Diciembre de 2005
El comunicado de la diputada del PRO Nora Gimzburg, el pedido de informes de
Federico Pinedo y los retobes parlamentarios que se advierten tanto en la
corrientes peronista liberal como en la socialdemócrata con epicentro en Córdoba
y -en general- la cuestión militar enfocada con frívolo oportunismo por gente
que carece de experiencia en la materia, son un interesante toque de atención
frente al socialfascismo amateur y adoctrinario que -como ya habíamos anticipado
hace meses, mucho antes que los medios profesionalmente instalados lo señalaran
-se cerraría indefectiblemente sobre el país si la oposición no se unía
programáticamente y no por simple adición matemática, para cerrar el paso
a la concentración de poder de la pequeña familia santacruceña.

La noche de cristal se cierra con perfumes sudacas sobre la Republica y esto es
posible básicamente por los éxitos económicos que favorecen objetivamente a la
gestión kirchnerista si se piensa en una economía cerrada y autosatisfactoria en
términos de convertibilidad hacia arriba -se ha reemplazado el ticket canasta
del 1 a 1 cavallista por otro modelo de vale que se llama 3, 05 a 1, tal
vez, pero también por la pobreza programática de la oposición en materia
de propuestas concreta para resolver la cuestión social.
Carente de política exterior alternativa porque le temen al antiamericanismo de
la clase media argentina ahora que no tienen visa abierta para los Estados
Unidos. Ausentes de una política social tan iluminada como la de los liberales
de la época de Rivarola, Matienzo o la gente que se nucleaba en el Museo
Social Argentino. Lejos de las posiciones productivistas de Bunge y Dickman y
sin saber que ofrecer a lo social como lo hicieron en su momento Miguel Cane y
Carlos Pellegrini, la oposición se expresa en esas figuras veleitarias como
Mauricio Macri, gente tan insular que pretende una candidatura off-shore
como Sobisch o esa alianza de la Carrio con el pensamiento postumo de Hanna
Arendt, limitado a la brillantez del discurso de una comentarista
reiterativa pero que no parece poder encarar resortes genuinos y alianzas
sociales claras para enfrentar al socialfascismo, disputarle el poder,
acorralarlo, sustituirlo.
Esto es producto de un mito arraigado que es el mito democrático por vía de la
cuantificación electoral únicamente. Y en ese sentido los liberales
decimonónicos y los radicales de pelaje diverso deben reconocer que los
asesinatos de Hitler tuvieron genuino e irreprochable respaldo democrático en
términos electorales así como los pequeños asesinatos que todos cometemos bajo
el reinado de Kirchner también. Todo el asunto consiste en establecer si la
legitimidad del voto consiente aceptar las sesiones de odio que progresivamente
se desarrollan en el país y de las cuales hasta el propio Rafael Bielsa, aliado
no de antaño de este gobierno, comienza a sufrir.
Todo lo que parece es lo que es en el mundo ficcional del setentismo montonero
que se cree pragmatico pero sigue volcado a la utopía.. El ex montonero Kunkel
lo acaba de decir con claridad. La oposición es la nueva Unión Democrática,
explicación histórica trucha de lo que es la oposición actual,
infinitamente menos agresiva de lo que fué el antiperonismo del 45. Y si esa
oposición es la nueva Unión Democrática estos señores que son exactamente ?,
el peronismo transformista conservador que sustrajo las banderas de izquierda a
la Unión Democrática y al laborismo en 1945 para nacionalizarlas o la pandilla
revolucionaria desde los mitos aristocráticos nomenklaturistas del
tercermundismo militante a los que Perón arrojó de la plaza y amenazó
simplemente con la policía.?
Entristas fueron -dentro del peronismo y -algo mucho peor, entristas siguen
siendo, desde la democracia formal, pero su imaginario es el de
virreyes españoles sentados sobre renta petrolera enfrentados colbertianamente a
la penetración anglosajona.Sus pautas culturales no dan para mas.
