Mayo de 2006
El primer lote de 30 mil fusiles rusos AK-103 de los 100 mil comprados por
Venezuela a Rusia llegará a finales de este mes.
Así lo informó la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN), que citó al comandante
del Ejército, general de división Raúl Isaías Baduel, estos fusiles rusos
reemplazarán a los FAL belga, con más de 50 años de servicio.
El general reveló además que Venezuela adelantó la adquisición de 33
helicópteros rusos, tres de los cuales llegaron recientemente y otros 12 lo
harán en el transcurso del año. Los 18 restantes arribarán al país durante el
próximo año.
Subrayó que con la compra de estas aeronaves no se cierra la negociación con
Rusia, sino que queda abierta la posibilidad de adquirir otro lote para los
demás componentes de la Fuerza Armada Nacional de Venezuela.
El pasado 15 de mayo, Estados Unidos declaró el veto de vender más armas ni
equipos militares a Venezuela por su insuficiente apoyo a la guerra
antiterrorista. Fue el segundo veto.
Anteriormente había intentado bloquear una operación de compra de unidades
navales por parte de Venezuela provenientes de España.
Frente a la decisión de veto de Estados Unidos, el gobierno venezolano expresó
que no está interesado en comprar armas al vecino norteño. Las compras de armas
realizadas por Venezuela a Rusia y a España tienen una suma de 400 y 2.000
millones de dólares, respectivamente.
Simultáneamente se confirma que los F16 en poder de Venezuela serían vendidos a
Chile ya que Estados Unidos prefiere que ese sistema de armas sea entregado a un
país aliado como Chile y no a países con políticas erráticas y poco previsibles
como se confirmó en Washington.
También, se están haciendo negociaciones para instalar una fabrica de repuestos
militares producidos por la General Electric- material de aviación y
navegabilidad aérea -en Chile.
Esta última negociación forma parte de los complementos o programas de
compensación que venden los países o las empresas para instalar su propio
sistema de armas.
En el caso chileno la política de Defensa de la Moneda le ha ganado netamente a
la Argentina.
Ocurre que inicialmente General Electric pensaba instalar una fabrica en la
Argentina,programa estrechamente relacionado con el avión Pampa ya que se
entendía que el país era mas interesante por su tamaño para fabricar materiales
y componentes y la existencia del Pampa abarataría los costos porque ya hay
tecnología argentina en desarrollo. Eso parece haber quedado suspendido por el
momento.
También en Chile Enaer diseñó y construyó un avión de entrenamiento, el T-35
Pillán, que usan las fuerzas aéreas de Costa Rica, España y Chile, entre otras
pero en ese programa no participaban ni Lockheed,también interesada en Chile, ni
General Electric que ahora si lo está.
Con respecto al armamento ruso que señalamos hay una fuerte expansión hacia
Sudamérica ya que hasta México esta analizando la compra de aviones rusos.
El tema no es solo de costos porque las unidades suelen ser más baratas, pero el
cambio de tecnología en sí misma resulta muy oneroso. El país de vanguardia en
ese campo ha sido Perú con tecnología soviética y ahora rusa que simplemente no
puede diversificar sus sistemas porque ha quedado atado al sistema de armas de
la ex URSS.
En el caso de que la Argentina se decidiera eventualmente por material ruso esta
decisión echaría por tierra lo que se ha avanzado con países limítrofes en
materia de interoperabilidad y arrimaría mas a la Argentina al esquema de
reaprovisionamiento chavista. Uno de los grandes problemas de la Unión Europea
fue la incompatibilidad de sus sistemas tecnológicos en materia de Defensa hasta
que Alemania, Gran Bretaña, Italia y España optaron por comenzar a trabajar en
conjunto.
La jugada venezolana no es menor y las opciones argentinas deberán ser en lo
sucesivo cuidadosamente sopesadas evitando tanto la subordinación neocolonial a
uno u otro sistema como la idiotez ideológica.
