Abril de 2006
El Director
Los días de Pascua son buenos para recordar ciertos autores. Uno de ellos es
Junger cuyo discurso sobre la Paz, hecho por la reconciliación entre ex
combatientes franceses y alemanes tiene un toque simbólico ineludible. La
Paz es un buen libro para leer en Pascua. Nos aleja del nanotecnicismo falaz
y partidocrático de las pequeñeces locales. Podría agregar también a Cioran,
a George Steiner y a Elías Canetti
.Pero también podemos recordar del mismo Junger la inoxidable Sobre los
acantilados de mármol.
Se trata de uno de esos relámpagos de la narrativa en que la acción humana
parece deslizarse sosegadamente hacia lo demoníaco mediante el espontaneismo
de la metáfora relatada. Es que a través de la evocación del narrador vemos
cómo la paz y la armonía que reinan en la Marina, territorio simbólico donde
se desarrolla la acción, se ven progresivamente amenazadas por las huestes
del Gran Guardabosques-siempre hay uno de ellos anticipando antropofagias
inevitables – como arquetipo alegórico del penúltimo nihilismo del siglo
pasado.
El libro fue concluido poco antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial y
simultáneamente de la incorporación a las largas filas grises de la
infantería de su autor.
Muchos de los acontecimientos que en la novela se rememoran fueron
utilizados después como claves para descifrar los difíciles tiempos que
sacudían a Europa. Sin embargo, Sobre los acantilados de mármol es un
texto de genuinas resonancias clásicas que hace aparecer esenciales
realidades intemporales que se repiten en la historia y cuyo objetivo es
poner de manifiesto cómo en “los momentos de descomposición el
racionalismo representa el principio decisivo".
Para ello Jünger se sirve de una prosa transparente, sólida, carente de
vibraciones sentimentales, una prosa que tiene la banalidad pura del
diamante, no hace falta decir lo buena que es simplemente porque está allí.
Bien trabajada y de un azulado fotocromático increíblemente practico tanto
como joya o como escalpelo.
“Creo haber conseguido en este trabajo de fantasía -apuntaría el
autor sin la falsa modestia de los imbéciles - páginas que pueden
compararse con las mejores que ha producido la lengua alemana"
Transcurrido medio siglo desde la primera publicación de Sobre los
acantilados de mármol, un manifiesto antitotalitario encubierto y ya.
..en el 2006, si, el tiempo pasa rápido para los países que se encuentran en
la lenta agonía argentino veneciana, esta frase cobra el valor de una sobria
constatación.
He elegido deliberadamente graficar esta brevísima nota conmemorativa de la
fecha con dos símbolos, el Cristo anclado en su cruz y la Unión de
Promociones.


El Director.
