Abril de 2006
Lic Gustavo A. Bunse
Con casi un tercio del país metido en el círculo polar ártico, Finlandia es
apenas un poco más grande que la Provincia de Buenos Aires, pero con una
superficie utilizable no mayor que la de Salta.
Si no fuera por el primer mandatario argentino, ese país podría ser
perfectamente un ejemplo para nuestra República, en orden a su pujanza, a sus
exportaciones, a su progreso social, a su nivel de vida, a su seguridad
jurídica, a su seguridad pública, a su prestigio, a su conciencia cívica y
también a su conciencia ecológica.
Podría constituir un mercado de primer nivel para la Argentina.
Pero no. Para nosotros, no es ninguna de esas cosas.
Casi todos los países muy desarrollados y avanzados del mundo, están previendo
que se vienen tiempos difíciles y que van a necesitar comprar recursos, insumos,
alimentos y mercancías de todo orden.
Por esa sencilla razón, y no por otra, la señora Ministra Canciller finesa,
Paula Lehtomaki, salió de gira por el mundo con intención de llegar a la
Argentina en primer lugar.
El Presidente Kirchner, con sus acusaciones, provocó una ofensa gratuita a ese
país, que obligó a los fineses a decir que suspendían la visita “por cuanto, la
huésped no sería bienvenida en el país”.
Esa visita oficial, estaba preparada desde hace mucho tiempo, con el objetivo de
desarrollar, a pedido de Finlandia, de una manera muy amplia, las relaciones
económicas entre ambos países.
¿Qué derecho tiene el mandatario argentino a quitarle negocios al país, de una
manera tan brutal y tan mal educada, fulminándole de tal modo, la posibilidad de
conquistar y mantener esos mercados ?
La señora, con motivos más que razonables, se fue a Brasil, a Chile y a Uruguay
en donde la recibieron con los brazos abiertos.
No es, como se sabe, la primera persona extranjera que recibe el desprecio del
Presidente argentino, ni tampoco es la primera del sexo femenino, que resulta
destinataria de su repulsa gástrica personal.
Carly (Carleton) Fiorina, la empresaria más importante del mundo y CEO de
Hewlett Packard, la Reina de Holanda y la señora Michelle Bachelet, conocen
perfectamente los entresijos de la educación de alcantarilla que tiene nuestro
Presidente.
¿Nos representa a todos, un resentido de este calibre?
¿Puede, en verdad, el promedio de los ciudadanos argentinos racionales y justos,
considerar a estas balandronadas como actos de coraje y heroísmo en defensa de
nuestra soberanía y nuestro bienestar?
Tal como he prefigurado en estas mismas líneas, el conflicto con la Republica
Oriental del Uruguay, es un verdadero túnel sin salida, sólo gracias a los
“buenos oficios” del Presidente argentino.
Él y no otro, autorizó y luego instigó, al desprestigiado Gobernador entrerriano
Jorge Busti, necesitado de alguna “causa interna” aglutinante, para que atacara
a los uruguayos con esas “banderas”, propugnando una manifestación popular que
luego se le fue de las manos y se convirtió en incontrolable y autónoma.
Él y no otro, es quien ha venido siendo absolutamente connivente con el grave
delito internacional del bloqueo y de los cortes de ruta limítrofes, ordenando,
inversamente, que fueran reprimidos los cortes de ruta que ocurrían en su
provincia natal.
Él y no otro, mandó a decir, a través de un Ministro amanuense, que el señor
Presidente del Uruguay “no tenía poder”.
Él y no otro, es el que, supuestamente, “tiene poder” para tomar urgentes
medidas y resolver la mayor de las contaminaciones visibles en Sudamérica, que
es la cuenca “Matanza – Riachuelo”.
Él y no otro es el que exige al Uruguay un estudio de impacto ambiental y es el
que teóricamente, “tiene poder” para hacer su propio estudio de impacto
ambiental y resolver el impresionante y gravísimo diagnóstico que recibió en las
últimas 48 horas desde la Defensoría del Pueblo, con carácter de “muy urgente”.
