El combate eterno de un Veterano

 

Marzo de 2006

Por Guadalupe Rivero
 

En el centro de la ciudad bonaerense de Merlo se ubica la Oficina del Veterano de Guerra de Malvinas. Allí se encuentran reunidos “los jóvenes de ayer”. Sin preguntar, viendo sus caras, la cuenta es exacta: todos tenían dieciocho años al momento de la guerra. Atentos, nostálgicos, enojados con cierta indiferencia, se disponen a responder. Walter Nuñez en la voz de todos, se presta a la charla, que muestra que la memoria está intacta desde aquel no tan lejano 1982.


P - ¿Cuántos años tenías cuando fuiste a la guerra?
W.N. - 18 años.


- ¿Cuánto tiempo estuviste en Malvinas?
- Del 13 de abril al 20 de junio aproximadamente.


- ¿Cómo fue estar en Malvinas?
- El 2 de abril estábamos en el cuartel y nos sorprendió que por radio se decía que se habían recuperado las Malvinas. Fue mucha algarabía en ese momento porque habíamos recuperado algo nuestro. De entrada estábamos felices porque íbamos a defender nuestra patria. Cuando llegamos allá nos dimos cuenta lo que era realmente un conflicto bélico: pasar frío, no tener para bañarte, pedirle a Dios que no te caiga una bomba encima. Esa algarabía que teníamos de entrada era por la ignorancia de no saber lo que nos iba a tocar vivir.


- ¿Pensaste en algún momento que iban a ganar la guerra?
- Primero pensamos que sí. Allá el único medio de información que teníamos era “radio Carbi” (1), que se enganchaba de vez en cuando y tiraba la información de Argentina. Y sino, a algunos compañeros les llegaban cartas y les ponían que los diarios decían que estábamos ganando, que estaba todo bien. Pero era el manejo de la prensa que hizo el Gobierno. Los jefes de la unidad nunca nos dijeron la situación en la que se estaba. Después sí, una vez que empezaron los bombardeos al aeroparque nos dimos cuenta que no estaba nada bien la situación.


- ¿Cómo fue el fin de la guerra? ¿Qué les anunciaron?
- Del fin de la guerra nos enteramos porque nos fuimos replegando hacia el pueblo y llegamos y ahí nos enteramos que habían ido a firmar la rendición. Vinieron y dijeron que nos habíamos rendido, que no había que disparar más.


- ¿Pudiste volver enseguida?
- En el caso mío no, porque estábamos en una compañía de ingenieros y el trabajo nuestro era hacer campos minados y aparte hacer apoyo de la infantería. Hicimos tantos campos minados que los ingleses querían que nos quedáramos a desarmarlos. Pero al final los únicos que se quedaron fueron oficiales y suboficiales.


- ¿Volviste a Malvinas?
- No.


- ¿Quisieras volver?
- A mí me gustaría volver a visitarlas. No sé cómo reaccionaría con los kelpers, porque ellos a los argentinos los insultan, les faltan el respeto. Aparte, estando en Malvinas ellos actuaron en contra de nosotros. Desde el pueblo, ellos le daban información a los comandos ingleses que se infiltraban.


- ¿Cómo fue el regreso a la Argentina?
- Fue una alegría enorme estar de vuelta acá. Me acuerdo que cuando volví a mi casa abrí la puerta, se asomó mi vieja, se quedó mirándome y llorábamos los dos. Vino mi viejo y en diez minutos había como cien personas en casa.


- ¿Tuvieron apoyo del gobierno en ese momento?
- No, nosotros recién en 1991 conseguimos una pensión. Esa pensión se consigue no porque el presidente de ese momento –Menem- haya dicho “voy a hacer algo por los veteranos”.

 Nosotros tuvimos que ir y hacer lío, prendimos fuego una puerta en el Congreso y nos agarramos a piñas con la Policía. Acá, a nivel municipal ha sido contrario a eso, porque el Dr. Othacehe en abril del 93 abrió esta oficina. Eso fue una mano muy importante porque fueron “veintipico” de puestos de trabajo. Y desde esta oficina conseguimos proyectos importantes para los veteranos. Uno de los más importantes fue el de personal portero y auxiliar de cocina. Y salió en el año 2000. Hoy en día hay casi 1100 veteranos en la provincia de Buenos Aires trabajando. En cambio a nivel nacional tuvimos que hacer un “bolonqui” bárbaro porque sino no nos daban bola.


Hace dos años estuvimos acampando cuatro meses en Plaza de Mayo porque teníamos cortado PAMI.


- ¿Qué cantidad de suicidios se dio entre los veteranos?
- Casi 350 veteranos se han suicidado. El último fue un veterano de Lanús que era policía, tenía su trabajo, tenía su vivienda... Pero como muchos compañeros, un día los ves bien y un día es como que hacen un click y se matan.


- ¿Hay o hubo en algún momento algún tipo de asistencia psicológica?
- No generalizada. En forma individual mucha gente se hizo tratar. También, por lo que sabemos, no ha habido profesionales preparados para atender trastornos de la guerra, lo traumático de todo esto. Fue algo nuevo para la psiquiatría que teníamos en este país.


- ¿Cómo fue la reinserción en la sociedad a nivel nacional?
- Fue mucha más complicada que en la provincia. En la provincia pudimos conseguir trabajo. Pero en lugares como Corrientes, Chaco y Santiago, por ejemplo, fue muy difícil para los compañeros conseguir trabajo o una pensión o asistencia médica.


- ¿Actualmente todos los veteranos cobran la pensión?
- Sí, todos los veteranos la cobramos; contando soldados, civiles, suboficiales y oficiales. El que está en actividad cobra su sueldo pero cuando se retira cobra el retiro y cobra la pensión como reconocimiento a haber estado en la Guerra de Malvinas.


- ¿Qué reclaman actualmente?
- Estamos reclamando que PAMI atienda mejor de lo que está atendiendo. Ha mejorado pero seguimos reclamando para que dé la atención que corresponde. Estamos solicitando indemnizaciones y que se trate más profundamente el tema de Malvinas en las escuelas.


- ¿Cómo es el trato de la sociedad en general para con ustedes?
- Para mí ha sido muy bueno. A mí me ha tocado trabajar en los trenes y no me olvido más que andábamos vendiendo diarios y había gente que tenía 3 pesos y te daba 1,50 a vos. Por ahí era para viajar o para comprarse un sanguchito y colaboraba con vos. Y en los actos la gente se emociona, llora, se acerca, te toca. El apoyo de la gente lo tuvimos siempre, no así el de la clase dirigente.

Todos se suman a la charla. Cada cual tiene sus propios recuerdos pero también muchos en común. Se encuentran unidos por el espanto de la guerra y por el orgullo que todos sienten “por haber defendido su Patria”. Aunque las consecuencias se sientan toda la vida... Desde adentro hacia fuera y desde afuera hacia adentro.

(1) Probablemente Radio Carbe, de Uruguay


Agradecemos la colaboración de los veteranos Walter Nuñez, Horacio Insaurralde, Leandro Vitto, Martin Celso, Jorge Torrilla, Jose Jurak, Andres Nievas y del Director de la oficina, Julio Maldonado.

 

Portada