Diciembre de 2005
por Edgardo Arrivillaga
El excelente informe de Mainhard que transcribimos enfatiza el rol crucial del
problema argentino. La oposición esta fragmentada, sus lideres son
inconsecuentes, sus vinculaciones económicas los emasculan –para los jóvenes
burros, castran –como para ejercer una oposición seria y el joven Macri crece
por ósmosis, casi como De la Rua pero corre el serio riesgo de llegar
exactamente como De la Rua al poder. Y entonces, muchos estaremos analizando ya
no como deshacernos del nacional-kirchnerismo tan asfixiante sino simplemente
como deshacernos de Macri. Si uno tuviera animo conspirativo –y en verdad lo
tenemos -podríamos sospechar que el sainete en torno a la asunción de Luis Patti
fue una maquiavélica maniobra del gobierno .En esa línea de pensamiento el
gobierno sabe que Patti terminara en la cámara de Diputados-500.000 votos
propios lo convalidan y el país todavía no es Chavezlandia–pero el obstáculo
bonassista abre el juego para que Patti sea reforzado y Macri debilitado,
llevando el eje de la contradicción entre la derecha y el centro-derecha
aperturista directamente a las trincheras de la derecha argentina instalando
todas sus contradicciones en sus propios campamentos de guerra.
Miterrand hizo lo mismo cuando durante su primer septenato para debilitar a los
herederos de De Gaulle, Giscard y Chrirac abrió el juego al Frente Nacional de
Le Penn para desangrar a la derecha por derecha extrema y a nivel municipal lo
logro. Luego el Frente Nacional siguió su marcha y se convirtió en una fuerza
política en si misma pero le dio al socialismo del gran florentino francés una
posibilidad de maniobra clara e incuestionable.
Si es así Bonasso es simplemente funcional a Patti como lo fue en su momen to a
Yabran. Este ex agente de influencia sigue ejecutando operaciones que no son
exactamente lo que parecen ser. Y entonces –y el indignado informe de Mainhard
lo convalida con sellos de legitimidad analítica, el objetivo del
nacional-kirchnerismo es que haya no una sino dos o tres derechas enfrentadas
por el pasado y renuentes a formar alianzas para el futuro.
Esto ha sido favorecido por la supina imbecilidad de los actuales conductores de
las Fuerzas Armadas que se han convertido en pobrecitos funcionarios que solo
esperan una suerte algo mejor que la que el conde Vlad Dracul reservaba a sus
enemigos El empalamiento desde un lugar en donde la estaca penetra por atrás y
sobresale por el cuello. Todo sea por la supervivencia. Y Vlad Dracul no esta en
Trasilvania sino sencillamente en Balcarce50.
Pero el problema real de la derecha argentina es que no sabe combinar la
necesidad de orden con el liberalismo social y el desarrollismo nacional que
reclamaban los auténticos liberales del país exitoso. Han olvidado hasta a
Carlos Pellegrini.
Y Bonasso, ese exitoso cabo de la marina de guerra trasplantado al chavismo sabe
tocar las cuerdas de la mazurca del divisionismo con un tiempo melodioso,
estruendoso y exacto.
Desgraciadamente para el, algunos podemos comprenderlo, entenderlo y algo mucho
peor, explicarlo.
En cuanto al ingeniero Macri su tarea es compleja .A suerte y verdad deberá
plasmar una derecha que no crea mas en esa imbecilidad masoquista de que solo la
derecha cometió crímenes en la década de los setenta -.pero para eso hace falta
coraje –o seguir flotando y por osmosis llegar al poder total o parcial en el
2007 como una especie de candoroso impostor de la oposición que carece de planes
,de equipo –salvo uno de fútbol- y que en el fondo carece de convicciones
antiprogresistas demasiado profundas.
Ayer se equivoco fuerte.La moralina de un perverso inmoral como Bonasso,que no
explicó bien todavía no solo el operativo Traviata que destrozó a Rucci sino
algo mucho mas reciente ,la extraña muerte del periodista Juan Castro por la
displicencia enojada de reina Cristina , pretende reemplazar al voto popular por
la minoritaria moral revolucionaria vietnamita –montonera y eso es exactamente
lo que el líder de Proa debió haber señalado.
