Marzo de 2006
VALPARAÍSO.- Con la presencia del ministro de Defensa, Jaime Ravinet y del
Comandante en Jefe de la Armada, almirante Rodolfo Codina, se llevó a cabo
en Valparaíso la ceremonia de recepción de las nuevas "Almirante Latorre" y
"Almirante Blanco Encalada", recientemente adquiridas a Holanda.
Ambos buques reemplazan a unidades dadas de baja por la Armada, las que
habían sobrepasado en muchos años el máximo de su vida útil.
Durante la ceremonia, que se llevó a cabo en la cubierta de vuelo de la
fragata Blanco, el Almirante Codina manifestó que "con la recalada a la
patria de las fragatas Almirante Latorre y Almirante Blanco Encalada, se
materializa una importante etapa del proceso de renovación de las unidades
de superficie de la escuadra nacional".
"Lo anterior, nos llena de satisfacción, por la importancia que significa el
recuperar una capacidad operativa imprescindible para el cumplimiento de las
tareas y roles que el Estado le asigna a la Armada", declaró la máxima
autoridad naval.
Añadió que las nuevas adquisiciones incorporan desafíos en el ámbito
tecnológico y profesional "que asumimos con máxima responsabilidad, toda vez
que estamos conscientes del esfuerzo que el Estado y sus autoridades han
dedicado para mantener unidades de superficie con capacidades oceánicas, de
tecnología avanzada y con capacidad para interoperar eficientemente con
otras marinas amigas".
La "Blanco" y la "Latorre" son las dos primeras de cuatro fragatas
holandesas que Chile adquirió a Holanda en el marco del Proyecto Puente II,
de renovación de unidades de la Escuadra Nacional.
Este proyecto considera transferir dos fragatas multipropósito tipo M y dos
fragatas antiaéreas tipo L, proceso que finalizará el año 2007.
Las características principales de la Fragata Clase "L", "Almirante
Latorre" al mando del Capitán de Fragata, Rodrigo Álvarez Aguirre es que
cuenta con un desplazamiento de 3.750 toneladas, una eslora de 130.5 metros,
una manga de 14.6 y calado de 4.3 metros.
Su sistema de propulsión está compuesto por turbinas a gas que permiten
desarrollar una velocidad de hasta 30 nudos y su dotación es de 23 Oficiales
y 174 Gente de Mar. No posee cubierta de vuelo.
La Fragata Clase "M" "Almirante Blanco Encalada", al mando del Capitán de
Fragata Fernando Contreras Acuña, posee un desplazamiento de 3.320
toneladas, con una eslora de 122 metros, una manga de 14.4 y calado de 4.3
metros.
Su sistema de propulsión es de turbinas a gas o motores Diesel, lo que les
permite de alcanzar una velocidad de 30 nudos. Su dotación está compuesta
por 16 Oficiales y 140 Gente de Mar y posee cubierta de vuelo.
Marcos Ibacache, el fiscal militar que investiga la muerte de tres
efectivos del Ejército en la Antártica, anunció el pronto cierre del sumario
así como importantes resoluciones que se darán a conocer en el transcurso de
esta semana.
La investigación de Ibacache se centra en el accidente ocurrido el 28 de
septiembre pasado cuando las víctimas cayeron a una grieta de treinta metros
en las inmediaciones de la base O’Higgins.
Una de las últimas diligencias del fiscal fue interrogar al actual jefe del
Comando de Apoyo a las Fuerzas del Ejército y ex jefe del Comando de Apoyo
Logístico, General José Miguel Piuzzi, quien además fue careado con el ex
jefe del Departamento Antártico, el Coronel Miguel Santibáñez.
Ahora resta que Ibacache adopte resoluciones y una de ellas será decidir si
procesa o no a Santibáñez por supuesto incumplimiento de deberes militares
al desconocer las circunstancias del accidente.
El fiscal militar anticipó a radio Bio-Bio que la investigación podría
concluir pronto.
