Abril de 2006
por Félix Duarte - Strategicos
Este informe de Félix Duarte dejando de lado ciertos tributos a la vieja
teoría de la dependencia aclara bastante bien en términos geopolíticos el
problema de las papeleras. Y revela lo que muchos sabemos. Inicialmente la
contaminación venía para aca. Luego los escandinavos eligieron el Uruguay
por las ventajas comparativas del rió beneficiado por el desemboque hacia el
este y no hacia el estuario barroso que tenemos frente a Buenos Aires y que
mutila nuestros puertos. Es el mismo motivo por el cual la fría Mar del
Plata no tiene el horizonte turístico de Punta de Este -si, por eso se llama
del Este y no del Oeste - y rige en toda inversión un principio de logístico
calculo potencial que empieza por la rentabilidad económica definida por la
misma geografía. El Sudan es muy grande pero no interesa a nadie. Nairobi si
interesa y también Sudáfrica. Aquí ocurre algo parecido.
Probablemente lo que mas sorprenda del trabajo es su insistencia en
proclamar que el gobierno seudodesarrollista de Kirchner no quiere el
desarrollo de los otros.
Forma parte de las extravagancias argentinas. Parada en un equilibrio de
recomposición de su sociedad tambaleante envidia el crecimiento de los
demás. Teme que sean atractor de inversiones a largo plazo. Y en el caso del
papel el problema existe. Temen la importación del papel biblia chileno .Han
colocado a la República Popular China en el rubro de los países que hacen
dumping con el insumo. Esconden -sin embargo- que los libros de mejor
calidad que hablan de la Argentina, de los gauchos, del folklore y de la
mitología nacional mas sofisticada de Borges a los turistas que pagan en
moneda fuerte se imprimen en papel chino. Y ya hay acuerdos para imprimirlos
enteramente en Bejiing. Para los interesados en buenas ediciones la empresa
se llama Huang –Dong.
Este razonamiento bifronte de un gobierno que cultiva la épica de las
hormiguitas viajeras explica la voracidad por crear empresas que existen en
la imaginación de las mesas de entradas de la administración pública pero
que carecen de energía para el desarrollo Es inútil que Julio De Vido- que
tiene ese tipo de caras modelo provenzano que nos obliga a contar los
cubiertos-quiera apoderarse de las sobras del área de Fabricaciones
Militares. A Nilda Garré le dejan la mohosa tarea de amedrentar a los
militares con esos aprietes ya un poco pasados de moda sobre los Derechos
Humanos, aptos en el 2006 para gente muy joven o arduamente inexperta.
Fabricaciones quedará en el área de De Vido aunque no resulta muy claro
exactamente que hará con todo eso. Carente de una política de defensa. Con
munición de mala calidad que es necesario reciclar Fabricaciones debería ser
el partner de un sistema de armas mercosuriano esgrimiendo la mejor
tecnología internacional para el armamento de punta que podamos conseguir en
el mercado. Ya lo hicimos y no nos fue tan mal. Difícil. Este gobierno tiene
su vientre flojo en las relaciones internacionales pero con el ombliguismo
de los países en tardía decadencia veneciana cree ser todavía un actor
decisivo. No lo es.
Si la gente de la presidencia dejara de mirar cautelosamente la
nanoplanificación intelectual que cultivan -han casi desmantelado al
Mercosur livianamente - el país debería seguir el ejemplo del reino de
España o de los estados italianos. Heredera de una extensión militar y
administrativa que cubrió el mundo entero Madrid no vaciló en ceder
liderazgo, esplendor y épica a la dupla franco -alemana en 1975 - para que
le sirvieran como vehículos de consenso económico y político para atrapar su
actual posición.
La Argentina enferma sigue esperando un benévolo donante de órganos que no
aparecerá.
Strategicos
Por Félix Duarte
Este tema de las plantas de celulosa que hoy enfrenta a dos pueblos
hermanos, no se inicia con las empresas Botnia y Ence en Fray Bentos, que
tiene en pié de guerra a la otra margen del río, en Argentina. La génesis de
esto fue hace unos treinta y pico de años, apenas en este Sur de Latino
América la tierra empezó a recibir en su seno a los plantines de eucaliptus,
los que hoy ya son árboles crecidos y a punto de transformarse en ese papel
que necesita el Norte, luego que el árbol cumple el proceso que los
convierte en pasta de celulosa. Para eso llegaron esas empresas, como
adelantadas. Y otras las seguirán y dando comienzo a este gran lío, que se
da por varias razones que no son la contaminación.
Llegar a este momento del problema, se debe a que en estas tres y pico
décadas pasadas se dio una de tantas operativas en las que el Norte rico
utiliza al Sur empobrecido (no decimos “Sur pobre” porque nuestros países
son ricos, pero se han empobrecido por la política canalla, por el saqueo y
por la corrupción descarada) y es así como nos han comprado materias primas
barato y nos han vendido caro lo que con ellas producían y así empezaron las
“maquilas” por México y hoy están –como las zonas francas– en todos lados y
a ellas las transnacionales han traído sus líneas de montaje completas,
porque no encuentran impuestos aquí y si hallan salarios basura. Dos cuentas
de un largo rosario.
Con la forestación –principio de este hoy– pasó algo parecido a esos dos
ejemplos. El Norte rico necesitaría papel y para eso debía plantar árboles.
