UNA SIMPÁTICA SUDAMÉRICA TODA DE PAPEL

 

Febrero de 2006

 

Como en una comedia de enredos el tema de las papeleras da que hablar en Sudamérica. Ahora el Brasil construirá una también y realmente es muy difícil pensar en piketes ecologistas que se ocupen seriamente del asunto. Brasil es una potencia regional y no acepta cómodamente que posiciones intervencionistas actúen sobre su territorio. Pero es hora de empezar a preguntarse que pasa exactamente con el asunto de las papeleras y si el problema no es un falso debate que apunta directamente al hinterland amazónico.

En ese caso las organizaciones ecologistas, financiadas a menudo por los mismos intereses que dicen atacar, podrían ser la punta de lanza de una operación sobre los recursos naturales en Sudamérica.

No es casual que Rodolfo Terragno haya planteado un Código Ecológico para el MERCOSUR -una fantasía naturalmente- y que las organizaciones ecologistas que nada han dicho de la contaminación hasta ahora se hayan movido con tanta presteza.

Algo se mueve en Sudamérica y no exactamente por intereses ecológicos.

Lo cierto es que sorprenden las declaraciones del Bereador (Concejal de la vecina Sao Borja) José Francisco Ránger, al afirmar a un medio televisivo local de que "se construirá una Papelera en las costas de Sao Borja-Santo Tome y que empresas Europeas ya habrían adquirido más de 60.000 ha. de campo en el lado brasilero agregando que están dadas las condiciones como para que se instale la Papelera dada la cantidad de producción existente ya en ambos países, pero más aún del lado argentino.

Según Ránger, estas empresas cuentan con los controles más avanzados con respecto al tema "ecológico" y remató diciendo de que "el agua al pasar por la Papelera saldría aún más pura..."

De ser así, esto va a traer controversia en Santo Tome ya que es sabido que el Gobernador quiere instalar a toda costa una Papelera en la provincia y que a muchas personas les impactó el trabajo de Investigación realizado por el canal América de Bs. As., en donde se muestran las consecuencias de tener una papelera cercana a una ciudad.

Desde luego que la investigación de América es funcional a los intereses de la Cancillería y muy poco crédito científico se le puede dar. Hace unos veinte años que se habla de la guerra por el agua pero todavía las guerras son estrictamente por el petróleo, pero es evidente que los recursos naturales comienzan a interesar no sólo a los embotelladores de agua mineral de Perrier.

Una simpática Sudamérica hecha de papel como si fuera una torta de reluciente helado o un calorífero ice -cream comienza a visualizarse para beneficio de alguien.
 

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