British navy ship sails for South Atlantic

 

Enero de 2006


Confirmando información preexistente de fuentes propias ,tanto Mercopressur como el Herald nos informan del desplazamiento naval británico hacia Malvinas. Se trata de una maniobra disuasiva pero a la vez una clara señal de que los intereses petroleros británicos se están tomando realmente muy en serio tanto el estratégico anillo energético en Sudamérica que incluye a Malvinas vía Brasil como la creciente tensión medioriental con eje en Persia y el progresivo retiro de los capitales iraníes de las zonas europeas desplazándolos hacia refugios orientales en el extremo este de Asia. Esta manera de mostrar la bandera es quirúrgicamente efectiva pero solo simbólica y se corresponde con una lógica de guerra comercial que comienza a reinstalarse en el mundo. También el hecho debe ser situado en el contexto político preciso. Estados Unidos acaba de vetar la venta de armamento naval ligero por parte de España a Venezuela mientras inesperadamente Lech Walesa abre el fuego sobre el castrismo con resabios de cenizas y diamantes que llegan desde la lejana Polonia. En Cuba la guerra de los mensajes se intensifica contra el régimen castrista y hay una clara movida de Fidel Castro para instalar en el poder a la generación de los treinta a cuarenta años dejando de lado incluso a su propio hermano Raúl,actual jefe del ejercito cubano.La jugada de Castro tiene doble lectura ,instalar a una generación pura y dura educada en el castrismo o promocionar cuadros pragmáticos aptos para una transición.

 

 Pronto lo sabremos.


Todo esto no tiene nada de subjetivo y cierto hielo diplomático comienza a mostrar su peligrosidad. Las diferencias de criterio entre el Pentágono y el Departamento de Estado se acentúan y es probable que haya pedido de renuncias militares si la administración Bush no logra unificar una política común frente a la crisis. Malvinas vuelve a ser viable como zona de producción petrolera segura para la Union Européa y no hay nada concreto que la Argentina pueda hacer al respecto.


British Royal Navy warship HMS Liverpool is to leave Portsmouth to take up duties as the South Atlantic patrol ship where it will help maintain British control over the Malvinas, South Georgia and the South Sandwich archipelagos, all of which are claimed by Argentina.


The Type 42 destroyer will spend six months providing a maritime presence to protect the British interests in the area, taking over from sister Portsmouth ship HMS Southampton, Mercopress news agency reported, adding that it will also provide reassurance to the British Overseas Territories and act as a deterrent to potential aggressors threatening British interests.


Its role includes a range of exercises — some with the British army and the RAF — and reassurance visits to some of the islands.


The Type 42 destroyers form the backbone of the British navy’s anti-air capability. They are equipped with the Sea Dart medium-range air defence missile system, which in its primary role is designed to provide area air defence to a group of ships, although it is also effective against surface targets at sea. In addition to their role as an air defence platform the Type 42 destroyers operate independently carrying out patrol and boarding operations.


HMS Liverpool was the last of the Batch 2 destroyers — built at Cammell Laird shipyards in Birkenhead. It entered service just before a series of modifications was made to the class as a result of lessons learned in the 1982 Malvinas War between Britain and Argentina.


The British call the archipelago the Falklands.
While heading south it will visit Sierra Leone and Ghana to demonstrate Britain’s continuing commitment to the region. Its 280 ship’s crew will also find time there to assist with on-going projects such as repairing and maintaining schools and orphanages.


Commanding Officer Henry Duffy said: “Liverpool is trained and ready to conduct this challenging deployment and demonstrate to the wider community the real relevance of the Royal Navy today. We will be able to display the capabilities of this fine ship both in Africa and further afield and enjoy the experience of visiting new and different areas of the world.”
 

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