Diciembre de 2005
La periodista Gabriela Esquivada dedicó su tesis de grado al diario
Noticias, nacido en diciembre del 73 y clausurado en agosto del 74,
bajo la
dirección editorial de Francisco Urondo, Rodolfo Walsh, Horacio
Vertbisky,
Juan Gelman y Miguel Bonasso. Son aquellos nueve meses claves para la
historia política de esa década, los que analiza Esquivada con ojos de
primera vez que le permitieron verlo "como lo más normal del mundo". El
resultado es el libro El diario Noticias, los montoneros en la prensa
argentina, publicado por la Facultad de Periodismo de La Plata. Aquí
reproducimos el capítulo donde cuenta cómo fue concebido, cómo era la
redacción y cómo fue sacudido por boicots y amenazas. Un testimonio
valioso -para recuperar la memoria desaparecida- y oportuno -en
momentos en
que se funde el lenguaje setentista con el oficialismo.
Antes de la lectura del capítulo, algunos datos acerca del diario
Noticias,
extraídos del libro de Gabriela Esquivada*:
El diario Noticias funcionó en la calle Piedras 735.
Fecha de aparición: 20 de diciembre de 1973
Fecha de clausura: 27 de agosto de 1974, por el decreto Nº 630 firmado
por
la presidenta María Estela Martínez de Perón, quien lo acusa de
desarrollar
"una intensa campaña de exaltación de las actividades delictivas en el
campo
de la subversión".
Números editados: 266
Cantidad de páginas: 24
Tirada promedio: 100.000 ejemplares
Estructura de la redacción: Miguel Bonasso, director; Norberto
Habegger,
vicedirector y vínculo de la redacción con Montoneros; secretario
general de
redacción, el poeta Francisco Urondo; jefe de redacción, el poeta Juan
Gelman; editor de Información General y Política, el escritor Rodolfo
Walsh;
editor de la sección Política, Horacio Vertbisky. Junto a ellos se
destacaron otros periodistas militantes (Silvia Rudni, Alicia Raboy),
con
otras formas de actividad política (Pablo Piacentini, Pablo Giussani,
Zelmar
Michelini, Sylvina Walger, Martín Caparrós) y sin ella (Carlos
Tarsitano,
Carlos Ulanovsky, Pedro Uzquiza, Luis Soto). "Esta heterogeneidad de la
redacción permitió producir un diario popular competitivo", señala
Esquivada.
Diseño: Oscar Smoje.
Su relación con Montoneros: "En ningún momento de los meses de vida del
matutino se hizo oficial la presencia de Montoneros, aunque entre sus
columnistas se contaron líderes de la organización, como Mario
Firmenich oRoberto Quieto".
Ahora sí, el anticipo del capítulo titulado La empresa editora del
diario:
"En los tempranos años '70 dos matutinos se destacaban por razones
opuestas
Crónica y La Opinión. El diario de Héctor Ricardo García, líder en las
clases trabajadoras, se ubicaba en las antípodas del periodismo de
interpretación del diario de Jacobo Timerman. Ambos modelos inspiraron
a
quienes hicieron Noticias: periodistas militantes dispuestos a dar al
peronismo revolucionario un medio a la vez masivo e interpretativo.
"Tenían
una idea clara -según Eduardo Anguita y Martín Caparrós-: no querían
competir con La Opinión sino con Crónica. Aunque la formación de muchos
los
inclinara más a la primera opción" . Pero la ambición, a la segunda:
"Esa
fue una idea de Horacio, que todos aprobamos", recordó Juan Gelman: no
podíamos ser un segundo diario, porque ibamos a vender como La Opinión,
nada
más" .
En ningún momento de los meses de vida de Noticias, entre el 20 de
noviembre
de 1973 y el 27 de agosto de 1974, se reconoció su vínculo con
Montoneros.