La infortunada situación del mayor Pedro Mercado es una pieza mas de la
ascensión de este personaje brechtiano que por ahora ocupa la Casa de gobierno y
forma parte de las sesiones de odio colectivo que se harán cada vez mas
frecuentes. Mercado ha caido en las anchas fauces de la demagogia del discurso
seudoprogresista que enmascara al nuevo totalitarismo blandido por un personaje
algo infantil y demagógico a la vez circundado por esa enorme ONG del desarme
unilateral que son las madrecistas y organizaciones colaterales. Son las
verdaderas autoras de la puñalada por la espalda contra la soberanía. Del
otro lado el ascenso militar de Urien, un provocador golpista que expresa
crudamente la alianza de bajo fondo de los Montoneros como Kunkel con los
sectores mas reaccionarios de la vida argentina en los años setenta también.
Golpistas eran y golpistas- ahora desde el poder - continúan siéndolo pero para
extirparlos hará falta un frentismo de fuerzas sociales estratégicamente
luminoso y a la vez una táctica claramente referenciada en un sutil bisturí de
acero.
La oposición no presenta un frente unido y la vocación quirúrgica es inexistente
salvo vagas explicaciones de carácter macroeconómico que a la gente no le
aclaran nada. Tuvieron esa sopa de letras y de números con Cavallo. No les fue
bien. No creen mas en eso. Tampoco hay que engañarse con la concertación
opositora lograda en torno a la modificación del Consejo de la Magistratura. La
gente no sólo no sabe lo que es el Consejo de la Magistratura sino que ni
siquiera imagina donde puede estar.
La cuestión militar cierra dramáticamente el año 2005 para la familia militar
-imprevistos nómadas de las leyes de la República y de la Nación por omisión de
sus jefes en servicio activo y de la culposa clase política - pero ya el
promedio de los argentinos tienen la certeza de que el totalitarismo de la
Presidencia comienza a descriptar de forma desembozada e insolentemente
provocativa sus objetivos que no se detendrán en el alambrado gueto militár.
Serán implacables con cualquier voz medianamente opositora y -justamente por eso
-habrá que ser fatalmente e impiadosamente implacables con todos sus errores,
equivocaciones, corrupciones y dislates.
Por lo pronto el derrumbe del marco regional-al cual el gobierno ha contribuido
de forma decisiva con una diplomacia tonta - hará sentir sus efectos y la
Argentina territorial necesitará un marco mas vigilado frente al recrudecer de
ideologías geopolíticamente mas extensas. Cuando en los países vecinos la
confrontación interna y externa suma a la vez reclamos territoriales, disputas
por soberanías viejas y desigualdades sociales y étnicas tan claras y evidentes,
sumadas a la revalorización estratégica de los hidrocarburos y la cultura de la
coca amplificada por una redistribución del ingreso toscamente desigual la
dialéctica revolucionaria y contrarrevolucionaria es absolutamente inevitable y
el torpe lamento de la concertación democrática simplemente una ilusión.
Este no es tiempo de cristianos penitentes para Sudamérica sino hora de Hobbes y
de Darwin. Hora de cazadores de antaño a la búsqueda del animal eterno que hay
perseguir, acorralar y sangrar simplemente hasta la muerte y su desaparición sin
concesiones a los egiptos disociadores de los tiempos bíblicos, para encerrarlos
en ese zoo inevitable que implica el estado de derecho que permita todavía-si es
que hay tiempo para ello - reformular contrarreloj a la Nación.
Es una hora de espadas pero, por ahora, sin espadas pero ya podemos vaticinar
racionalmente que el año 2006 será mucho peor en términos de libertades
individuales, de pluralidad del discurso, de represión hacia las tambaleantes
fuerzas sociales todavía inseguras de quien es el verdadero responsable de la
situación de estancamiento, suciedad y miseria que las envuelve, nutre y
manipula y de las espectaculares telepantallas de odio dirigidas con vocación de
adoctrinamiento unívoco y de inspiración nordcoreana hacia gran parte de la
población argentina.
Y-brutal paradoja que ofrece la realidad - eso mismo constituye una buena
noticia.
No hay reacción sin acción previa y el interés por el cambio determina
esencialmente el grado de la acción
Muy feliz año 2006 para los que vivimos, para los pocos que sobrevivan, y para
los muchos que no sobrevivirán. La selección natural tanto en el gobierno como
en la oposición comenzó y las cabecitas de Beliz, Duhalde, Lavagna, Ibarra y
Bielsa
así lo demuestran
La Dirección.