Cheyre agradece respaldo de Ravinet en caso Antuco
El comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, agradeció ayer al
ministro de Defensa, Jaime Ravinet, el respaldo recibido, a nivel personal e
institucional, durante la tragedia militar de Antuco. En el marco de la
despedida oficial del Ejército al titular de Defensa -realizada en la
Escuela de Caballería Blindada de Quillota- Cheyre calificó la labor de
Ravinet como "impecable".
"Ministro, permítame decirle, fue un verdadero y cabal ministro de Defensa.
No eludió nada, enfrentó todo (...). Un comandante en jefe es privilegiado
si cuenta con ese nivel de compromiso", expresó el jefe castrense.
En alusión a Antuco, Cheyre dijo que "en este caso extremo, como en los más
pequeños, siempre conté, unido a la clara decisión oportuna (...), con la
necesaria evaluación propia de un ministro con una resolución impecable".
Junto con destacar la gestión de Cheyre en el proceso de reinserción y
modernización del Ejército, Ravinet se refirió a Antuco diciendo que "uno
también aprende de los errores, aprende de las experiencias y estoy seguro
que malas decisiones como las de Antuco nunca más se van a repetir en este
país.
Cheyre entregó a Ravinet (en la foto) una réplica de la espada de Bernardo
O'Higgins, obsequio que sólo reciben los oficiales generales.
ARICA.- El Ejército chileno homenajeó hoy en el Morro de Arica, en el
extremo norte del país, al héroe peruano de la Guerra del Pacífico, coronel
Francisco Bolognesi, informaron fuentes oficiales.
En la cima del morro, a 2.051 kilómetros de Santiago, el General del
Ejército chileno Juan Emilio Cheyre inauguró además una vitrina con un busto
del héroe peruano que combatió contra el ejército chileno en el asalto y
toma del Morro de Arica, el 7 de junio de 1880.
"Esta vitrina honra a quienes combatieron con honor", afirmó Cheyre en la
ceremonia militar de integración entre las ramas castrenses de Chile y Perú.
"Esa es nuestra política exterior, es nuestra política de defensa, es la
señal de los tiempos que hay que saber escuchar e interpretar", agregó el
comandante en Jefe, quien será sucedido el próximo 11 de marzo por el
general Oscar Izurieta.
Por su parte el Jefe de Estado Mayor de Perú, general de División Ureas
Prado La Rosa, dijo que "estamos convencidos y seguros que las experiencias
antiguas permitirán facilitar hacia el futuro las excelentes relaciones que
se mantienen y deben mantenerse entre los dos países".
Bolognesi fue el encargado de la comandancia general de Arica durante la
Guerra del pacífico y tuvo a su cargo la defensa de esa plaza, en ese
entonces bajo control de su país y que tras la guerra pasó a poder de Chile.
"Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar el último
cartucho", dijo Bolognesi, según cuenta la historia.
SANTIAGO.- El ministro Claudio Pavez, quien investiga el homicidio del
coronel Gerardo Huber, perpetrado en 1992 tras detectarse la exportación
ilegal de armas a Croacia, dictó procesamientos por asociación ilícita
contra cinco ex miembros de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE)
implicados en el caso.
El fallo establece por primera vez la conexión que existe entre el crimen
del ex uniformado y la exportación ilegal de armas a Croacia, ya que se
constató la creación de una asociación ilícita con el fin de neutralizar a
Huber y obstruir la acción de la justicia.
También asegura que en 1991 había grupos de civiles y militares que
participaban de la venta ilícita de armas a ese país.
De acuerdo con la resolución, el coronel de Ejército Gerardo Alejandro Huber
Olivares, Jefe del Departamento II, "Adquisiciones" de la Dirección de
Logística del Ejército, desapareció en extrañas circunstancias el 29 de
enero de 1992, después de prestar declaración en el caso armas.
Su cadáver fue hallado "en un montículo de tierra, en el río Maipo, en el
sector de La Obra y presentaba una herida de proyectil de arma de fuego en
el cráneo, que le provocó la muerte y atendida las circunstancias de su
desaparición y fallecimiento, resulta evidente que se trata de un homicidio
calificado, realizado en forma planificada para neutralizar a dicho oficial
por el conocimiento que tenía de las operaciones irregulares en que
intervino personal del Ejército, de las Fábricas y Maestranzas del Ejército
(Famae) y civiles y así evitaron que informara sobre ellas al juez
sustanciador del sumario respectivo y que involucrara a oficiales del alto
mando institucional".