Pero con el paso de los años esa pertenencia -que de todos modos se
puede
rastrear en las empresa editora y en los contenidos del diario- se ha
ido
revelando. Escribió Miguel Bonasso, director de Noticias, en su memoria
Diario de un clandestino: "Anoche vino Dardo [Cabo] y me largó una idea
sensacional: la Orga quiere lanzar un diario popular de gran nivel, con
los
mejores periodistas del país" . Según Gelman, fue Rodolfo Walsh quien
había
propuesto la edición de un medio para las fuerzas revolucionarias .
Para la fecha en que Bonasso recrea esa anotación, Montoneros contaba con una publicación política. Según Alejandro Costábile en su tesina sobre el semanario, El Descamisado salía desde el 22 de mayo de 1973, tenía una tirada de 100.000 ejemplares y buscaba homogeneizar el activismo montonero, por lo cual sus decisiones editoriales pasaban por la estructura de la conducción de la organización peronista . Un diario, en cambio, permitía ir más allá del núcleo militante, llegar a quienes no se había llegado, poner la línea de la organización en la construcción de la noticia.
Los criterios deberían ser los periodísticos que corresponden al
periódico
independiente de información general, que Héctor Borrat define como la
necesidad de "dar señales -falsas o auténticas- del trato justo y
equilibrado de los conflictos noticiables y del pluralismo de los
comentarios políticos. (...) Cuando la línea política se hace
explícita, su
escenario es el editorial. De manera implícita, en cambio, la línea
política
recorre y modela todo el temario publicado: entendida como la
estrategia del
periódico, decide inclusiones, exclusiones y jerarquizaciones tanto en
los
escenarios de los relatos informativos como en los escenarios de los comentarios
políticos"
En una de las reuniones preparatorias, con Francisco Urondo y Julio
Iván
Roqué, Bonasso conoció a Gregorio Levenson. Este empresario de 63 años
en
ese momento estaba vinculado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias
(FAR):
había sido el padre de uno de los fundadores de la organización que se
fusionaría con Montoneros, Miguel Alejo Levenson, quien había muerto a
fines
de 1970. Se integró al peronismo revolucionario junto con su otro hijo,
Bernardo, asesinado en un operativo del ejército a siete meses del
golpe de
1976. En una entrevista para este trabajo Levenson explicó que se hizo
cargo
de la administración general de Noticias "como acto militante",
convocado
para integrar una comisión fundacional del diario.
"Yo era más bien político, participaba de parte de las FAR", detalló.
"Venía
trabajando con Montoneros y una de las tareas conjuntas era la edición
de un
diario. El proyecto de Noticias fue la resultante de la política
general de
las dos organizaciones armadas que mayor fuerza y presencia tenían en
el
país. La idea era aprovechar la gran aceptación de las masas: con la
llegada
de Cámpora al poder, se abrían perspectivas de legalización para el
movimiento en su conjunto y para las organizaciones armadas; como un
arma
democrática y legal, uno de los proyectos existentes era la edición de
un
diario. No se lo puede separar del crecimiento popular de Montoneros,
las
FAR y todas las organizaciones armadas. Fue el momento en que el
peronismo
estuvo más cerca del verdadero poder. Los Montoneros eran un factor
importantísimo de ese poder y el diario no era ajeno" .
Levenson también recordó a Noticias en su memoria De los bolcheviques a
la
gesta montonera: "La edición de un diario popular y peronista, que
cubriera
todo el espacio político que habíamos conquistado a través de nuestras
movilizaciones, con información objetiva y que fuera al mismo tiempo un
medio de formación y orientación ideológica fue una hermosa tarea en la
que
confluyeron compañeros de gran capacidad técnica y fervor
revolucionario.
Nos animó desde sus inicios la voluntad y firmeza de Paco Urondo, que
fue
designado por la conducción nacional [de Montoneros] responsable
político y
organizativo de la empresa" .
De profesión químico, dedicado a la administración de una industria del
sector, Levenson se integró al proyecto de Noticias con un puesto de
dirección: administrador general de Hoy S.A., la empresa que se
constituyó
para editarlo y de la que no quedaron registros oficiales. El primer
directorio de Hoy S.A. estuvo presidido por el ingeniero José Palma,
propietario de un frigorífico, e integrado por el ex vicecanciller del
presidente Héctor Cámpora, Jorge Vázquez; el empresario metalúrgico
César
Cao Saravia, el sindicalista de fideeros Miguel Gazzera y el general
Jorge
Leal (quien había encabezado la primera expedición argentina al Polo
Sur),
entre otros.
