TODO EN FAMILIA

 

Abril de 2006

por Edgardo Arrivillaga


La idea de unificar las áreas de inteligencia en un sólo ciclo de reunión y producción de información dependiendo incongruentemente del Ministerio de Defensa se debe básicamente al licenciado Marcelo Saín, interventor civil en la desmilitarizada Policía Aeronáutica y ex asesor de Juan Pablo Cafiero en la gestión de seguridad interior en la provincia de Buenos Aires. Las actividades de Saín, un sociólogo vinculado a la Universidad de Quilmes con una maestría en FLACSO y algunos trabajos publicados sobre seguridad arrancan de un curioso Centro de Estudios Políticos y Sociales que posee una red de contactos con la Fundación Perseo Abramo de Brasil,la Fundacion Cambio 2000 del Paraguay,la Fundación Chile XXI, y la Vivian Trías del Uruguay.

Pero si se analiza la conformación del Centro -que ya ayudó a desmantelar los acuerdos que tenía la Gendarmería Nacional con la Universidad de Salta mediante información filtrada al ex agente de inteligencia de la Fuerza Aérea y actual colaborador del Departamento de Estado americano, Horacio Vertvisky -se entiende un poco mejor la cosa. Todo queda en familia y cuando nos referíamos al único medico de familia como reemplazo de la interconsulta proporcionada por la pluralidad informativa a la cual nos obliga la propia ley 24.059 y el decreto 12373 que no han sido derogados no nos equivocábamos.

Ocurre que el presidente del centro es el ex Vicepresidente de la Nación y actual Secretario Administrativo de la entidad Mercosur Chacho Álvarez, el Director Ejecutivo el señor Facundo Nejamkys, el Director Administrativo Carlos Dipasquale que ha transitado por distintas líneas internas del peronismo de forma bastante pragmatica. Pero además el centro cuenta con un equipo de coordinación para las áreas académicas. Dicho equipo administrativo está integrado por Agustina Vila, Patricia West, Andrés Gilio, gente no demasiado conocida pero aquí lo interesante es analizar los nombres de los coordinadores de las respectivas áreas de trabajo del grupo de reflexión sobre asuntos de seguridad que imprevistamente se ha visto catapultado, por segunda vez hacia el poder. La primera fue con el derechista gobierno de Fernando De la Rua.

En materia de Desarrollo Económico aparece Víctor Becker, en Reformas Políticas e Institucionales encontramos a Juan Manuel Abal Medina (h) quien también se desempeña en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en Gestión, Desarrollo Local y Formación de Nuevos Dirigentes: Antolín Magallanes, y en Justicia probablemente con licencia académica revista la actual Ministra de Defensa y madre de Juan Manuel : Nilda Garré. En Seguridad Publica entre tanto justamente el autor del plan que propone un único ciclo de producción de inteligencia coordinada por el ministerio que preside la señora Garré: Marcelo Saín, finalmente en Desarrollo de la Agroindustria: Gustavo Huesca Pérez.

Como se advierte es un solo médico de cabecera para un padecimiento que incluye la formidable cárcel abierta en que se ha convertido la Capital Federal y la Provincia de Buenos Aires en los últimos años y- en verdad -casi ninguna de estas personas salvo por sus lazos de parentesco se encuentra apropiadamente instruida para la función y objetivos que ensayan desarrollar.

Con relación a las últimas publicaciones de la periodista Susana Viaud, un ex cuadro del ERP también vinculado con este grupo vía Miguel Bonasso, que sistematiza actividades periodísticas en la Universidad de Quilmes justamente mucho hay que decir. Por ahora reseñar meramente su preocupación por el crecimiento de Blumberg y la muerte de Matías Bragagnolo a cuyo padre ha difamado de diversas formas en los ultimos días. Se trata muy escuetamente de un ejemplo de lo que el gobierno setentista concibe como se deben ejercer tareas de inteligencia. Elaboración de falsos prontuarios, difusión de los mismos a través de empresas estatales subvencionadas –como Pagina12, pero no es la única-y en general instaurar un clima de politización y de chantagismo puro y duro en materia de inteligencia y seguridad que infaliblemente obligara a nuevas disoluciones, fusiones y reconstrucciones de esos organismos a los que hoy de forma transitoria y un poco precaria se fustiga.

Todo el proyecto es bastante poco serio y huele a improvisación. Tanta que la recolección de los encriptados archivos de inteligencia de la Armada contenían frecuente información periodistica de muy escasa entidad. Pero en la Argentina de hoy son pequeños asesinatos que administrativamente todos cometen y que de alguna manera quedan agradablemente emboscados en la lógica familiar de una gestión presidencial igualmente familiar.


Todo en familia, al menos por ahora.

 

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