Entre la improvisación y la lógica

 

Marzo de 2006

Análisis político de Vicente Massot y Agustín Monteverde

 

Una de dos: o bien Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez han tirado por la borda la idea de obrar conforme a un plan estratégico en el tema de las plantas de celulosa, en cuyo caso lo que han hecho desde el vamos ha sido un gigantesco ejercicio de improvisación, tan osado como incomprensible; o bien —aunque cueste creerlo— han coincidido, por pura casualidad, y abrazado el mismo plan que consiste en desenvolver su acción en consonancia con la fórmula de la prueba y el error. De lo contrario, no se entendería esta verdadera comedia de enredos en la que han quedado atrapados. El último acto de la cual, que tuvo por escenario a la capital chilena, ha constituido una suerte de epítome de lo expresado más arriba. Después de semanas enteras de idas y venidas, marchas y contramarchas, declaraciones y contradeclaraciones, pareció que en Santiago finalmente los presidentes de la Argentina y el Uruguay habían encontrado la manera de sentarse a negociar. Pero los entusiasmos y esperanzas con los cuales se festejó el anuncio conjunto, pronto fueron barridos por la realidad. Es que, como en más de una oportunidad hemos dicho en estas crónicas, resulta muy difícil conciliar unos argumentos anclados en dimensiones tan distintas. Los orientales interpretan y defienden el interés nacional en términos de inversiones y empleo, mientras los entrerrianos —no me animaría a decir, los argentinos— lo hacen en términos de protección del medio ambiente. El gesto de Kirchner y Tabaré Vázquez —que eso fue— se desvaneció más rápido que una pompa de jabón porque, por buena voluntad que hayan puesto, no lograron salirse de sus respectivos anclajes. Conclusión: una nueva improvisación sobre la marcha que suscitó una expectativa insatisfecha. Lo dicho no significa que sea imposible que, mañana o pasado, unos levanten los cortes y los otros suspendan la construcción de las plantas. Pero aún si esto se lograse, el problema de fondo subsistiría a poco de entender que los entrerrianos podrían deponer temporariamente su actitud —a regañadientes, claro— sin bajarse de su posición de máxima: que las plantas no se construyan donde están localizadas actualmente o que modifiquen la tecnología que han escogido. Por su parte, los uruguayos, si acaso aceptasen abrir un compás de espera y paralizasen por 90 días las obras, tampoco abandonarán su posición de máxima: las plantas llegaron para quedarse. Además, ni el mandatario argentino ni el de la vecina orilla lograron domesticar a sus respectivos públicos internos. Tabaré Vázquez, que tenía un frente unido, con el paso en falso dado en Chile provocó un verdadero terremoto que se extendió no solo a los tradicionales partidos opositores —Blanco y Colorado— sino a la central obrera y los trabajadores de las dos plantas que amenazaron con tomarlas. La movida de Vázquez obró la paradoja de dividir en dos lo que, hasta ese momento, estaba vertebrado sin fisuras detrás suyo. En cuanto a Kirchner, todos sus esfuerzos y los de Busti para hacer entrar en razón a las comunidades de Gualeguaychu y de Colón, fracasaron sin remedio. A esta altura de los acontecimientos estamos tan lejos de la ruptura de relaciones como de una solución definitiva. Ahora bien, descartados el peor y el mejor de los escenarios posibles, ¿qué probabilidades hay de hallar un acuerdo provisorio? Pocas, al menos de momento, si a la improvisación o la estrategia inconcebible de la prueba y el error le sumamos el hecho de que en una orilla parecen hablar en arameo y en la otra en chino. Entre la lógica pura y dura de las inversiones y el empleo y la de la protección a outrance del medio ambiente, se abre un abismo.