En tal alarmante documento se lo pone de un modo detallado sobre aviso, acerca
de un fenómeno de contaminación generalizada que ya ha superado unas 30 áreas
marginales de la Capital Federal y afecta a toda la ciudad, con peligro abierto
de epidemia en “grado máximo”, siendo calificada por la propia Alicia Pierini,
como una verdadera violación flagrante hacia los derechos humanos.
“Amenaza real de los disparadores de tifus, hepatitis, gastroenteritis,
poliomielitis y otras 28 afecciones contagiables por no menos de 11 vectores en
estado de plaga entre los que se hallan ratas, víboras y 13 tipos de insectos”
(sic).
Él y no otro, es el que recibió, hace dos semanas, otro informe (este es de la
Auditoría General de la Nación), que ordenó silenciar, en el que se advierte
sobre el caos ecológico de Dock Sud y de las 76 áreas poluídas en toda la cuenca
del Riachuelo en las que están residiendo residen más de tres millones
ochocientas mil personas distribuidas en un área que incluye 418 barrios de
clase baja o muy baja y diecinueve villas de emergencia.
Él y no otro, es quien ha metido al país en un claro e inútil enfrentamiento
internacional de proporciones insondables, utilizando para ello a un Canciller
con antecedentes de violencia montonera, para hacer la parodia de invitar al
diálogo, con una mano y obliterar todo camino de diálogo, con la otra.
Él y no otro es quien corrigió los borradores de las propuestas primarias de un
acuerdo razonable con Uruguay, convirtiéndolas en un callejón sin salida, con el
agregado de cláusulas de prepotencia gratuita que incluso resultaban
absolutamente inadmisibles hasta para alguien que hubiese sido vencido en una
guerra.
Él y no otro, es quien recibió un informe especial de inteligencia que piensa
exhibirle a Lula el miércoles 26 de abril, en el que consta la decisión
unilateral del Dr Tabaré Vázquez de abrirse ya del Mercosur junto a Paraguay e
integrarse ambos al ALCA.
Y sobre tal base espera que el brasileño acepte configurar una estrategia de
encierro antes de que Vázquez llegue a la reunión con Bush la semana próxima.
Él y no otro es el que utiliza el método de pegarle a los íconos del desencanto
popular, a los que no se pueden defender y a los que puedan merecer el desprecio
de una masa crítica de gente pobre sub-culturizada que suele votar ese tipo de
“actos de coraje”.
Él y no otro, es el que se ganó el desprecio de los franceses, el hartazgo de
los españoles, la piedad de los chinos, la perplejidad de los italianos
estafados, el rencor gasífero de los chilenos y la desconfianza generalizada del
primer mundo.
Él y no otro, es quien designa embajadoras ‘escorts’, a pedido de los “afectos
íntimos” de un militar déspota como pago de algunos favores declarativos que no
pasan de ser sueños de largo plazo.
Él y no otro, es quien “convoca” inversiones extranjeras de este raro modo y
quien procede, en nombre del pueblo argentino, haciendo de la política exterior
una verdadera hipoteca ilevantable para nuestros hijos y nuestros nietos.
Él y no otro es quien decide a su antojo, el modo en que cada uno de nosotros
habrá de ser recibido en cualquier país del mundo y quien establece la medida
exacta de la “simpatía” que va quedando en semejante sembradío de aislamiento
planetario, en el que se le canta transitar cada mañana.
Él y no otro, es quien gobierna y quien ha de labrar el bienestar o la ruina de
la Nación desplegando dentro y fuera de país, el capricho y la discrecionalidad
de un inestable emocional, encaramado en una enorme caja de tributos de
emergencia, hechos para dictar, desde ellos, el sofisma de una nueva mutilación
a la convergencia moral, inspirada en el fingimiento político mas burdo de la
historia.
Él, … y no otro.
