agencia de seguridad de por vida.


El proyecto, una aberración pero teñida del espíritu jacobino que ahora campea en Defensa y sobre el cual informaremos detalladamente de forma sucesiva quedo en el archivo de la gente sin competencia en la materia. Los proyectos eran seis en su totalidad y cada cual era mas irrazonable que el anterior pero los palmares los llevaba indudablemente Nilda.


Hay algo sin embargo interesante que señala HIV quien conoce el asunto no solo por su pasado de militante activo en el terrorismo, seria una versión criolla de una Irgum de izquierda en su fértil imaginario literario -y se refiere a que el perfil del general Palacios resulta incompatible con el perfil de un general regional sudamericano del siglo XXI.


En realidad lo que interesa definir no es tanto las opiniones de HIV, un hombre que ha dejado la Fuerza Aérea para trabajar simplemente para la CIA, cosa bastante lógica porque la CIA a la inversa de lo que piensa la izquierda argentina siempre con el tiempo exactamente a contrarreloj histórico es el ala izquierda de los servicios de informaciones americanos y se nutre justamente de gente como HIV como operadores de campo o simplemente agentes de influencia que es lo que actualmente nuestro hombre es y nada mas que eso. Su terrorismo ha quedado en el pasado, ahora es un eficiente servidor del imperio hegemónico central y así debemos tomarlo.


Pero volviendo a la esencial, es inútil discutir la cuestión militar hasta que no tengamos un bosquejo idealmente conceptualizado de cual es el perfil del general argentino del siglo XXI. El perfil formativo de nuestros generales del futuro que en los próximos años será muy diferente tecnológicamente y hasta humanamente -en el 2025 habrá generales y almirantes femeninos-de lo que hemos conocido hasta el presente.


Palacios -según HIV -incurrió en dos errores. Fue instructor de cursos de contrainsurgencia hemisférico, algo realmente muy positivo si se quiere conocer el sistema de seguridad americano y regional vivencialmente -Chávez es una excepción solitaria y un poco a contramano con su teoría de la Nación en armas que arranca de Ludendorf y ya ha hecho bastante daño durante todo el siglo pasado -y haber desarrollado un ejercicio de entrenamiento contra Chile. Bueno, los amigos chilenos saben que los ejercicios trasandinos contra la Argentina son normales. Tan normales como lo eran los planes de contingencia argentina contra el Brasil y Chile en la década del 60 o el inevitable ejercicio reconquistando Malvinas que no se leyó siquiera muy bien cuando emprendimos la campaña boreal en 1982 con los resultados bastante interesantes de efectuar un simulacro de una batalla con muertos reales,pocos en verdad, pero a los que los socios de HIV y me refiero específicamente a los montoneros como Nicoletta y otros nos animaban exultantemente hasta la victoria siempre, pero del Reino Unido....


Pero el problema central no es exactamente el perfil democrático proamericano o pro venezolano del general que imagina HIV. El problema esencial es determinar cuales son las hipótesis de guerra,.conflicto o tensión que la Argentina tendrá en el futuro en su tres marcos de acción especifica. El regional, el continental y el mundial.


En términos geopolíticos la Argentina sigue teniendo debilidad demográfica frente a un país el Brasil, superioridad con respecto a casi todos los otros de la región, en particular el Paraguay y el Uruguay y una situación de empate estratégico con Chile. Con este ultimo tiene una relación de fuerzas comparable a la que tuvo Irak en su larga década de guerra con Irán que le permitió mantener sus posiciones, es decir mantener una cierta forma de victoria y sobre todo la intangibilidad de sus fronteras. Quedaría por discutir quien es Irán y quien Irak pero la volatilidad de las dos políticas de defensa -la consistente chilena y la inexistente local - hacen que obviemos el asunto.


