Abril de 2006
por Edgardo Arrivillaga
La nueva reestructuración del sistema de inteligencia argentino será peor que
todas las otras efectuadas por los últimos gobiernos democráticos. En una
sociedad abierta poperiana la multiplicación de los sistemas de inteligencia
es lo que favorece la pluralidad de enfoques, los niveles de escenarios
alternativos que se presentan el decisor y en definitiva apoya las medidas que
se deben adoptar por vía de la proliferación de las opciones.
En los países modernos la inteligencia militar esta separada de la
inteligencia criminal pero no divorciada,
ya que cada vez mas las funciones que competen a ambas-terrorismo,
diseminación de tecnología letal y amenazas geoestrategicas - dejan de
pertenecer al área de la Defensa para ser parte del sistema de Seguridad
nacional e internacional en el que interactuan.
Seguridad internacional a la que estamos comprometidos-conviene recordarlo - por
infinidad de tratados e intercambio de maduras experiencias y seguridad nacional
que competen tanto a la Defensa como al sistema de seguridad interior. Todo esto
esta perfectamente clarificado por la ley de Seguridad Interior - texto ordenado
24.059 -y sus sucesivas modificatorias.
En la Argentina un concepto novelesco tanto de los servicios de inteligencia
como de los sistemas de inteligencia de las Fuerzas Armadas y de Seguridad hacen
que la clase política que asalta incidentalmente el poder, especule siempre con
un sistema de inteligencia apto para controlar a sus adversarios -en general los
del partido dominante y no los de la Nación-y a la vez apropiarse de las
partidas y reservas secretas que son el sistema mas apto para financiar
operaciones de prensa ilegítimas. Sustentar empresas paraestatales de acción
psicológica encubiertas como Pagina12 e influir sobre los periodistas de
forma individual. En síntesis la inteligencia no solo no esta supeditada a la
gran política con escenarios, alternativas, estrategias y subestrategias
planificadas sino que simplemente cubre las falencias de la clase política, que
vive de la intermediación.
Esto permitió que el asesinato de periodista Juan Castro no fuera
aclarado-llegaba derechamente a la esposa del presidente y se conoce el asunto -
ni que fueran aclarados los tres atentados que sufrió el país por el conflicto
medioriental. Me refiero a la AMIA,
a la Embajada de Israel y al atentado perpetrado por un servicio secreto
extranjero contra un integrante de un servicio secreto iraní, en las
inmediaciones de las Barrancas de Belgrano.
Estas insolvencias del sistema no se deben a la falta de formación de los
servicios de inteligencia argentinos-tiene un nivel formativo bastante razonable
para el área Sudamericana y en general se mantienen actualizados-sino que se
corresponden con el hegemonismo instalado en el gobierno que cree que la
unificación de los servicios en el ciclo de producción de inteligencia
redundara en una mayor eficiencia.
La gente común no sabe lo que es el ciclo de producción de inteligencia
pero aclarando las cosas de forma muy simple podemos decir que el gobierno ha
resuelto eliminar las interconsultas en un caso patológico. Prefieren
confiarse en un sólo medico que además de ser de la familia depende
exclusivamente del sueldo de esa familia.
Es la tendencia anacrónica y propia de los años 40 de tener un solo diario, un
solo sistema informativo,
un partido único con pesos y contrapesos alternativamente hegemónicos y una sola
fuerza de seguridad.
Naturalmente esto ya fue experimentado en otros países del tercer mundo -sobre
todo árabes y africanos y fue un fracaso. Con la desventaja de que la
situación actual es mucho mas compleja, las amenazas son tecnológicas y los
escenarios que se dibujan son ambientalistas y propios de la guerra industrial,
comercial, científica o simplemente del conocimiento que nunca es estrictamente
neutro.
El país que con mas discreción ha encarado la difícil reestructuración de sus
sistemas de inteligencia fue la Rusia de Putin porque allí se dio la paradoja de
que el poder político recayó en un profesional del asunto.
El sistema que se utilizó fue crear una reserva estratégica con los viejos
cuadros soviéticos formados en la escuela antiNATO -los llamados mutantes de la
guerra fría- para permitir que los jóvenes llegaran gradualmente a posiciones de
decisión y mantener un flujo del sistema de producción de inteligencia -es decir
pluralidad de diagnósticos.-que no interrumpieran el ciclo de producción de lo
viejo y de lo nuevo.
Esta reforma argentina, hecha abruptamente por decreto y ejecutada por gente de
escaso horizonte intelectual acentúa las tendencias absolutistas del gobierno en
un año de campaña electoral. Subrepticiamente inserta al CELS -una simple ONG de
un sector de la CIA americana y nada mas -en el corazón del sistema de
inteligencia de todas las Fuerzas Armadas y de Seguridad.
Estados Unidos después de los atentados en su territorio creo una agencia de
coordinación de Seguridad pero dejo intactos sistemas tan antiguos como el
Servicio Secreto que no es la CIA ya que depende como la agencia de control, del
tabaco y los alcoholes del Tesoro, ni desgastó agencias tan importantes como el
FBI -la de mejor imagen internacional-la DEA y los sistemas de informaciones de
las fuerzas armadas que son juiciosamente pentagonianos.
La Argentina ha resuelto innovar en la materia sin tener en cuenta la
necesidad de compatibilizar las necesidades de la investigación criminalistica,
con las de la Defensa militar y las de la inteligencia inductiva que es la que
anticipa problemas como los de las papeleras pero con una razonable antelación.
Son tres niveles que se relacionan horizontalmente, no mas verticalmente y se
retroalimentan como un sistema endocrinológico bien balanceado.
Una vez mas el gobierno se equivoca y crea en al área de la Defensa la
invisible figura del comisario político de los Derechos Humanos, una especie
de antropólogo social fascinado por el pasado pero muy alejado de los problemas
existentes en la sociedad actual. Bueno, eso no tiene nada que ver con el
ciclo de producción de inteligencia.
Es simplemente un componente de la política, de la cultura y garantías
individuales, de los partidos políticos y de un sistema judicial equilibrado.
También en esto el gobierno presenta fallas insoslayables y muy rápidamente las
advertiremos.
