Marzo de 2006
Por Edgardo Arrivillaga -Macarena Lopez
La carrera armamentista chilena- de eso se trata la cosa y es necesario
llamarla sin reticencias- se debe a las frías necesidades de su histórica
política expansionista .También , al factor Chávez, al cual se podría sumar
el factor Humala ,que mal o bien será la primera o la segunda fuerza del
Perú próximamente .Pero sobre todo a las tosquedades de la política exterior
argentina.
Apoyado en una armada Brancaleone desprestigiada deliberadamente por la
clase política , el país ha logrado en muy poco tiempo encerrarse dentro de
un eje anti-argentino formado por las Islas Malvinas,Chile y el Uruguay con
la lejana aceptación imperturbable del Brasil.
La estrategia chilena frente a esta nueva relación de fuerzas auto propuesta
por los argentinos con sus cabezas deslumbradas por las papeleras y el
ambientalismo militantista correntino –en la Capital el tema no interesa a
nadie salvo a los turistas- ha sido fulminante.
Primero: robustecimiento de su poder naval vía Holanda y Gran Bretaña pero
también últimamente la India -para evitar embargos americanos
artificialmente apaciguadores.
Segundo: la adquisición de los Leopard en Alemania, probablemente uno de los
mejores tanques del mundo para operar en las zonas alpinas o andinas
irrumpiendo como buitres eficaces a traves de espaciosas cadenas montañosas.
Tercero: convertir a Chile en la potencia militar regional tecnológicamente
mas avanzada en términos de versatilidad, polivalencia, conjuntez entre el
elemento mar, tierra, aire en tiempos sorprendentemente cortos .Esto exige
entrenamiento interfuerzas, sistemas ínter operables y sobre todo
planificación.
No hace falta ningún informe de inteligencia para saber que la Marina
chilena es la primera fuerza naval sudamericana en recibir el poderoso misil
antibuque Harpoon, y es la única de la región que posee misiles antiaéreos
SM-1 Standard de gran alcance. Y en Londres corren rumores ciertos de que se
dispone a adquirir una partida de misiles Sea Wolf británicos y que estudia
la compra de misiles de crucero –armas ofensivas de gran alcance contra
blancos navales y terrestres- de procedencia india y rusa. Toda esta
superabundancia de infraestructura militar se corresponde con la inteligente
aplicación de la revalorización de los precios del cobre -un 37 % en los
últimos dos años aproximadamente, gracias a las masivas compras chinas-que
han sido destinadas en un 10 % al equipamiento naval, aéreo y terrestre.
Desde la debilitada perspectiva argentina frente a estas remozadas
realidades se hace necesario entender y muy rápidamente que ningún
equilibrio militar o diplomático sustentado en simpatías políticas dura para
siempre.
Entre los generales Videla y Pinochet había significativas afinidades. Sin
embargo estuvimos a simple tiro de cañón de la guerra y los rostros pintados
de la infantería llegaron a visualizarse.
En este punto la recurrente patología pacifista argentina-robustecida en
breve con los mitos y torturadas fantasías que rodean al golpe militar del
24 de marzo y sus intentos de clonarse a futuro, como elemento fundacional y
justificador a la vez de una partidocracia corrupta e ineficiente -encuentra
un punto de inflexión inevitable. La supervivencia de los políticos menos
aptos en el país -pequeños quasimodos angurrientos como subdesarrollados
monitos de madera- pondrían casi fatalmente al país ante una nueva perdida
territorial en el marco de un acuerdo militar chileno-argentino simplemente
operacional ,táctico , visiblemente asimétrico, muy fácil de denunciar.
Un país que abandona sus intereses territoriales a la ideología o a sus
caprichos de clase media filosóficamente ghandiana, obligatoriamente
vegetariana y amante del tranquilizante feng –shui al cual ni siquiera
comprende en todos sus genuinos atributos o a la mediación internacional
está condenado a debilitarse-a ceder - o simplemente a desaparecer.
Veamos los datos que aporta Macarena López.
Las negociaciones ya fueron completadas en diciembre del año pasado, y la
compra se formalizó a principios de febrero, cuando el Ministerio de
Hacienda autorizó el giro de los recursos necesarios para el primer pago.