Lo cierto es que estos elementos de competencia geopolítica, en Sudamérica no se borraran por la integración propuesta por Chacho Álvarez y gente del café de la esquina sino simplemente por un crecimiento económico y tecnológico que asegure a todo el marco regional un régimen de seguridades compartidas. Esto se logra o con poder nuclear autonómico-China es un ejemplo interesante del asunto y también Francia, probablemente Brasil se encamine por vías oblicuas en esa dirección -o por un nivel de crecimiento asociativo tal que desvanezca cualquier hipótesis de conflicto con el oponente territorial. Era el corazón de la idea ditelliana con respecto a Malvinas pero no se pudo concretar porque la Argentina quebró-gracias a gente como HIV precisamente, patriotas de papel y hombres de papel, parafraseando a su padre, el Vertbisky premio 1952-y hoy los kelpers son una pieza estratégica en el sistema de despliegue anglosajón en el Atlántico Sur de forma mucho mas decisoria que antes de 1982.


El segundo punto es que se desarrolla una lucha sistemática y de previsible empate contra el narcotráfico que -visto desde el ángulo de la oferta constituye un sistema económico paralelo y nada mas -pero visto desde el ángulo de la demanda es un pulverizador de las sociedades y una incubadora de parasitarios mutantes invalidados a los que tendremos que mantener casi hasta el fin de sus días. Además una contribución inagotable para guerrillas y contraguerrillas maquilladas de izquierda o de derecha pero básicamente interesadas en la expansión de su comercio y en la consolidación de zonas liberadas que pulverizan al estado nación y convierten los territorios en verdaderos Gulags de consumo, producción y autodefensa.


El tercer punto son las misiones de paz -en verdad de policía internacional-.que tenderán a acentuarse en los próximos años porque justamente los objetivos militares del siglo XXI no implican la ocupación territorial. Irak será la ultima guerra majestuosa e ideológicamente romántica del hombre blanco en un marco orientalista-la democracia frente al fenómeno nativista siempre es una pulsión faustianamente romántica en el sentido clásico - en este caso en un territorio del cual los americanos entienden poco, pero las guerras del futuro buscarán simplemente la neutralización de los oponentes eventuales de forma casi virtual y con escasísimas perdidas humanas.


Finalmente queda por considerar el perfil ideológico. Blair que es un hombre de la izquierda, mucho mas a la izquierda pero democrática que el social fascismo de HIV,  no vacila en tapizar de bombas ni Afganistán ni Irak cuando percibe que los intereses nacionales petroleros y diplomáticos británicos están en juego. Es una izquierda razonable. No se diferencia demasiado de los objetivos de Putin en las provincias orientales de la ex URSS aunque Putin este mas cerca de Pinochet y de HIV que de Blair.
Pero la pregunta que queda flotando y por ahora no repetiré los toscos nombres de las nuevas autoridades en Defensa que han ido allí para hacer algunos negocios y nada mas, es exactamente que perfil de general queremos?


Bueno, esto no lo determinan ni la cuenta en dólares off-shore de HIV ni los principismos setentistas de Nilda ni los intereses venezolanos.-nuestro permanente socio militar antibrasileño, no lo olvidemos -ni las necesidades de caja de la presidencia.


Esto lo determinan el marco mundial actual, la globalización militar, el sutil equilibrio entre los intereses nacionales permanentes, los fenómenos internacionales inevitables y los factores condicionantes que se ya se avizoran en la Argentina actual con su escasa densidad demográfica y su apetecible extensión geográfica mas apta para los negocios que para las operaciones. No debemos olvidar tampoco el marco andino, esa tierra de Pedro Páramo contada por gente como Vargas Llosa o Ciro Alegría que con o sin indigenismo revolucionario militante , por simple obra de la potencia petrolera, se convertirá en un elemento de revalorización geopolítica tan inevitable como lo fueron los países árabes después de la década del 60, independientemente de quien las gobierne.


HIV ,el verdadero ministro de Defensa de este gobierno de irreductibles trapecistas lo sabe.


Pero no es el único.


El caso del general Palacios es un simple caso Dreyfus argentino pero ejecutado por izquierda. Representa a los nuevos judíos argentinos de uniforme y a sus irreductibles perseguidores socialfascistas. Pero pone en evidencia la falta de una clara política militar para la Nación.

 

Portada