Enero de 2006
Por Strategicos
Al revés de lo que piensan algunos ingenuos el triunfo de Hamas en Palestina no modifica sustancialmente la realidad israelí de los últimos 50 años sino que simplemente la consolida.
Israel enfrentara una situación bastante similar a la de El Líbano en los años
ochenta, probablemente con una intensa guerra civil entre los partisanos de Al
Fatha y los jóvenes terroristas de Hamas y de alguna manera el conflicto
intrapalestino reproduce en escala menor el problema del conflicto interárabe
que se da en toda la región.
El proceso de paz no funciona en términos occidentales pero la paz en si misma
para Israel es el mantenimiento de un status quo que los preserve del terrorismo
y nada mas.
Sharon llegó tarde biológicamente a la cita con la paz en términos europeos,
así
como Arafat se equivoco de forma irremediable cuando rechazó la ultima mediación
americana desatando la Intifada,
antes de morir.
Históricamente resulta claro que Israel puede negociar fronteras seguras con
países árabes consolidados. Entregó todo el Sinai a Egipto sin mayores
problemas, pero no puede negociar cuando enfrenta estructuras vacilantes y sin un
poder consolidado. Sin un estado -nación.
Y nuevamente la experiencia de El Libano aparece como un interesante laboratorio
de ensayo. Israel prefirió entregar el Líbano a la tutela Siria que dejar ese
flan demográficamente inestable todavía vigente en función de acuerdos
constitucionales franceses que habían perimido por simple presión de la
demografía árabe, muy superior a la cristiana.
El futuro que se avizora para Palestina es -en el mejor de los casos -un
equilibrio entre facciones que se disputen el presupuesto administrativo para
mantener la región.
En el peor, que se transforme en un Líbano dos y se sumerja
en una guerra interna que finalizaría por una intervención concertada entre
Israel y los propios países árabes moderados.
La Unión Europea apuntará a la carta de la oferta económica. Estados Unidos ya
advirtió que no negociara con terroristas.
Del lado occidental seria deseable que no se establezca ningún linkage
imaginario entre el problema Palestino -mucho mas viejo que Hamas, la primera
represión seria contra los palestinos la hizo exactamente un estado árabe.
Jordania -y el terrorismo fundamentalista islámico, la situación de los marginales árabes en Europa o la trabajosa negociación nuclear con Irán en donde las diplomacias rusa y china son decisivas.
En situaciones de esta naturaleza la política debe reemplazar al atletismo.
El proceso de paz esta liquidado simplemente porque nunca existió. El poder
militar israelí esta en capacidad de neutralizar el terrorismo de Hamas y de no
ser así es probable que la zona se encamine resueltamente hacia un Líbano Dos.
Incógnita por resolver en este juego de religión, nacionalismo y territorios :
que pasará exactamente en las próximas elecciones israelíes que ahora adquieren
un carácter determinante.
Pero si entendemos que la paz es simplemente una guerra de baja intensidad bajo
control en Medio Oriente todo resulta mas claro y comprensible. La paloma es un
animal duro y desagradable.