"Se dice que la financiación provendría del rescate del 'holandés', un
alto
ejecutivo de la Phillips por el que se pide un millón de dólares" ,
escribió
Bonasso. Una versión que coincide con la de Anguita y Caparrós: "Goyo
Levenson era el administrador: el que solía recibir los paquetes de
dinero
fresco, que venían, en buena parte, de un par de secuestros de gerentes
de
empresas extranjeras que los Montoneros habían cobrado en esos días" .
Pero
Levenson fue elusivo ante el punto: "No recuerdo. Yo no intervenía
mucho en
eso. No, no creo. No se hizo algo específico, sino que las
organizaciones de
algún lado sacaron dinero. A nosotros no nos querían comprometer. Y yo
menos
me quise comprometer en ese momento, ni [quiero] ahora, en afirmar que
la
plata salió de un secuestro" .
El administrador insistió en que inicialmente las dos organizaciones
financiaron el proyecto. "Necesitábamos un primer empuje, porque
después el
diario comenzó a tener una gran tirada e hicimos un acuerdo con [el
ministro
de Economía José Ber] Gelbard para que nos pautaran [publicidad] como a
los
demás diarios. A los cuatro o cinco meses ya teníamos una
autofinanciación,peleando siempre pero sin depender tanto de las organizaciones" ,
argumentó.
Y si cuando describió el directorio dijo que había estado formado por
"simpatizantes y gente que pudiera aportar algo económicamente", aclaró
luego que se había referido a las líneas de crédito que Cao Saravia
logró
que le otorgaran al diario en los bancos Rural y de Río Negro. Levenson
negó
enfáticamente que luego del aporte inicial de capital se hubieran
recibido
otros, del empresario David Graiver -quien financiaba La Opinión - o
del
editor Rafael Perrota.
"Graiver en ese momento no existía. El primer contacto que tiene
Graiver con
Montoneros es cuando cobran el rescate de los Born. En ese momento el
diario
no tenía necesidad de dinero, Graiver no intervino para nada", repitió
Levenson. "Perrota nunca aportó dinero. Con él teníamos un acuerdo
profesional. El cobraba por sus servicios, normalmente" . Según Gelman,
en
cambio, Perrota habría prestado los talleres, por lo menos
parcialmente,
para la confección de las películas de Noticias. "Y eso le costó la
vida" ,
estimó, ya que fue desaparecido por la dictadura militar en julio de
1977.
Levenson se encargó de armar una sociedad anónima capitalista
tradicional,
con los canales y medios económicos necesarios para funcionar. "Yo
tenía una
empresa, conocía esta tarea. Me resultó fácil armar una estructura:
trabajar
con los bancos, conseguir créditos, contratar publicidad" , recordó.
Con la administración en sus manos, el sector producción se conformó de modo colegiado: Urondo y Juan Gelman, futuro jefe de redacción de Noticias, acordaron con Bonasso que él figuraría a cargo pero que el diario tendría una dirección colectiva. "Todo diario necesita una cabeza. Yo había sido secretario de Prensa del [Frente Justicialista de Liberación] FREJULI unos meses antes y era una figura pública de la izquierda peronista a pesar de ser joven: creo que eso pesó mucho a la hora de nombrarme director" , declaró Bonasso.
La pertenencia a las organizaciones armadas definía los bordes de esa
dirección colectiva. "Los que éramos militantes conformábamos una
célula de
conducción -agregó Bonasso-. Los integrantes de la dirección estábamos
todosencuadrados, en la R [FAR], en la M [Montoneros]; ese era un núcleo de
hierro, que estaba subordinado políticamente" . También Pablo Giussani,
uno
de los periodistas que renunció a Noticias por desacuerdo ideológico,
confirmó en su memoria Montoneros, la soberbia armada los vínculos de
la
organización con el diario: "Paco Urondo, quien podía ser considerado
un
cuadro intermedio de cierto relieve en su condición de oficial
montonero,
fue designado a mediados de 1973 comisario político de la organización
en el
diario Noticias, cuyo lanzamiento estaba previsto para el 17 de octubre
de
ese año. A tal título, me citó un día para ofrecerme la secretaría de
redacción del rotativo" .