Pero sospecho que la derecha macrista y para nada machista cultiva el método
delarruista de acceso al poder. Y entre tanto la izquierda extraparlamentaria
seguirá creciendo al compás de la desprolijidad de la economía y el imparable
crecimiento de la pobreza en el país real.
En PRO es creciente el descontento por el pobre papel en la sesión legislativa
del martes; la ambición de Mauricio Macri no de asumirse de derecha sino de un
centro tan difuso como inexistente, parece que está cansando a más de uno y
resentirá su proyección futura. Ocurre que frente a la República Bonasso, hay
que plantear alternativas y hoy no están llegando desde PRO. POR EDGAR MAINHARD
A Mauricio Macri no le simpatiza Luis Patti. La aceptación de Jorge Sobisch y el
rechazo a Patti fueron dos concesiones que Ricardo López Murphy debió hacerle a
Macri en el nacimiento de PRO.
López Murphy dice que Macri le explicó que la relación con Macri afectaba la
intención de voto de PRO en la Ciudad de Buenos Aires, donde el comisario
retirado se encuentra mal visto por los 'progresistas' a quienes intentaba
llegar Macri porque son quienes le dieron el triunfo a Aníbal Ibarra en el año
2003.
"Patti me saca votos en la UBA", explicó Macri a López Murphy.
¿Influyó este pensamiento en la decisión de PRO de no acompañar a Patti frente a
la impugnación promovida por Miguel Bonasso? En 1er. lugar, Macri no debería ser
tan duro porque a la hora de elegir, bien que se ha equivocado en reiteradas
ocasiones.
Ya son varios los casos en que Macri confía en una persona que luego de ganar su
banca, lo abandona, tal como ocurrió ahora con Eduardo Lorenzo, Borocotó. Por lo
tanto son harto controversiales los parámetros utilizados por Macri para
calificar lo bueno o lo malo.
Luego, la cuestión de Patti no se trata de los derechos humanos reclamados por
Montoneros. Eso es lo que pretende Miguel Bonasso, devenido en 'padre de la
patria kirchnerchavista'.
Lo que dice Bonasso no es una verdad revelada. Bonasso se ha equivocado
demasiado en su vida, y sus errores le han costado muy caro a mucha gente.
Además muchos argentinos no opinan igual que Bonasso, y eso no los hace menos
argentinos ni menos importantes. Ellos no creen que Néstor Kirchner sea un
estadista ni que Hugo Chávez resulte un heredero de Simón Bolívar, por ejemplo.
Bonasso sí lo cree.
Luego, Bonasso sostuvo que Patti es un torturador y por eso no debe asumir en su
banca de diputado nacional, y Macri lo aceptó, como si fuese el nudo del debate.
Y no lo es.
Evidentemente Macri no entiende de qué se trata toda esta cuestión y muchos
terminan sospechando que a él le queda grande el sayo de líder de la oposición.
La cuestión bajo discusión es qué significa la voluntad popular, y cuán legítima
es cuando se expresa.
Bonasso está violando la voluntad popular y la oposición debería embestir con
fuerza para reivindicar la voluntad popular. Es la oportunidad de quitarle a los
ex montoneros la bandera más importante que enarbolan desde 1971.
Montoneros ha sostenido que representa la encarnación de la voluntad popular;
por supuesto que era una mentira y por eso se enfrentaron a Juan Perón cuando
éste les planteó, con enojo, que la voluntad popular la representaba él, no los
jefes de Bonasso.
La izquierda criolla a menudo insiste en que sus acciones son movilizadas por la
representación de la voluntad popular. Nunca como en esta ocasión quedó al
desnudo que esto es falso.
Hay un voto popular que eligió a Patti diputado nacional, y Bonasso pretende
limitar ese voto popular, condicionarlo, reinterpretarlo, en definitiva
menoscabarlo y bastardearlo.
El voto popular es válido cuando resulta como lo espera Bonasso, no cuando opina
lo contrario.