El primero en ser notificado del procesamiento fue el general (r) Eugenio
Covarrubias, ex jefe del mencionado organismo, el cual llegó hasta la Corte
de Apelaciones de San Miguel sin su abogado y fue trasladado hasta el
Comando de Policía Militar de la institución castrense, ubicado en Peñalolén.
En las afueras del tribunal, su abogado Marcelo Cibié comentó que "primero
que nada hay que procurar la libertad, después pedir conocimiento del
sumario, estudiar los antecedentes y, según si hay mérito, apelar al
procesamiento".
En segundo lugar fue notificado el general (r) Víctor Lizárraga, ex
coordinador de la DINE, quien aparece mencionado por, a lo menos, por cuatro
testigos vinculados a la familia del coronel.
Después fue el turno del general (r) Carlos Krumm, ex director de Logística
y del brigadier (r) Manuel Provis, ex jefe del Batallón de Inteligencia del
Ejército.
El único que queda pendiente es el coronel (r) Julio Muñoz, quien era amigo
del asesinado coronel.
Los cinco militares en retiro cayeron en contradicciones y, según
antecedentes de la investigación, ayudaron a ocultar el crimen de Huber, que
en un principio se intentó hacer pasar por suicidio.
SANTIAGO.- En su último día en el cargo, el comandante en jefe del
Ejército, Juan Emilio Cheyre, realizó una visita a los uniformados recluidos
por casos de violaciones de derechos humanos, en el penal de Punta Peuco.
El brigadier (r) Víctor Pinto Pérez, condenado por el crimen del
sindicalista Tucapel Jiménez, calficó el encuentro como altamente emotivo.
El jefe castrense, que ya había acudido en ocasiones anteriores a Punta
Peuco, se retiró del recinto cerca de las 18:45 horas (21:45 GMT), informó
Radio Cooperativa.
SANTIAGO.- En una solemne ceremonia militar, encabezada por el Presidente
de la Republica Ricardo Lagos Escobar, el General de Ejército Juan Emilio
Cheyre hizo entrega del mando en jefe institucional al General de Ejército
Óscar Izurieta Ferrer.
Parte central del acto fue la entrega del gallardete de mando por parte del
Presidente Lagos al general Izurieta, tras lo cual fueron disparadas 21
salvas de cañón.
Previamente, el general Juan Emilio Cheyre hizo su último discurso como
comandante en jefe, oportunidad en que valoró los esfuerzos por acercar la
institución a la ciudadanía y por colaborar con la Justicia en los juicios
por violaciones a los derechos humanos que involucaron a personal
uniformado.
Cheyre dijo que durante su gestión de cuatro años en el mando contribuyó a
"buscar vías que llevaron a la unidad entre chilenos, procurando contribuir
a cerrar heridas abiertas en el pasado".
Reconoció que en el campo de los derechos humanos, el Ejército estaba
separado del pueblo chileno debido "a un episodio histórico que la inmensa
mayoría de los chilenos desean que no vuelva a ocurrir nunca más".
"Para superar todas las dificultades que hasta el día de hoy nos dividen
como sociedad sólo existe un instrumento eficaz: la verdad", subrayó.
También subrayó que es probable que "el Ejército haya terminado su tránsito
desde una fase de antagonismo, a otra de compresión de su actuar
profesional; que haya llegado a ser percibido nuevamente como el Ejército de
Chile y de todos los chilenos".
En ese sentido, explicó que para continuar en ello se requiere la
prescindencia política del Ejército, entendida como la férrea adhesión al
precepto de que la institución "no es, ni debe ser, expresión de ningún
partido político o sector de la sociedad".
Cheyre también reiteró que al Ejercito no le corresponde buscar soluciones
sobre las violaciones a los derechos humanos por personal de la institución
sino que son los poderes del Estado los encargados de ello.