Al margen del diferendo con Uruguay, Néstor Kirchner, en uno de sus típicos arranques temperamentales, decidió pasar por encima de Felisa Micheli como alambre caído y suspender las exportaciones de ciertos cortes de carne por espacio de 180 días. Cualesquiera sean las razones que puedan oponerse a la política de la Casa Rosada, hay que destacar un dato significativo en el tema. A diferencia de cuanto venimos diciendo respecto de la forma de manejar la política exterior, en este caso, si bien la reacción del presidente tuvo mucho de espasmódica, se atuvo a la lógica de su gestión: gobernar pensando en la opinión pública de los grandes centros urbanos y privilegiar los votos a cualquier otra cosa. Puesto en términos más claros: entre los compromisos contraídos con distintos países, la necesidad de ganar confiabilidad y los esfuerzos de los productores de carne, por un lado, y la necesidad de mantener bajos los precios de la gran vedette de la dieta argentina, Kirchner no dudó un instante. Los extranjeros no votan y los productores son una cifra insignificante comparada con los consumidores. La imagen mítica de un presidente arremetiendo contra la oligarquía vacuna a favor de los millones de argentinos que desean comer carne y pagarla barata, es mucho más importante que los mercados y las leyes de la economía. En esto de tratar de que el IPC —índice de precios al consumidor— baje casi por decreto Kirchner tiene una coherencia absoluta. En el mismo momento que se desenvolvía la cuestión de la carne, el gobierno nacional apuraba la discusión con las empresas de servicios públicos respecto de los futuros contratos. Al menos tres de estos se hallan a la firma del presidente, todos con una particular coincidencia: los ajustes tarifarios no serán de aplicación inmediata para el grueso de la población. ¿Por qué? Para que no crezca el índice de inflación. ¿A qué costo? Al costo de distorsionar aun más los precios relativos. Si se homologasen los aumentos, se transparentarían en el IPC casi de manera inmediata. En cambio, al postergarlos por tercer año consecutivo, la imagen que fogonea el gobierno es que cuida el bolsillo de la gente. Hasta ahora esa lógica que privilegia la próxima elección, desentendiéndose de la próxima generación le ha dado al santacruceño resultados espectaculares. Siendo así, no la cambiará un ápice. Hasta la semana que viene.

 

Compacto y destacado

Giro a la ortodoxia monetaria.

A partir de abril, aumenta el encaje sobre los depósitos a la vista de 15 % a 17 % y se elimina su remuneración.

o Se estima una absorción del orden de los $ 1350 MM. La remuneración de estos encajes era hasta ahora del 2,55 %.

o Se beneficia el cuadro de resultados del Central a costa de la rentabilidad del sistema.
o La medida elevará primordialmente las tasas activas, que buscarán compensar la mayor inmovilización y los menores ingresos por encaje.

o Se corresponde con el anuncio que efectuara Lavagna poco antes de dejar el gobierno y que el BCRA —consistente con la postura presidencial— en aquel momento rechazó —decidiendo incluso reducir en dos puntos esos encajes.

La medida es aún insuficiente para neutralizar el desborde monetario del último año: en saldos promedio, a febrero, el circulante saltó 30,4 % ($ 10864 MM). En los primeros cinco días hábiles de marzo, el circulante creció 2 % ($ 926 MM) y la base 2,3 % ($ 1293 MM), en saldos.

Pero va en la dirección correcta: la disciplina monetaria puede poner con rapidez en caja la inflación, llevándola nuevamente a niveles inferiores al 10 % anual .

Para disimular el obvio impacto contractivo, el Central argumentó que las nuevas disposiciones pretenden “facilitar el financiamiento de la inversión”.

Resta ver si la decisión tomada por el BCRA cuenta con el aval presidencial, lo que significaría abandonar el credo antimonetarista.

A partir del 1º de marzo los bancos deben cumplir en forma mensual —y no ya trimestral— la integración de sus exigencias de efectivo mínimo.

o El encaje mínimo diario se elevó del 30 % al 50 %.

o Como resultado, el call money saltó a valores de entre 9 % y 10 % TNA.

 

La intervención del mercado de la carne —el enfrentamiento con la vituperada “oligarquía vacuna”— y otros aconteceres o escenificaciones a montar en los próximos días —téngase en cuenta el aniversario del golpe militar— pueden servir a la necesidad de mantener cierto tufillo “progre” para distraer y neutralizar las contractivas medidas anunciadas por el BCRA que —al esfumar el declamado antimonetarismo— pulverizan el último vestigio heterodoxo de la economía kirchneriana.


