RICE, NEGRA DE DERECHA

 

Abril de 2006

Por Strategicos


Probablemente en la Argentina tenemos una percepción equivocada de la viabilidad o no de la guerra preventiva contra Irán a partir de hechos casi domésticos. Vivimos un microclima pro islámico y eso no lo podemos evitar. Somos épicos campeones morales de las muertes de los otros. Sean civiles europeos indefensos o prisioneros de guerra masacrados por la dura ley anterrorista. Acá simplemente pensamos como Juan Gelman

-un mal poeta como Pablo Neruda- otro usuario del verbo para adolescentes, refugiado por años en las Naciones Unidas y nada más Pero somos así. Escépticos euro argentinos-sin euros - frente a la guerra sin analizar demasiado la realidad.

En primer lugar no advertimos que las elecciones Republicanas de noviembre próximo pueden reforzar la imagen del presidente Bush empeñado en una nueva guerra y no debilitarla. Ni rusos, ni franceses ni alemanes votan en esas elecciones y el aumento del precio del petróleo es algo que influye en la economía americana y de sus aliados -entre ellos Rusia – pero perjudica marcadamente a Europa y Japón.

El segundo punto es que las criticas contra la guerra en Irak no han servido para que la resistencia iraquí adopte una posición inteligentemente negociadora. Al revés de Vietnam no hay un partido pacifista pro-vietcong dentro de la intelectualidad americana. Y el que hay, que circunda a Chomsky importa poco. Esto se debe simplemente a que los americanos luchan con ejércitos profesionales bien pagos. En Vietnam regía la conscripción obligatoria. Era una guerra más cruel y costosa para la sociedad que la actual que se libra en varios frentes pero con gente que dice simplemente is the job. Del otro lado el movimiento fundamentalista islámico transnacional - desarrollado por gente muy joven - no tiene canales de negociación y su militarización se ha acrecentado en lugar de disminuir como hemos visto en los recientes ataques en Egipto. El terrorismo militariza la política, finalmente la destruye.

Para ellos un ataque preventivo anglo-americano contra Irán seria hondamente beneficioso –ampliaría el campo de batalla, alargaría las líneas de comunicaciones, amplificaría la cantidad de blancos potenciales. Tanto el ataque como el no ataque no modificarían mínimamente sus objetivos estratégicos que son a largo plazo. Y la liquidación del petróleo iraní por varios años no es algo que interese demasiado a los sauditas, el país mas cercano emocionalmente a Al Quaeda que pasaría ágilmente a ser el primer productor hegemónico de la zona.

Otro punto de incidencia es que Rumsfield no ha logrado ser desplazado por las criticas de los generales sobre la conducción de la guerra Criticas que entendíamos legítimas porque las habíamos anticipado –Rumsfield es un voluntarista con una visión de la defensa marcadamente tecnológica -pero con escasas certezas sobre el potencial militar de infantería que administra. Sin embargo su posición permanece inalterable. Como igualmente permanece inalterable la posición de Condolezza Rice, apuntando que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debía incluir la posibilidad de sanciones militares a Irán si no cesaba su desarrollo nuclear. Hoy por hoy en el juego de poder americano la Rice tiene mas energía y determinación que Colin Powell.No aspira a un futuro internacional sino simplemente a un destino nacional siendo la primera mujer negra, republicana que ocupa posiciones de poder.

Es ella en cierto modo quien ha moderado la explicación dialéctica de los neoconservadores de la hiper revolución democrática que dio inicio a la guerra infinita. Es ella también quien con su perfecto conocimiento del ruso –tema que la prensa no destaca- sólo su condición de negra de derecha como si esto fuera un contrasentido, no se entiende muy bien porque no puede haber negros a la derecha de algo… esta eficiente discípula de Kissinger ha estrechado relaciones con Moscú, explicado a los británicos que la causa tchechena es minoritaria-en verdad inexistente en Estados Unidos, no así en Londres - y que la prioridad pasa por el fundamentalismo islámico que se encuentra también en Tchechenia. Los rusos a su vez han suministrado 56 blancos de las bases islamistas en las provincias orientales de la ex URSS y hay una relación cada vez mas fluida entre la Rice y Putin. En ese sentido el epicentro de la política de la Rice consiste en estrechar la alianza con Rusia, ignorar a Alemania, atacar verbalmente a Francia, los tres partners europeos reticentes a una nueva escalada.

Otra razón que marca su agenda esta constituida por las maniobras en las que ha ido recomponiendo trabajosamente las relaciones externas de su país. Así, en febrero pasado, cuando en la Junta de Gobierno de OIEA -la agencia de la ONU que controla la proliferación- 33 de sus 36 miembros votaron llevar el caso al Consejo de Seguridad, con la transitoria presidencia argentina -las cinco potencias nucleares declaradas votaron en la misma posición- y sólo tres (Venezuela, Cuba y Siria), respaldaron a Irán en su postura. Esto coloca a dos blancos claros en la inteligencia americana. Uno de ellos es Irán como sistemático oponente estratégico desde 1978. El otro es un bocado menor y sustitutivo. Venezuela sobre quien se esta produciendo la mayor presión naval de los últimos años en el mare nostrum americano del Caribe. Pero todos estos elementos no llevan el sello de los neocons. Llevan el sello de la Rice que interdialoga mientras las tropas entrenan. Es que hoy las relaciones internacionales tienen dos líneas directrices: seguridad internacional, economía internacional. El resto es cosmología. En el 2006 las relaciones internacionales no son mas autocentradas, escapan a la relación bilateral, tienden a la multipolarización de objetivos y esta multipolarización -en verdad vectorización si pensamos en los objetivos autonómicos de un solo país que interactúa en el mundo a favor y contra los otros a la vez- se basan escuetamente en sus intereses nacionales.

Desde que asumió como responsable de las relaciones exteriores de la potencia hegemónica el objetivo de la Rice ha sido claro. Demarcarse de los hombres de la revolución conservadora y a la vez establecer un sistema de alianzas vectorizadas entre China, Rusia, las ex colonias soviéticas y los países pronorteamericanos de América Latina. Es ese el motivo por el cual ha evitado cautelosamente a la Argentina, privilegia Chile y Colombia, cierra el cerco sobre el régimen de Chávez que en diciembre afronta elecciones.

Solo un mes después de las elecciones americanas.

Si la Argentina pretende apoyar a Venezuela para que integre el Consejo de Seguridad en función de coincidencias energéticas no solo pecará de irrealidad. Demostrará estar absolutamente lejana de los ejes reales que rigen la política mundial.

La guerra contra Irán es una decisión de estricta sangre fría política. Potencia militar es lo que sobreabunda. Pretextos sobre armamento nuclear son una excusa imaginativa pero real. No la frenara un pikete ambientalista.

 

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