GARRE Y BENDINI: UN FELIZ DÍA DEL EJÉRCITO CON LA DOBLE MORAL DE LOS INMORALES

 

Mayo de 2006

Por Maria Zaldivar *


Las consecuencias nerviosas del actito realizado en la placita el pasado 24 de mayo en recuerdo de los muertos por la subversión parecen desproporcionadas, atento a la insignificancia que tuvo, según dicen, para el gobierno nacional.

Uno de los muchos inconvenientes que ocasionan las modificaciones periódicas de la legislación, por lo general en busca de adaptarlas a las necesidades y conveniencias coyunturales de la administración de turno, es que nunca se puede estar seguro de lo que rige, lo que dejó de regir, lo que fue derogado y lo que aún está vigente.


Durante décadas y hasta que se pusieron de moda los planteos contrarios la doctrina de la seguridad nacional, las fuerzas armadas estaban facultadas por ley para hacer inteligencia interna. Los vientos humanísticos les quitaron esa licencia, de modo que, si no estamos atrasados con la información, y las fuerzas armadas siguen inhabilitadas para la tarea mencionada, la Ministro Garré y el equilibrista General Bendini han incurrido en la violación de la Ley 24.059 de Seguridad Interior.

No hay otra manera de explicar la forma en que la fuerza detectó a los oficiales presentes en un acto multitudinario, sino destacando personal que realizara tareas de inteligencia interior, infiltrándose entre los auto convocados haciéndose pasar por público y tomando registro de ciertos datos.

Para una segunda reflexión queda preguntarse cuál habrá sido la totalidad de las órdenes impartidas y qué más información sobre el acto o los concurrentes debían depositar los agentes de inteligencia del gobierno sobre el escritorio de la ex mujer de Abal Medina y el banquito de Bendini.

Si bien no es de extrañar el contumaz apego a la arbitrariedad por parte de un gobierno totalitario, no deja de resultar curiosa la aplicación del Código de Justicia Militar para sancionar a los oficiales presentes en el acto de marras. Cabe recordar que el mismo engrosa el largo listado de instituciones que esta administración política tiene en mente pulverizar.

Es el mismo código que Garré resiste como mecanismo de juzgamiento para los militares actualmente perseguidos por haber vencido al terrorismo por orden del gobierno peronista del ´73. Se insiste en llevar las causas a la justicia ordinaria aunque se trate de actos y delitos que se encuadran por completo en el marco de la lucha armada, la sedición y un innegable estado de conmoción interna.

Y, como si esto fuera poco, paradójicamente es también el mismo Código Militar que la independiente justicia federal ha resuelto que debe utilizarse para juzgar al actual Jefe de Estado Mayor del Ejército, procesado por delitos comunes; graves, porque la estafa lo es, pero que nada tiene que ver con estado de guerra alguno. El desvío y desaparición de fondos públicos es un delito más civil que la traición en la que incurre Bendini desde que asumió un cargo que, por varios motivos, es conciente de que le es ajeno. Esa moral de situación los hace impresentables y desnuda la única intención que los motiva: a los civiles, venganza y la traición a los uniformados que acompañan este proceso.

Otro dilema: ¿fue un acto político? El gobierno dice que sí porque se hizo referencia a los sucesos de los ´70. Entonces se deduce que el del día siguiente en la Plaza de Mayo encabezado por Kirchner y Bonafini, también lo fue, por la misma razón. Aunque la propaganda oficial repite que se trató de una fiesta ciudadana. ¿De nuevo doble estándar?

“Finalmente volvimos a la plaza” se jactó el presidente haciendo una inequívoca referencia a la vez que Perón echó a los montoneros de un acto partidario en ese mismo lugar.

Y para terminar, un detalle más. El diario del domingo nos anoticia del recorte de responsabilidades que sufrirán los jefes de estado mayor de las fuerzas armadas. ¿Será por eso que apuraron el trámite de traspaso al camaleónico Gobernador Solá del vasto e histórico predio donde funcionó durante décadas el Batallón 601, de Villa Martelli para convertirlo en uno de esos amados “complejos habitacionales” peronistas que los países desarrollados describirían de ghettos para el hacinamiento de indigentes? La cuestión que la cesión fue firmada por Bendini antes de que la ley le niegue esa facultad. Todo dentro de la ley. Eso es bueno.

Ah! Me olvidaba: Feliz Día del Ejército!


* Lic. en Cs. Políticas (UCA)



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