Los petroleros de las Heras han desaparecido de los medios en una
clásica maniobra de prestidigitación limitando el problema a las
acciones policiales y a la Gendarmería Nacional. Pero versiones
fidedignas revelan que vuelve la hora del atletismo y de las
acciones musculares. Por lo pronto al acuerdo con el padre Molina
vence hoy sin demasiados resultados. También vence el plazo de
treinta días pactado con Tomada y el objetivo de los petroleros -que
cuenta con el apoyo de una intersindical activa en la zona -
incluye un vasto paro nacional con movilización y lucha para los
próximos días. Se trata del inicio de un periodo de
conflictividad que enfrentaría al sector directamente con el
gobierno nacional.
El modelo de los petroleros es el de Evo Morales antes de que
llegara a ser mandatario. Extender la conflictividad, paralizar en lo
posible los centros de producción e implicar a la propia policía
local en sus reclamos salariales. La situación local es mas
inflamable de lo que parece y el estallido solo tiene sentencia
suspendida.