FUERZA AÉREA: NUESTRO BAUTISMO DE FUEGO VISTO POR LOS FRANCESES

 

Mayo de 2006


La posición francesa fue ambivalente en Malvinas. La derecha nos apoyaba, los nacionalistas franceses todavía no habían olvidado la derrota de Napoleón y la mas lejana de la caballería con armaduras pesadas en Azincourt y la Aeroespacial festejaba los logros de los Mirage. Miterrand ofreció su perfil mas florentino. Envió consejos a Londres de como bloquear a los Mirage y al mismo tiempo dio orden a la Aeroespacial de apoyar a la Argentina por medio de almacenamientos y depósitos aereos periféricos. Socialista católico vichysta reconvertido a la socialdemocracia el hombre jugaba a todo campo.


La verdad es que al margen de la simpatía por nuestras Malvinas, que deben su nombre a Francia y no a España -conviene recordarlo- la venta de los Exocet creció exponencialmente tanto en los países árabes como en América Latina. Pero detrás de las palabras de Closterman hay un pequeño adjetivo que no es casual .Latino. En Francia siempre se dijo que gracias al general De Gaulle, un nacionalista pragmático lector de Proust, si, muchachos kirchneristas, lector del judio y tuberculoso Proust que no es una marca de cognac, había la sensación de ser la única potencia latina que tenía poder de decisión en el Club nuclear. Malvinas no solo fue un excelente negocio para la imagen de marca francesa. Había cierto compañerismo que se percibía también en Italia y España. Una prolongación de las guerras europeas. Algo diferente de las sublevaciones piketeriles ahora ya pagas que soportamos con estoicismo.


CLOSTERMAN

El aviador francés y uno de los ases de combatientes aéreos en la Segunda Guerra Mundial (1939/1945), Pierre Closterman, enfocó el intrépido accionar de los pilotos argentinos mediante una carta –que se ramificó por todo el mundo- y que, entre otras cosas dice así: "A vosotros, jóvenes argentinos, compañeros pilotos de combate, quisiera deciros toda mi admiración. A la electrónica más perfeccionada, a los misiles antiaéreos, a los objetivos más peligrosos que existen, es decir a los buques, hicisteis frente con éxito. A pesar de las condiciones atmosféricas más terribles que pueda encontrarse en el planeta, con una reserva de apenas pocos minutos de combustible en los tanques, el límite extremo del radio de acción de vuestros aparatos, habéis participado en medio de la tempestad, en vuestros Mirage, vuestros Etendard, vuestros A-4, vuestros Pucará con escarapelas azules y blancas. A pesar de los dispositivos de defensa antiaérea y con los misiles de buques de guerra poderosos, advertidos con mucha anticipación por sus radares y los satélites norteamericanos, habéis arremetido sin vacilar. Nunca en la historia de las guerras, desde 1944, tuvieron aviadores que afrontar una conjunción tan terrorífica de obstáculos mortales, ni aún los de la RAF sobre Londres en 1940, ni los de la Lufwaffe en 1945. Vuestro valor nos ha deslumbrado mucho y no sólo el pueblo argentino no debe olvidarlos nunca, sino somos muchos los que en el mundo estamos orgullosos de que sean nuestros hermanos pilotos. A los padres y a las madres, a los hermanos y a las hermanas, a las esposas, y a los hijos de los pilotos que fueron a la muerte con el coraje más fantástico y asombroso, les digo que honraron a la Argentina y al mundo latino".

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