Estos blindados de procedencia alemana reemplazarán a los Leopard 1-V, que
fueron comprados a fines de la década pasada.
Al parecer el ex Presidente Ricardo Lagos optó por no sumar más compras
militares durante su gobierno, y decidió que la adquisición de los tanques
Leopard 2 para el Ejército fuese anunciada por la Presidenta Michelle
Bachelet.
En un principio se pensaba que el entonces Presidente Lagos diera a conocer
la adquisición de los blindados después de la segunda vuelta, a mediados de
enero, pero luego se decidió postergar el anuncio. Sobre las razones para
esto hay dos explicaciones circulando entre los especialistas. Una dice que
la situación se dilató porque los tanques traen algunas partes que son
estadounidenses, por lo que se requeriría la aprobación del Congreso de ese
país para confirmar la compra y hacer el anuncio oficial.
La otra explicación dice que el anuncio se postergó en consideración al
ambiente crítico generado al conocerse los entretelones de una nueva falla
de mando en el Ejército, que tuvo como saldo la trágica muerte de tres
efectivos de la institución en la Antártica.
Hasta ahí todo parece lógico y natural. El único detalle es que, según el
semanario especializado Jane’s Defence Weekly, las negociaciones ya fueron
completadas en diciembre del año pasado, y la compra se formalizó a
principios de febrero, cuando el Ministerio de Hacienda autorizó el giro de
los recursos necesarios para el primer pago.
El anuncio de la compra de los tanques es esperado ahora para fines de mes o
a principios de abril, según señalaron algunas fuentes consultadas. Será la
flamante ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, quien deberá hacer
oficializarla junto al también recién asumido comandante en jefe del
Ejército, general Óscar Izurieta Ferrer.
La compra de los Leopard 2 se terminó de negociar a mediados de diciembre,
después de que Chile recepcionara oficialmente las primeras fragatas en
Holanda, cuando una delegación del Ejército y el Ministerio de Defensa
visitó Alemania.
De acuerdo a los planes del Ejército, estos tanques de procedencia alemana
reemplazarán a los Leopard 1-V, que fueron comprados a fines de la década
pasada. La institución castrense tiene en la actualidad cerca de 290 de esos
tanques, entre ellos 219 adquiridos a Holanda entre 1998 y 1999, y otros 70
comprados a Alemania en el 2000.
Hay versiones encontradas entre analistas y la entidad castrense a la hora
de enjuiciar o justificar la decisión de adquirir estos tanques alemanes.
Según el Ejército, los Leopard 1 están obsoletos, pese a que se compraron en
1998, y sale más caro repararlos que cambiarlos por los blindados que ofrece
el gobierno alemán.
No opinan lo mismo los analistas, que creen que la decisión de cambiar los
Leopard 1 es por la falta de matenimiento que se ha hecho a estos blindados,
ya que no existirían los técnicos adecuados para hacerle las reparaciones.
Además resulta poco entendible que a siete años de la compra de estos
pertrechos se diga que ya no sirven.
El diseño básico de los Leopard 1 es de los años '60, pero los que posee el
Ejército corresponden a modelos de los años '70, a los que se les incorporó
tecnología de los '80 y '90 antes de su compra por parte de Chile. Muchos
especialistas consideran que los Leopard 1V con que cuenta el Ejército en la
actualidad son los tanques más modernos en servicio en América Latina.
Opinan que, con una modernización que debería ser realizada con el concurso
de las empresas especializadas locales y que incluso podría incluir equipos
desarrollados por ellas –como el sistema de dirección de tiro-,
perfectamente podrían seguir en servicio en forma eficiente y efectiva
durante varios años más.
La nueva compra realizada en Alemania, pero aún no anunciada por el
Gobierno, incluye un centenar de tanques Leopard 2 de los modelos A3 y A4,
de los cuales un tercio llegará a fines de año y el resto durante el 2007.
Pero la verdad es que los planes del Ejército consideran adquirir partidas
adicionales, de aquí a fines de la década, hasta completar entre 260 y 300
unidades, lo que dejará a Chile dotado con las unidades blindadas más
modernas y poderosas de la región.