Como ya había ocurrido en marzo de 2005, las importantes lluvias y la sostenida demanda interna vinieron impulsando los precios, que acumulaban subas de hasta 18 % en los cuatro días previos. En las carnicerías se observaron aumentos del orden del 5 %.

Se exceptuaron los envíos correspondientes a la cuota Hilton y los convenios bilaterales (con Venezuela y Marruecos), que representan sólo el 5 % del total exportado.

También exceptuaron las exportaciones de carne con hueso y termoprocesadas, a las que se elevó de 5 % a 15 % las retenciones.

Se volcarían, de esta manera, unas 600 M ton adicionales al mercado interno.

Miceli: “Si la baja no se consolida podría prorrogarse la suspensión”.

Si bien el efecto inicial es un aumento temporal de la oferta, y una consiguiente caída del precio interno (14 % en el primer día y hasta 5 % el lunes), el deterioro de la ecuación de negocio ocasionará una fuerte caída de la inversión del sector en los próximos meses, que significará pérdida de vientres y reducción estructural de la oferta.

o Los segmentos poblacionales beneficiados por la medida son los de más alto poder adquisitivo, pues son habituales consumidores de los cortes que se exportan.

o Los cortes no exportables y de menor valor —como el asado o el vacío— son subsidiados, en cambio, por los cortes de exportación.

o Esto estimulará el contrabando y paralizará la actividad de los frigoríficos dedicados exclusivamente a la exportación, con lo que peligran unos 15000 puestos de trabajo.

o Este nuevo rompimiento, forzado por el Estado argentino, de contratos entre partes privadas importará —más allá de eventuales demandas judiciales— una nueva mancha para la ya escasa fiabilidad comercial y financiera que merece la Argentina. o La suspensión es violatoria t tanto de las normas de la OMC como del MERCOSUR. El MERCOSUR prohíbe expresamente la aplicación de restricciones no arancelarias al comercio. o El artículo 12 del acuerdo sobre agricultura de la OMC establece que antes de introducir restricciones o prohibiciones al comercio el país miembro debe notificar con la mayor antelación al Comité de Agricultura de la organización y consultar a los países importadores.

o También se presenta el problema de qué hacer con la carne comprada por los frigoríficos —en razón de embarques ya comprometidos— y que ha sido tratada de acuerdo a los requerimientos de cada mercado.

o Luego de años de trabajo, Argentina es hoy el tercer exportador mundial, detrás de Brasil y Australia

Esta decisión autoritaria, irracional e improvisada condenará exterior, mucho más allá del oportuno cese de la suspensión.

o El costo anualizado de la suspensión ronda los U$ 1200 MM, recortando de un plumazo el superávit comercial de este año en aproximadamente el 15 %.

o Al ser los ciclos ganaderos muy prolongados, la reducción consiguiente del stock nos condenará a la escasez por largo tiempo. o La decisión argentina sorprende al mundo pues abundan los países que se cierran sus mercados a las importaciones pero resulta insólito que una nación pierda acceso para sus mercaderías por propia voluntad. o Afecta seriamente a algunos países, como los de la UE, Rusia y Chile. Siendo Argentina el primer consumidor mundial de carne per cápita, argumentar que se busca asegurar el abastecimiento interno constituye una burla.

o Recuperar los mercados que hoy abandonamos y desplazar a los nuevos proveedores llevará esfuerzo y muchos años (cinco nos insumió reconstruir lo perdido por el brote de aftosa en el 2000).

o Esta medida debilitará nuestra posición en las negociaciones para la apertura de los mercados de productos agrícolas: la UE ya ha venido señalando que, antes de solicitar disminuciones arancelarias y de subsidios a la producción, Argentina debiera comenzar por no castigar sus exportaciones con retenciones.

 

Como subproductos de esta disparatada prohibición, la recaudación caerá en unos $ 200 MM y se reducirá en unos $ 3500 MM la emisión necesaria para absorber el excedente cambiario.