Había otras militancias, como la de Leopoldo Moreau, redactor de
universitarias y radical (quien ingresó al diario por expreso pedido de
Raúl
Alfonsín, afirma Cecilia De Dann ) o de la agrupación peronista de
secundarios. Recuerda Martín Caparrós, quien ingresó al diario como
cadete
antes de convertirse en redactor: "Los otros cadetes también eran gente
militante, de la UES" . Pero la diversidad no hizo sombra a los
propietarios. Levenson aseguró que durante los primeros meses "la línea
política la marcaban Montoneros y FAR, que todavía no se habían
unificado;
estando el diario en funcionamiento se produjo la unificación.
Intervino
alguna vez [Mario Eduardo] Firmenich, por Montoneros, y por las FAR el
compañero Roqué, y se suscitaron discusiones políticas" .El ex director coincidió con él y evaluó que la conducción de
Montoneros
cometió en esos comienzos "los mismos errores que puede cometer un
empresario dueño de un medio: presionar a los periodistas, hacer
grosera la
línea. Firmenich se quejaba de que salían pocos comunicados o noticias
de
los frentes de masas de la organización. En una reunión le dije: 'Es
mucho
más importante que el diario llegue a los actores sociales antes que
publique comunicados. Si nuestros frentes de masas actúan sobre el
conflicto
verdadero, su presencia se va a notar en el diario por su simple
participación. Pero no podemos convertir el diario en un reservorio de
comunicados. No vamos a vender nada'" .
Ese punto de vista se impuso durante unos meses: "Inclusive se puede
ver
cierta preocupación en la parte política por mantener una distancia" ,
estimó Bonasso. Pero todo cambió con el avance de la derecha peronista.
La
portada del Nº 244, del 1º de agosto de 1974, titulada La universidad
en
estado de alerta e ilustrada con otra nota, la imagen de una olla
popular
del Matadero Municipal de Abasto, se cambió por Ortega Peña asesinado,
con
una foto del diputado Rodolfo Ortega Peña y dos del atentado donde
murió.
Días después, cuando el comisario Alberto Villar atacó con golpes y
gases al
cortejo fúnebre dentro del cementerio, la tapa se tituló: Entierro a lo
Villar. "En los últimos días -dijo Bonasso- el diario estaba en la
línea
abiertamente provocadora" . Se trató, según Caparrós, de "un proceso de
aislamiento progresivo, que terminó de cristalizar el 6 de septiembre
del
'74 cuando Montoneros anunció el pase a la clandestinidad. El diario
habíasido cerrado una semana antes".
De Dann afirma que Noticias apareció con el propósito de convertirse en
un
diario peronista que funcionara como herramienta en la lucha para la
liberación nacional. "Se pretendía con él modificar la realidad
socio-política, partiendo de la convicción de que esto es factible
desde un
puesto periodístico" , detalla, agregando que la lucha por el poder,
entendido como relación política en permanente construcción, se da en y
por
los discursos. Tanto Levenson como Bonasso coinciden con ese punto de
vista,
y Horacio Verbitsky explicó en una entrevista para este trabajo que ese
origen planteaba dificultades en la edición: "Hubo muchos conflictos
porque
la conducción de Montoneros tenía como ejemplo El Descamisado. Eso era
lo
que a ellos les gustaba: la resolución disciplinaria, en la cual la
línea
orgánica bajada por la conducción política se sigue a rajatabla, donde
los
cuadros que ejecutan eso no son intelectuales o, si lo son, se
subordinan
acríticamente y producen esa revista vergonzosa, de estilo ramplón,
prepotente, gritón, vulgar" .