Precisó que "independientemente de lo traumático que pueda ser, y sin
abandonar a quienes se ven inmersos en tan tristes episodios, nos es además
exigible enfrentar causas pendientes relativas a delitos que pudieran
afectar a personal de la institución, hasta llegar a la solución que el país
exige y la sociedad espera".
En su último discurso al frente de la institución, Cheyre destacó el
haberla llevado de una "fase de antagonismo" a una de "comprensión de su
actuar profesional". Respecto a los derechos humanos, dijo que a la entidad
no le corresponde "discernir sobre un conflicto con efectos penales que
afecta a personal del Ejército".
El sable utilizado por José Miguel Carrera durante las batallas por la
independencia fue el símbolo que utilizó ayer el comandante en jefe del
Ejército, Juan Emilio Cheyre, para traspasar el mando de la rama castrense a
su sucesor, general Oscar Izurieta Ferrer.
Con una solemne, masiva y simbólica ceremonia en el patio de honor de la
Escuela Militar, donde está emplazada una gran estatua ecuestre de Bernardo
O'Higgins y una gigantesca bandera nacional, Cheyre puso termino a 44 años
de carrera, cuatro de ellos a la cabeza de la institución.
Los ministros, parlamentarios, jueces, embajadores y algunos invitados
especiales, como Augusto Pinochet Hiriart y Estela León de Lavín, siguieron
con atención las frases en que Cheyre repasó los esfuerzos por la
reconciliación en materia de derechos humanos. Y, en primera fila, la
Presidenta electa, Michelle Bachelet, asentía con la cabeza a sus palabras a
un lado del nuevo comandante en Jefe del Ejército, general Oscar Izurieta
Ferrer.
"Sigue siendo ahora mi profunda convicción, que para superar esa distancia
entre el Ejército y el pueblo y sociedad chilena, así como para superar
todas las diferencias que hasta el día de hoy nos dividen, sólo existe un
instrumento eficaz: la verdad", apuntó Cheyre en uno de sus pasajes,
recogiendo ideas que ya había plasmado en el documento que escribió y
difundió a través de este diario en enero 2003, con motivo de los 30 años
del golpe militar.
El saliente general destacó que al término de estos cuatro años al mando de
la institución, ésta concluyó el tránsito de una "fase de antagonismo" a
otra de "comprensión de su actuar profesional".
"Es probable que hayamos alcanzado lo más importante (...) que (el Ejército)
haya llegado a ser percibido, nuevamente, como el Ejército de Chile y de
todos los chilenos", recalcó en la ceremonia, que comenzó pasadas las 20
horas e incluyó su última revista a las tropas junto a Ricardo Lagos.
Respecto de la situación judicial de varios ex uniformados procesados por
violaciones a los derechos humanos durante el régimen militar, Cheyre
expresó que "nos es exigible enfrentar causas pendientes relativas a delitos
que pudieran afectar a personal de la institución, hasta llegar a la
solución que el país exige y la sociedad espera".
Sin embargo, apuntó a que esa tarea no es exclusiva del Ejército, agregando
que tiene "la absoluta certeza de que compete a los poderes del Estado
resolver en ese tema y, por el contrario, que no es al Ejército a quien
corresponde discernir un conflicto social con efectos penales que afectan a
personal de la institución". Esta idea fue refrendada luego por Lagos, quien
pidió "mayor comprensión" de parte de los poderes del Estado ).
En materia institucional, Cheyre destacó como parte de su legado el proceso
de modernización y profesionalización de esa rama castrense, en el que puso
especial énfasis desde que asumió al mando del Ejército. Sin nombrar al
general (R) Augusto Pinochet, el personero destacó que "este proceso de
transformación fue iniciado como una modernización en la década de los 90
por el entonces comandante en jefe de la institución".
El acto concluyó con salvas de cañón y un fuerte abrazo de Lagos a Cheyre,
quien aprovechó de conversar amistosamente con Bachelet durante parte de la
ceremonia. Minutos después, el general Izurieta dio una clara señal de que
se apegará a la doctrina de su antecesor en materia de derechos humanos: "El
Ejército tiene una línea trazada, línea que se va a mantener", dijo.