Sin embargo, las leyes son para cumplirlas: los candidatos se presentan, hay un
período de impugnación y si nadie hace uso del período de impugnación, esa
persona está apta para ser ungida por la voluntad popular. Más tarde llega la
asunción como diputado nacional que es un acto formal, porque esa persona ya es
legislador por el voto popular, no un diploma en el Congreso ni la voluntad de
Bonasso.
¿Bonasso qué está diciendo? "Hay mucha gente equivocada y voy a enmendar su
error anulando su voluntad". Esto no solamente es reinterpretar en qué consiste
la democracia representativa sino también es ubicarse por encima de la Justicia
Electoral, que homologó la candidatura de Pattti.
No es un tema baladí porque si la oposición acepta esta limitación institucional
que impone Bonasso, deberá prepararse para aceptar otras limitaciones más en el
futuro próximo.
Es verdad que el Congreso de la Nación ejecuta frecuentes acciones detestables.
Es el Congreso quien aprobó la intangibilidad de los depósitos y luego votó la
apropiación de ellos. Es el Congreso quien votó el incumplimiento del pago de la
deuda. Es el Congreso el que cedió los poderes extraordinarios a Fernando De la
Rúa para que se los entregara a Domingo Cavallo. Es el Congreso el que aprobó la
Ley de Obediencia Debida y Punto Final, y luego las anuló.
O sea que muchos legisladores argentinos tienen modas. Actúan según tendencias.
Hoy es bueno ser progresista y mañana será mejor ser conservador. Es gente que
va a los tumbos por la vida. Prostitutas que buscan el mejor postor, que siempre
es el habitante de la Casa Rosada que tiene dinero, capacidad para hacer favores
y otros beneficios.
Por eso es que la Argentina está como hoy: en el fondo del tacho, cada vez con
más pobres y desempleados, sin reconocimiento internacional, aislada, sin
inversiones privadas de peso, e ingresando en una peligrosa meseta en el nivel
de actividad con inflación creciente. ¿Cuánto falta para que Kirchner y Bonasso
sean mala palabra? Entonces habrá quienes corran a buscar a Patti para que jure.
Evidentemente, no es una sociedad madura.
¿Qué debería hacer la oposición en estas circunstancias? Tiene una gran
responsabilidad y un enorme privilegio: representar a la coherencia; y en este
caso podría quitarle oxígeno a la República Bonasso planteando la verdad de la
situación: el voto popular es sagrado, y las cuestiones de los derechos humanos
competen a los jueces.
Pero no es lo que hizo Macri, absorbido por sus problemas personales y por su
necesidad de no comprometerse, de preservarse, de seguir siendo 'el caballo
blanco' que le aconsejó Jaime Durán Barba, quien es un buen teórico pero que en
esta ocasión no puede darle consejo alguno porque mucha gente se va a encargar
de decirle a Macri que se ponga los pantalones o modere sus ambiciones.
La República Bonasso es tétrica porque está rebosante de arbitrariedades.
Bonasso condena y Bonasso redime, y lo peor es que un tipo bastante ignorante,
muy mediocre, incapacitado para comprender por dónde va el mundo, que por cierto
no va por Venezuela ni por Cuba. Pero hay demasiados legisladores similares, que
solamente quieren conocer si en esta temporada la Casa Rosada pasará el
'mensalao' o remesa mensual, o no, y cuánto es.
¿Por qué no hay reforma política en la Argentina? Porque los enemigos de la
democracia se encargaron de frustrarla para asegurarse su fracaso. Y nadie se ha
dado cuenta de ello.
Es evidente que la sensación de hartazgo camina por las calles, mucha gente se
siente defraudada con este sistema que podría ser muy diferente si la reforma
política necesaria hubiese prosperado. Pero no ocurrió, y así está condenada
porque no puede dar respuestas satisfactorias a los problemas reales.
La no-reforma permite que se siente en una banca gente incompetente, voraz,
inescrupulosa, mendaz, y goce de beneficios y derechos especiales. Hasta ahí,
todo conocido y reprochable pero... en fin.. así es la vida.. Lo complicado es
que, además, ahora quieren bloquear la poca voluntad popular que se puede
expresar en estos días. Ya es como una exageración. ¿Dónde estaba Macri para
decirlo? En ninguna parte. Así no se construyen los liderazgos.