Lo anterior es evidente si se compara con el resto de los ejércitos de la
región. Brasil tiene Leopard 1 A3, adquiridos a Bélgica, y M-60
estadounidenses, ambos son menos modernos y capaces que los Leopard 1-V que
tiene Chile en la actualidad y que el Ejército quiere reemplazar en su
totalidad. Argentina tiene el Tanque Argentino Mediano, de producción local
pero diseñado con asistencia alemana, que tiene la misma capacidad artillera
que el Leopard 1-V -el cañón es en realidad el mismo- pero que posee menos
blindaje.
Perú tiene nominalmente cerca de 300 tanques T-55 rusos en versiones no
modernizadas de los años setenta. A mediados de la década pasada, Lima
consideró la compra de un número de los más modernos y poderosos T-72, pero
ello jamás se concretó. Mientras los T-55 peruanos son tanques absolutamente
inferiores a los Leopard 1-V de Chile, la desventaja del vecino del norte se
agudiza porque en realidad tiene apenas 37 de esos blindados en condiciones
operativas. Bolivia, en tanto, posee algunas decenas de tanques Kurassier de
origen austriaco.
En esencia, todos los blindados de los países limítrofes o vecinos de Chile
son ya inferiores a los Leopard 1-V. Esa ventaja se profundizará con la
compra de los Leopard 2 que, además de contar con mayor blindaje, poseen un
cañón de 120mm, que es superior a los de 105mm con que están equipados todos
los vehículos existentes actualmente en la región.
Y la ventaja de Chile no se limita a la dimensión terrestre. La Armada ha
comenzado a recibir siete fragatas –cuatro adquiridas a Holanda y tres
compradas a Inglaterra- y dos submarinos construidos en Francia y España que
son igualmente más modernos y poderosos que las naves del mismo tipo que
poseen los países vecinos. La Marina es la primera fuerza naval sudamericana
en adquirir el poderoso misil antibuque Harpoon, y es la única de la región
que posee misiles antiaéreos SM-1 Standard de gran alcance. Y corren rumores
de que se dispone a adquirir una partida de misiles Sea Wolf británicos y
que estudia la compra de misiles de crucero –armas ofensivas de gran alcance
contra blancos navales y terrestres- de procedencia india y rusa.
Lo mismo está ocurriendo en el ámbito aéreo. Según un artículo publicado
recientemente en la revista Jane´s Defence Weekly por el analista
estadounidense Jim Dorschner. En la nota, el especialista norteamericano
señala que la compra de los F-16 por parte de Chile es el desarrollo más
importante del momento en América Latina, y que el país está en vías de
convertirse en la principal potencia aérea de la región, por las ventajas
cualitativas y el poder ofensivo de los nuevos aviones de combate y armas
que la Fuerza Aérea a comenzado a recibir.
La opinión de Dorschner contrasta con los planteamientos reiterados por los
representantes del Gobierno, como el saliente ministro de Defensa, Jaime
Ravinet, quien a la hora de justificar la adquisición de pertrechos señaló
repetidamente que “sólo se está reemplazando material antiguo y obsoleto”.
Las afirmaciones de Ravinet fueron rechazadas por un especialista peruano
contactado en Lima por El Mostrador de Chile, quien –previa exigencia de
anonimato- subrayó que “el discurso público de las autoridades chilenas se
ha centrado en aspectos numéricos. Con ello han dejando de lado, en una
forma que no es accidental, los aspectos relevantes ligados a la más moderna
tecnología incluida en las nuevas plataformas y sistemas que están
comprando. Todos los nuevos equipos que Chile está recibiendo son
substancialmente más modernos, más eficientes, más precisos y más letales
que aquellos que poseen el Perú u otros países de la región. Si eso no es
superioridad militar, a la vez que una incitación a una carrera
armamentista, entonces no se que es”.
Todo indica que las adquisiciones de armamento de Chile continuarán, y que a
la administración Bachelet no sólo le tocará anunciar la compra de los
Leopard 2 alemanes, sino que también la adquisición de cerca de 160 modernos
transportes blindados de Infantería a Holanda y un número similar de
vehículos tácticos Humvee a Estados Unidos. Ello sin considerar que, además,
deberá tomar una decisión sobre los helicópteros para las Fuerzas Armadas y
Carabineros.
Macarena Lopez.
Santiago.