Pero más allá del daño inútil que esto ocasionará, el gran interrogante remanente es cómo se hará para volver a la normalidad: toda reapertura a los mercados internacionales acarreará un lógico e inevitable reacomodamiento de precios, por lo que —sublimado a la condición de intocable el consumo interno— no se alcanza a ver la forma de salir airoso de esta trampa comercial. Dando tardía respuesta a una solicitud de noviembre del secretario M. Campos, la Comisión de Defensa de la Competencia instaló un grupo de inspectores en Liniers, curiosamente uno de los mercados de competencia más pura y transparente del país. La Oficina de Control Agropecuario ya había efectuado numerosas inspecciones durante 2005.

 

Los acuerdos de precios ponen un candado al demorado ajuste de las tarifas de los servicios públicos.

Pese al crecimiento de la economía, siguen operando a pérdida debido a las tarifas congeladas desde hace ya más de cinco años frente a costos en alza y el pago de sus pasivos en moneda extranjera.

El gobierno evita implementar los ajustes ya renegociados para evitar el traslado a los precios de las mercaderías: los acuerdos de precios están condicionados a que se mantengan estables los costos de los productores y de las cadenas de comercialización.
Tanto más difícil que se autoricen subas en el sector residencial (tal lo comprometido en su momento con una distribuidora de gas, hoy a la espera de la firma presidencial), que impactan directamente en el bolsillo del público.

Una paulatina estatización de hecho, vía subsidios, constituye la estrategia alternativa para mantener sin cambios las tarifas.

En este marco de creciente estatismo y escaso atractivo para la inversión petrolera, ya se abriga en despachos oficiales la expectativa de recomprar YPF.

o Se estima que sólo la décima parte de las inversiones previstas para este año se destinarán a la ampliación de las disminuidas reservas (entre ocho y nueve años).

o Como caso ilustrativo, una de las dos principales compañías integradas que operan en la Argentina planea invertir tan sólo U$ 40 MM en exploración este año.

o En 2005 la producción de petróleo cayó 5 % mientras que la de gas bajó 1,4 %.

La suba de la tasa larga estadounidense originó un importante egreso de fondos de la región.

Habíamos venido advirtiendo sobre una posible suba.

Los rendimientos de los bonos a diez años —4,75 %— se ubicaron, por primera vez desde diciembre, por encima del retorno de los títulos a dos años.

La deuda de países emergentes tuvo una semana de caídas consecutivas.

El real brasileño sufrió su mayor caída diaria en seis meses. Los bonos brasileños tuvieron, no obstante, pérdidas menores a la experimentada por los títulos públicos locales.

Si bien aún no se ha producido un cambio estructural en el flujo internacional de fondos, queda claro que los mercados emergentes quedarán sometidos a una importante volatilidad. La débil situación fiscal de los EEUU puede disparar las tasas. La secretaría del Tesoro reclamó al Congreso una urgente autorización para elevar el límite de endeudamiento.

Estimamos que la tasa de referencia podría ubicarse en 5,5 % en los próximos tres meses.

Juega a favor de los flujos hacia la región la aún abundante liquidez global, las recompras de deuda externa decididas por varios países, y su solvencia fiscal.

La IED en 2005 habría totalizado exiguos U$ 3200 MM; menos de la mitad de Chile, con U$ 7000 MM; y un quinto de la de Brasil, con más de U$ 15600 MM.

El PBI de 2006 recibe un arrastre estadístico de 4 %, que le asegura un piso de crecimiento de 7 %.

No obstante la recuperación observada en estos años, el PBI per cápita está aún por debajo del registrado en 1998 (la población creció casi 10 % desde aquel año).

El ingreso disponible per cápita es aún 8 % inferior al de 1998. Y como las escalas más altas lograron mantener sus ingresos, los segmentos más pobres debieron absorber toda la caída.

El ingreso disponible surge de sumar/restar el deficit/superavit comercial, más/menos el ingreso/egreso de capitales, más/menos el incremento/reducción de la deuda, al PBI.
 

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