Verbitsky reconoció que recibían "órdenes sobre cómo cubrir
determinadas
noticias" y "una presión constante para que el diario fuera más bien de
tipo
agitador"; en la redacción, esas pretensiones de los dirigentes de
Montoneros encontraban "una resistencia constante a hacer ese tipo de
periodismo porque, si bien no cuestionábamos la línea general, no
estábamos
de acuerdo con hacer un diario propagandístico, tachín-tachín, sino que
queríamos hacer un diario que le sirviera a la gente. Noticias es una
obra
cuidadosa, de calidad profesional, de seriedad informativa, siempre en
el
borde, siempre en el límite" .
Existía, entonces, una tensión en las rutinas con que Noticias
elaboraba sus
discursos informativos. Miquel Rodrigo Alsina enumera el conjunto de
actividades que en cada medio construyen, con independencia de su
ideología,
la noticia: "La determinación del acontecimiento, las fuentes, el
trabajo
periodístico en sí, son elementos de un proceso de producción
institucionalizado" . En la medida en que esos criterios prevalezcan,
según
el autor, se puede hablar de masas media y no de otro tipo de prensa,
como
la política. También las nociones de periódico independiente de
información
general que ofrece Héctor Borrat -"todo aquel que se define y actúa en
función de los objetivos permanentes de lucrar e influir, excluyendo
toda
relación de dependencia estructural respecto de cualquier otro actor
que no
sea su empresa editora" - se aplican a Noticias, ya que aunque sólo se
haya
hecho por la necesidad de establecer una composición legal del capital,
la
existencia de una empresa, y sus objetivos y rutinas consecuentes,
evitaron
un destino de prensa partidaria.
Las contradicciones entre los modelos de medios que querían los
periodistas
y la dirección de Montoneros se desarrollaron bastante, y no sólo en la
determinación del enfoque noticioso de determinados acontecimientos.
"Un
tema motivo de muchas discusiones fue que en el diario había una
sección de
turf. Era muy buena, trajimos los mejores periodistas", recordó
Verbitsky.
Sus títulos se destacaban normalmente en la tapa, incluyendo jactancias
como
seis aciertos sobre ocho en los pronósticos del día anterior. "Eso era
un
criterio periodístico: un diario que quería ser popular tenía que
incluir el
tipo de informaciones que en ese momento eran de consumo popular. Pero
desde
un punto de vista ideológico, eso era cuestionado" , agregó.
El modelo resultante fue "una experiencia de periodismo popular", como
tituló la revista Crisis su nota sobre el cierre de Noticias, con
ciertas
particularidades de enfoque en las actuaciones políticas, acaso no
mayores
sino simplemente más visibles que las medios tradicionales, según
Bonasso:
"Bajaba línea como pueden bajar La Nación o Clarín" . Lo señala Borrat:
"El
periódico independiente de información general es un verdadero actor
político de naturaleza colectiva, cuyo ámbito de actuación es el de la
influencia, no el de la conquista del poder institucional o la
permanencia
en él" .
El texto de Crisis, elaborado por el Centro de Estudios de Comunicación
Masiva (CECM) que en 1974 existía en la Universidad de Buenos Aires
destacó
que Noticias fue parte de un intento de renovación de la prensa
popular,
sucedido tras el fuerte cambio social que produjo el triunfo peronista
en
las elecciones. "Los quioscos se inundaron de nuevas publicaciones que,
al
mismo tiempo, eran nuevas propuestas periodísticas, intentos de fundarformas de comunicación y de información que correspondieran al proceso
que
se iniciaba" .
Pero además del ascenso de las masas, otro factor influyente en este
intento
de renovación es un conjunto de antecedentes, tanto de la prensa
popular
(Crónica, y por eso el anterior Crítica) como de la alternativa que
resistió
a la represión desde 1955 (CGT) y de la interpretativa para minorías
ilustradas (La Opinión). El CECM describe el resultado de esa mezcla
curiosa: "Noticias, aunque siga en términos generales el equilibro de
temas
que desde hace décadas caracteriza al periodismo escrito, ha logrado
alterarlo más que ningún otro diario incorporando al mundo privilegiado
de
la noticia la realidad política de muchos sectores subordinados.