Y cuidando sus tierras se impuso esa tarea a un Sur endeudado, que no podía
contradecir al usurero, que con la deuda externa lo llevaba y lo traía con
un aro en la nariz. Aquí se degradaría el suelo donde “engordó” el árbol y
aquí se secarían cursos de agua y reservorios hídricos del subsuelo. Y si el
proceso de la celulosa algo contaminaría, eso pasaría en el Sur. Así como al
Sur vienen o a los océanos se vuelcan, tantos deshechos tóxicos y los chicos
de Greenpeace ni pío, pues eso sirve a los poderosos intereses que crearon a
esos pseudos “ambientalistas.”
En Uruguay, en esas tres décadas que precisó para crecer el árbol, el
Gobierno pagó un subsidio al dueño de las tierras, el que no tenía más
remedio que esperar y en ese tiempo nada ganaba. Pero se vio a mucha gente
–algunos que nunca salieron del asfalto–comprando tierra y plantando
arbolitos y dicen malas lenguas viperinas –que nunca faltan– que nacieron a
la sombra de eucaliptus muchas fortunas. Y por ahí circularon nombres de
algunos de los patriarcas de la política y por razones que no viene al caso
explicar, los billetes iban y venían de bolsillo a bolsillo y de mano en
mano, pero como plantar árboles era patriótico, pues que ¡Viva la Patria!
Como malas lenguas hay en todos lados, se dice que en Entre Ríos Don Busti,
el Gobernador, allá por 1988 y 1996 hizo grandes intentos y muchos viajes
para que las contaminantes Plantas de celulosa se afincaran en “su” Entre
Ríos. Y se iba a hacer un gran puerto y otras obras pero nada pasó. Se dice
también que sobrevoló una coima muy gorda que no fue aceptada o a lo mejor
eso es calumnia. El caso es que la contaminación se vino al Uruguay y ahora
la Argentina está por invadir este país para parar esa contaminación. Y esto
no lo decimos nosotros. Lo leímos en la revista “Noticias” del 16 de
febrero, aunque el periodista entrerriano Gustavo Guaglianone, que como vive
en la escena del crimen debe conocer dijo que…” Para Bustí no hay acción
política que no esté vinculada a un negocio…”
Ahora bien, si miramos un mapa y con una lupa buscamos Uruguay y por ahí nos
dicen que aquí viene una de las Plantas más grandes del mundo –Botnia– que
sola ella procesa más toneladas que las diez y pico plantas, todas juntas,
de Argentina. Y que cerca hay otra –la de Ence– que es muy grande también y
que sobre el Río Negro habrá otra –Stora Enso– que es más grande aun que
Botnia y que van a venir otras más, a uno lo gana el asombro y salen estas
preguntas… ¿Estos vienen a procesar los árboles del chiquito Uruguay? ¿Por
qué vienen todas a Uruguay, tan poca cosa él, y no van a la Argentina, que
tanto hizo para que –Busti mediante– se quedaran en el reino del dueño del
Poder, o sea Don K?
Si uno busca, el mundo siempre le da respuestas y en este caso las hay, como
no y eso anda por una cosa que llaman la geopolítica, que es cuando la
geografía que nos da un lugar en el mundo, además de geografía se hace
política. En la cuenca del Plata que tiene como 3.200.000 km2 que es el Río
de la Plata y las cuencas del Paraná y el Uruguay (El R. Uruguay tiene 1.800
Km. de extensión. Nace Brasil muy adentro y su afluente el Tieté lo extiende
hasta San Pablo, y la frontera con Argentina es solo de 496 Km. La ubicación
de Uruguay en la cuenca es muy privilegiada, al estar ubicado en la puerta
de entrada de una red navegable que va –y trae– desde muy adentro del
continente sudamericano.
Además es el nudo de comunicación, con rutas que se unen a los tres puentes
y están los mejores puertos del Cono Sur (Paysandu, Nueva Palmira,
Montevideo y el oceánico que se construirá en la zona de Rocha) ¿Por qué los
puertos de Uruguay son muy buenos y el de Buenos Aires, por ejemplo, no lo
es? El Uruguay al desaguar en el Plata imprime su dirección inicial e
influye en el Paraná que lo hace en forma lateral a través de una serie de
canales desarrollados en una vasta zona del delta. Estos dos ríos dejan
barro y suciedad en Buenos Aires, lo que no ocurre con Montevideo. El futuro
plantea que Uruguay se convierta en un centro de todo el Cono Sur, para
procesar madera y fabricar celulosa...
Además tiene otro detalle muy seductor. La legislación. Uruguay tiene leyes
que favorecen la inversión, en algunos casos con demasiada liberalidad, como
son las zonas francas. Una en especial –de Intermediación Financiera y que
se piensa modificar, pero aun no se ha hecho. Rutas desde todo el Cono Sur,
Buenos puertos a corta distancia y legislación, son aspectos que hacen
atractivo a una empresa hacer base en este país. Hay opiniones de que el
movimiento que impulsa Busti, con la tácita aprobación de Kirchner, más que
una posible o eventual contaminación es para frenar que se haga realidad ese
polo de desarrollo que habría en Uruguay en un futuro cercano.
Quedan otros muchos puntos. Como los cortes de puentes, que no creemos sean
la expresión del pueblo argentino. La campaña electoral de Don K por la
reelección, si se lo permite doña Cristina, como influye en lo que pasa en
los puentes, que siendo ilegales nadie hace nada. Esas lamentables y tristes
actitudes de algunos referentes del equipo de gobierno, dignas de un
programa de Tinelli, que muy bien se hizo aquí en ignorarlas y varios otros
apuntes que van hacia una sola dirección: y es que lo que está pasando con
las plantas, nada tiene que ver con las razones que se invocan. Y otros
elementos más que si entramos a ellos se alargaría mucho esto. De pronto,
podemos continuar.
