AUTO DE FE: KIRCHSBAUM CONTRA KIRCHNER

 

Febrero de 2006


La respuesta de Ricardo Kirchsbaum a Kircher es doblemente valiosa. En principio porque defiende los valores de la libertad de prensa frente a un presidente poco instruido. La segunda es porque el joven Kirchsbaum se inició en La Opinión de Timerman allá por los años 73 o 74. Tucumano de origen, su familia había caído parcialmente diezmada en la larga guerra territorial del Ejército nacional contra las tropas irregulares internacionalistas pro cubanas de Gorriaran Merlo que querían convertir esa provincia en zona liberada. Debiendo exiliarse de Tucumán, su itinerario político lo fue acercando a esquemas socialdemócratas y finalmente de libertad de prensa que comparten muchos periodistas de Clarín como de Pagina 12 que, en su vida, podían haber conjeturado que la historia los llevaría a enfrentarse con un presidente que nada tiene de Rosa de Luxemburgo o de Elias Canetti y si mucho de un encrespado Ceasescu del atraso argentino.


Kirchsbaum como Oscar Cardoso, otro hombre de la izquierda nacional de la época, tienen la tarea difícil de cerrrar un ojo frente a un presidente ciclotímico que cae en frecuente adicción de narcisismo.


El mini conflicto de la Presidencia con Clarín, que en pocas horas será probablemente resuelto-los intereses en juego son muchos y el Presidente lo sabe - no deja de poner en evidencia que hay dos izquierdas en la Argentina. En América Latina también. Una de ellas es social-fascista y militarista, policialmente militarista. La otra mira los ejemplos de países como Chile, Polonia e Irlanda y conoce la realidad del mundo externo que es el mundo que se inicia.


El presidente, turbador hombre aislado .Monolingüe .Exiliado en una provincia rica y a la vez bella a la cual la gente va para concretar negocios y luego irse lo mas rapidamente posible porque es tan aburrida como una fabrica de momias convenientemente conservadas en el hielo sigue siendo, para la Capital, un extranjero.


Un hombre de Groenlandia o de Alaska La tercera parte del regreso de los dinosaurios en un versión aún no filmada de Jurassic Park. En síntesis alguien cuyas pautas culturales salvo dos o tres libros mal comprendidos lo acercan mas al antepasado argentino de Neandertal que a la vanguardia seudo revolucionaria que pretende ser. Y la crisis y fracaso de la llamada transversalidad así lo expreso en la ciudad más importante del país cuando quiso ser el fallido éxito de la desnuda democracia caudillista que de socialdemócrata tiene en verdad muy poco.


El problema de Kircher con Kirchsbaum y en general con la gente que pretende pensar por cuenta propia es exactamente el problema que llevó a su partido a dividir su tropa en las últimas elecciones y por lo tanto perder.


Kircher es la clonación de un fenómeno ideológico mixturado,

viejo e inconcluso. Sus pulsiones lo arriman al fascismo ágrafo. No es exactamente eso lo que quiere el electorado progresista de la Capital Federal.Y  menos aún el periodismo argentino que enfrento varias situaciones límites desde 1930 en adelante y esta cansado de los autos de fé.


Veamos la respuesta de Kirchsbaumn.


El editor general del diario 'Clarín' le replicó al presidente Néstor Kirchner, de quien el matutino ha sido un gran aliado hasta ahora a través de Alberto Fernández, jefe del Gabinete de Ministros.
 

El texto:
 

La respuesta

por Ricardo Kirschbaum


Sorpresivamente, el presidente Kirchner dedicó una buena parte de su discurso de anoche en el Salón Sur para hablar de este diario y refutar otra vez una información publicada por Clarín el domingo pasado. Ese día, en nuestro principal título, anunciamos la intención del Gobierno de estudiar una reforma impositiva. Dijimos que con ese propósito había comenzado a trabajar una comisión de funcionarios y especialistas.

Esa misma tarde, a través de la agencia oficial de noticias, Kirchner desmintió el anuncio. Ayer, en esta misma columna, ratificamos la información y la veracidad de nuestras fuentes -del propio Gobierno y del ámbito privado- y el derecho de publicar noticias debidamente confirmadas.


Otra vez, el Presidente negó que se proyecte esa reforma impositiva y dijo equivocadamente que Clarín lo había acusado de mentiroso. Además, desafió a buscar un decreto presidencial o una resolución de la ministra de Economía que avale la creación de una comisión con ese objetivo. Y hasta pidió que se identificara el miembro de ADEBA (Asociación de Bancos), donde había
circulado la información (ver "Crítica del presidente Kirchner...", en la sección El País).

Valen varias aclaraciones: 1) Clarín ratifica nuevamente la
existencia de los primeros estudios del proyecto; 2) Es un derecho del diario publicar información, como ésta, confirmada por varias fuentes; 3) Nunca dijimos que la comisión fuese convocada por un decreto presidencial o resolución ministerial. Como en muchas otras iniciativas oficiales, el equipo comenzó su tarea sin ser organizado formalmente; 4) Tampoco mencionamos que ésta era una tarea "clandestina", como nos atribuyó ayer Kirchner; 5) En ningún momento acusamos al Presidente de mentir.

El periodismo intenta publicar información propia y para eso dispone de fuentes confiables. Son uno de los principales capitales que disponemos. Muchas veces nuestro trabajo se apoya en su veracidad y otra vez ratificamos en ellas nuestra confianza. De otro modo, el periodismo se limitaría a un seguidismo de la información oficial y de la oportunidad  que los funcionarios elijan para difundirla. Los anuncios sobre la recuperación económica, con sus índices sorprendentes, de la disminución del  desempleo, del pago al FMI, entre otros, han sido generosa y repetidamente  publicados sin retaceos ni especulaciones, aunque siempre hemos reservado nuestra propia opinión sobre su significado, sus fortalezas y sus debilidades.

En ese sentido, el periodismo es una pieza fundamental del sistema democrático por su autonomía y libertad. El Presidente dijo que el periodismo no se autocritica y asume sus errores como lo hace él mismo.


Quien esto escribe ha publicado sus propios errores con amplitud y sin titubeos, estimulando con energía el reconocimiento de las  equivocaciones en nuestro trabajo porque allí, coincidimos con el Presidente, está la credibilidad del diario.

Kirchner ayer envió varios mensajes hacia adentro y hacia fuera de su Gobierno. Con su discurso, volvió a recordar a sus funcionarios que, en su administración, la información está férreamente centralizada.

Y de paso les recordó a los interlocutores privados de su Gobierno que mantengan discreción ante la prensa.

Hasta ahora, sin embargo, nadie ha podido explicar las razones de la sobrerreacción del Gobierno ante la información publicada por  Clarín y por qué el Presidente le ha dedicado primero una desmentida personal y luego un generoso espacio en este discurso.

Acierta Kirchner cuando dice que su tarea es gobernar y trabajar para solucionar los problemas de la gente y del país. Para ello ha sido elegido en 2003 y ratificado en 2005.

Nuestro trabajo es, en cambio, hacer un periodismo responsable.
 

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