Mayo de 2006
Por Edgardo Arrivillaga
A las 21 horas sólo a dos horas y media de haber terminado el acto de homenaje a
las víctimas del terrorismo en Plaza San Martín - dio comienzo el
operativo de citación de oficiales y suboficiales retirados que concurrieron al
mismo, a los fines de que se presenten hoy, 25 de mayo, para comenzarle de
inmediato acciones a los fines de segregarlos del Ejército. La información,
proporcionada por Edgardo Frola, es que se decidió también arrestar a los
oficiales y suboficiales en actividad que fueron individualizados por los
elementos de Jefatura II enviados al acto, para lo
cual se dispusieron comisiones para su detección y arresto. El Teniente Coronel
Nani - fácilmente detectable, por cierto, dado su parche negro a lo Moshe Dayan
- fue citado para las 10 hs. Debe presentarse en una dependencia de Ejército. La
reacción del funcionario Bendini-ya duramente cuestionado ayer mismo con trazos
fuertes por el Foro de Generales en Retiro que integrara próximamente si es que
lo dejan -lo dudo personalmente- y la Ministro Nilda Garré, esa curiosa asesora
del Ministro del Interior del gobierno de Ongania, casada con el hermano de uno
de los asesinos del
general Aramburu, ha resuelto tomar cartas en el
asunto con el objetivo de consolidar su imagen progresista dentro de la Capital
Federal y presentarse
como candidata de síntesis entre los Montoneros y el progresismo para la
gobernación de la Ciudad de Buenos Aires. Lo hace por consejo de algunos cuadros
capitalinos que simplifican un poco las cosas.Quiere seguir los pasos de
Michelle Bachelet, pero sin la inteligencia política ni el nacionalismo genuino
de la chilena.
Pero volviendo al acto tuvo algunas características interesantes. La presencia
de alguna gente joven y espontánea en ese mar de cabellos grises. Un joven ágil,
con una campera de combate y el rostro cubierto con una mascara de clown pintada
con los colores amables de la bandera argentina, distribuía panfletos con la
vivacidad de Marcel Marceau, pero eran alusivos a la agrupación jóvenes por la
memoria completa y a la voladura que acabo con la vida de la apolítica joven
Lambruschini. Daño colateral?
Además de las imprecaciones contra Kirchner y los Montoneros algunos militares
no dejaron de putear y mascullar por lo bajo contra Carlos Reuteman a quien
definieron lisa y llanamente como un cobarde y un miserable por haber dejado
caer a la diputada Alarcón en las fauces del militantismo centroizquierdista. Y
en ese momento, en ese preciso momento, el cronista tuvo la certidumbre de que
la confluencia de este sector militar de retirados y las protestas de la
Sociedad Rural y los productores agropecuarios con las divisiones panzer de sus
tractores tenía banderas en común y hasta un cierto sistema de alianzas
espontáneas que a la larga podrían formar un frente algo mas sólido y
movimientista que este estreno en sociedad de gente que rescata banderas
nacionalistas de su pasado.
De una forma paradójica el golpe liberal -nacionalista de los años 70 se esta
convirtiendo en la memoria, patrimonio y resurrección de las elites
nacionalistas posturiburistas y maurrasianas que marcaron gran parte del
desarrollo de la política argentina entre el 30 y el 45 y que terminaron
confluyendo en el peronismo inicial, heredero del justismo.
Es un tema que no puede dejar de tenerse en cuenta si se piensa en los objetivos
de los jóvenes que circundaban a otra gente que inevitablemente terminará
arrumbada como narradores de batallas pasadas por el simple paso del tiempo. El
liberalismo se ha alejado del proceso raudamente. Solo han quedado los
nacionalistas y el reducto católico que no los ha traicionado. Retorno curioso y
circular a los orígenes. El yang militar desencantado del ying liberal.
En ese sentido el acto desarrollado en día en el cual hasta el clima hacia
predominar el azul, el verde ingles, el azul violáceo, los tonos cobalto y los
rostros marcados por las aristas del tiempo de la gente mayor tuvo algunas
características curiosas. Ojos absortos, concentrados, e inquisitivos a la vez,
reflexionando sobre un pasado que no vuelve pero al que claramente rescatan
desde el terruño, desde las banderas azules y
blancas -escasisisimas-error de organización entre muchos otros - y que revela
que los Chicago Boys del pasado, los martinezhozistas, los Eszekenazi, la
farándula alegre del circuito financiero están simplemente haciendo negocios con
el gobierno de Kirchner y esta clase media castigada, refugiada en sus símbolos
pero con escaso poder adquisitivo rescata los
elementos nacionalistas de aquel lejano movimiento militar que vivieron desde y
para la protección de un Estado que no existe mas. Recuerdan curiosamente
a los rusos blancos derrotados en las guerras del Baltico-a los alemanes de la
puñalada por la espalda de 1918 o a los otros rusos que fueron implacablemente
desmovilizados y desclasados porque la potencia nacional había dejado de existir
y de necesitarlos.
Hasta el lugar elegido, las piedras negras en donde están inscriptos los nombres
de los caídos en la guerra anticolonialista y romántica del Atlántico Sur y la
guardia de la infantería de marina con sus rostros cetrinos e impávidos como el
buen mármol negro absoluto que custodiaban hacían resaltar ese elemento de
nacionalismo maurrasiano subyacente como si las viejas armaduras y corazas del
pasado del país hecho entre 1810 y 1880 estuviera todavía presente de una forma
férrea en las mentes de esa gente.
En verdad el acto superó las expectativas de los asistentes. Un calculo policial
elemental llevaría a 3.000 el numero entre militares, civiles y curiosamente una
gran cantidad de abogados que se acercaron motivados por la curiosidad,
luego se fueron fusionando.
La música era lánguidamente telúrica y repetitiva. Hasta en eso y en el
aire campestre de algunos rostros se podía adivinar la helada autointerrogación
que se vuelca al pasado simplemente porque eran jóvenes y combatientes y el
presente, trastocado a diario por una realidad ficcional que se mueve con la
velocidad del zaping, les ofrece pocas certezas en ese naufragio que
alguien llamó el acercamiento a la vejez.
De Gaulle.
Si algo hizo recordar el encuentro fue a esa extraordinaria pintura de Durero.
El Caballero, la Muerte y el Diablo, tres elementos entrelazados que marcan la
realidad de la vida que pasa entre batallas, caos, derrotas pasadas y algunas
presumibles victorias futuras si la resurrección logra conjurarse a través de
los duros pasajes de cambio de piel que implica toda metamorfosis política.
Crucial para ganar.
Falto el elemento político como si la corporación-la familia militar -todavía no
hubiese digerido que la derrota nacional no fue un hecho aislado simbólico sino
que se dio simplemente por la gran ausencia de la política. Por eso se ganaron
todas las batallas y se perdió la guerra.
Ejemplo de lo que digo, Aislado en la zona elevada de la Plaza San Martín
mirando desde lo alto pero confundido entre la multitud se encontraba un hombre
aún joven, bien conservado y con una cara sorprendentemente familiar y una
pigmentación inconfundible. Es un abogado. El hijo de Emilio Eduardo Massera.
Ningún periodista reparó en el.
