CUANDO EL EJÉRCITO DE BENDINI ESPÍA

 

Mayo de 2006

Por Strategicos


La sanción propuesta para varios oficiales que intervinieron en el acto del 24 de mayo pasado en Plaza San Martín para homenajear a los caídos en la guerra antisubversiva, en verdad guerra contrarrevolucionaria, pone en descubierto algunas fallas curiosas en el sistema de seguridad del estado nacional.


En principio el Ejercito no se enteró del asunto por la televisión sino que estaba al tanto del tema y destacó elementos del área de inteligencia para calcular tanto el contenido de los discursos, como la cantidad de los presentes, la interoperatividad interfuerzas de los retirados y el clima psicosocial como se dice en la jerga que Pagina12 llama los dinosaurios, que rodeaba a los reclamos y a la conmemoración de los caídos.


En verdad el acto fue esencialmente político, ya que política fue la guerra, político fue el desenlace de la misma y atribuir al terrorismo de Estado un contenido no político es sencillamente una sorprendente insensatez a la cual nos hemos acostumbrado simplemente por no ejercitar plásticamente la materia gris y comprar mansamente una serie de frases sueltas evocativas e inconexas . Los actos terroristas y antiterroristas son políticos. La única diferencia es que unos se escudan en el proceso histórico que pretendidamente ilumina a la vanguardia esclarecida -la ministro de Defensa Nilda Garré participó de esa vanguardia hasta que renunció a la misma y se prestó al doble juego del golpe preventivo encolumnada detrás del fallecido diputado Osella Muñoz -y otros tantos que acompañaban el mismo proceso cuyo desemboque en el 24 de marzo era inevitable. Julio Bárbaro, actual interventor del CONFER era de la partida y prácticamente muchos otros más. Los otros son funcionarios que simplemente obedecen al Estado.


Lo interesante es que por primera vez el gobierno consiente que el Ejercito actué directamente en operaciones de inteligencia interior sobre los militares -pocos y los civiles -muchísimos-que integraban dicho acto. Al hacerlo el Ministerio de Defensa y el Gral. Bendini han violado taxativamente la ley 24.059 de Seguridad Interior que impide a las Fuerzas Armadas ejercer esas actividades sino ocurren situaciones de excepción que incluyen la reunión del comité de crisis ,una situación de conmoción interior y la puesta en riesgo de las instituciones. Nada de esto se planteo el 24 de mayo pasado por lo tanto el Ejercito de Bendini efectuó objetivas tareas de espionaje sobre los ciudadanos que acompañaron a la media docena de militares en actividad que se encontraban en la plaza. Al hacerlo no solo violaron la ley sino que entraron en la jurisdicción del Ministerio del Interior , tangencialmente en el de Justicia ya que la Secretaría de Derechos Humanos depende de este último.


Si dichos militares son pasibles de ser castigados por el delito de apología del terrorismo de estado-figura delictiva no menor actualmente - no es menos cierto que los civiles que concurrieron, también son pasibles de la misma pena pero ante el fuero civil. Les cabe la figura de apología del delito sin ambigüedades ya que lo que constituye un delito para unos por tener estado militar también les corresponde a los otros-por ser ciudadanos - y exactamente por las mismas causales que engendra una criminalística inevitablemente sesgada. Aunque deban resolver el diferendo en un fuero penal simplemente.


Hasta el momento no hay ningún civil procesado ,ni intimado, ni convocado por la justicia pese a que aparentemente el acto habría sido casi un Tejerazo (recuerdan el bigotudo que colocó en el piso a los diputados en Madrid hasta que el sólido Borbón Juan Carlos se puso el uniforme de monarca y Comandante y arregló el problema ) que pondría en peligro las instituciones. Tampoco lo habrá y eso podemos asegurarlo por proféticos mecanismos deductivos. Lógica formal.


El segundo punto es que el gobierno que está muy preocupado por la existencia de liceos milites pretendía modificar hace pocos días el Código de Justicia Militar actualmente vigente por considerarlo corporativo y poco confiable para las instituciones republicanas celosamente custodiadas por el kirchnerismo militante. Horacio Vertvitsky, las Madres de Plaza de Mayo admiradoras de Bin Ladem y presurosos operadores de todo pelaje.


Pues bien ahora el gobierno vuelve sobre sus pasos y aplica directamente el Código de Justicia Militar simplemente porque en este caso le conviene hacerlo y con prisa-antes de que sea derogado -de lo contrario debería aplicar nuevamente la figura de apología del delito y esto no solo hay que declararlo sino que hay que probarlo.


El tema es interesante si tenemos en cuenta que el actual Secretario de Seguridad Interior, Luís Tibiletti también tiene estado militar-fue un brillante oficial de su promoción en el arma de infantería pero también es corredactor junto con Ricardo Colombo, otro teniente coronel sobre el cual volveremos oportunamente, de la ley de seguridad interior que el propio general Bendini ha violado manifiestamente con un timing político hacia sus jefes bien aplicado.


Esta perla demuestra una vez mas que el tema militar en la Argentina no tiene nada que ver con la Defensa Nacional, ni con el territorio ni con las fronteras ni con los recursos naturales ni con las guerras por el agua o por el bourbon ni con la articulación de un sistema de defensa Sudamericano sino con las aproximaciones electorales que se barajan desde el ejecutivo que esta vez ha dado un paso en falso de características bastante notables.


Militares del área de inteligencia, concretamente de G2 y del batallón de inteligencia del Ejercito 601 han sido destacados para monitorear las características de un acto con una participación básicamente de civiles.


El tema traerá cola-fácil es montar el tigre, azaroso desmontarlo decían los hindúes - y ya podemos adelantar que no será agradable.


La ilegalidad selectiva multiplica a las fieras como espejos bien dispuestos en un zoológico.


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