Mayo de 2006
por Strategicos
En un nuevo avance contra las libertades individuales el gobierno ha decidido la
eliminación gradual de los liceos militares y su traslado a la orbita civil como
paso previo a su disolución. La medida constituye un nuevo atentado contra las
libertades individuales, contra la elección vocacional de los jóvenes y de sus
familias-los liceos son pagos y absolutamente voluntarios- y cierran una
experiencia valiosa que no solo existe internacionalmente sino que en países
serios como Estados Unidos,
Israel, Gran Bretaña o Francia ofrecen alternativas de enseñanza paramilitar
dinámica a los jóvenes a los cuales interese el asunto. Las causales de la
medida son ideológicas y para nada coherentes con los objetivos de la Defensa
Nacional. Estadísticamente esta demostrado que muy pocos egresados de los Liceos
siguen posteriormente la carrera militar pero conforman una retaguardia
importante de recursos humanos para el caso de que el país deba contar
rápidamente con oficiales potencialmente activos para la reserva. La nueva
doctrina militar privilegia a las elites de conducción sobre la masa y las tesis
de la Nación en armas de origen napoleónico han quedado archivadas en los museos
militares del pasado.
Es bastante curioso que un gobierno que es incapaz de atender a las necesidades
de un sistema de educación de nivel secundario mínimamente coherente -el grado
de deserción escolar es altísimo, las escuelas publicas son un penoso foco de
alcoholismo y drogadicción, las jóvenes embarazadas menores de edad se
hiperprostituyen en esos depósitos juveniles que se
llaman escuela publica aumentan día a día- ahora se ocupe del inexistente
problema de los Liceos militares.
Los liceos son una de las pocas
instituciones que funcionan en este caos establecido por la descentralización
educativa, y ahora el gobierno se ocupa de desmantelar una de las escasas
instituciones que ofrecen todavía un modelo de formación eficaz. Pero la medida
no solo es grave. Es letal, mañana puede seguir con la eliminación de los
colegios con orientación religiosa católica, judía o protestante exactamente por
las mismas causales ideológicas - simple y abrumador desacuerdo ideológico
gubernamental - pero se inscribe linealmente en el programa montonero de
globalización antinacional, desarrollo de una educación masificada , eliminación
de las alternativas militares con espíritu de cuerpo para jóvenes que desean
integrarse en la defensa del país eventualmente. En síntesis puentes levadizos
contra la calidad. Desde luego que atrás de todo esto hay poderosos negocios
inmobiliarios. Hacerse con las posesiones de los liceos-los terrenos - y
tangencialmente romper el núcleo formativo de las familias militares que deberán
optar por formas alternativas de estudios diferentes para sus hijos. Tal
vez en el exterior. ¿Tendremos liceístas egresados de escuelas americanas
militarizadas tal vez?¿Porque no?,lo harán los que puedan pagarlo. Pero esto es
un claro desafío al país decente o al menos que conserva una patina de
formalidad y un peldaño más en la destrucción mas o menos desorganizada e
irracional de cualquier Estado que propone la improvisación eterna del Poder
Ejecutivo. Si las franjas de la oposición y del peronismo residual - fundadores
de este sistema de enseñanza desde Sarmiento hasta Perón-no recogen el guante
capitalizando activamente la infinita confrontación que propone el gobierno
habrán demostrado una vez mas su escasa incidencia en los problemas que afectan
a la Nación. Es inútil que un personaje forjador de industrias de papel para
quedarse con comisiones como Julio de Vido-el área de producción para la Defensa
es lo que realmente le interesa simplemente, en alianza con ese osito de peluche
seudo liberal que es Pereyra de Olazábal - intenten robar lo queda del Estado de
forma un poco mas oblicua menos visible y menos paradigmática que la
inolvidable frase de Barrionuevo, otro aliado del kirchnerismo militante - y
otra gente como Sergio Acevedo producto el también de un liceo militar quieran
explicar opacamente el asunto. El
hecho es otro avance en pinzas a caballo de banderas seudooprogresistas, en
verdad profundamente antinacionales, sobre la libertad de las familias para
elegir el simple destino de sus hijos y marca de alguna manera bastante obvia un
punto de no retorno. Pero lo cierto es que los liceos militares dejarán de
funcionar de la forma en que lo hacen actualmente desde 1938.
Por una simple disposición del Ministerio de Defensa, las nueve escuelas de
educación secundaria que tienen régimen de internado y adiestramiento castrense
serán transformadas en colegios normales, fuera de la órbita de las Fuerzas
Armadas.
Fuentes militares un poco desconcertadas por el avance nazifascista del gobierno
precisaron que se ofrecerá a las provincias el traslado de las responsabilidades
educativas para evitar el cierre abrupto de los establecimientos.
"Si el Ministerio de Educación no tiene escuelas a su cargo, por qué debe
tenerlas el de Defensa; no queremos ocasionar un problema a los alumnos y por
eso se buscará una transferencia organizada a las provincias, pero no creemos en
la educación militarizada a esa edad", pontificaron allegados a la ministra
Nilda Garré sin aclarar demasiado en que cosa creen genuinamente. Es cierto que
ella carga con el problema personal de que Fernando Abal Medina, uno de los
asesinos del general Aramburu y hermano de su marido radicado en México pero con
quién se ha finalmente reconciliado era justamente egresado de uno de esos
institutos.
Pero al margen de esos temas familiares, la pasante Garré no sabe prácticamente
nada del área como lo demuestran sus anteriores proyectos legislativos en
materia de seguridad interior sobre los cuales volveremos.
Actualmente las tres fuerzas cuentan con liceos de educación secundaria
distribuidos en siete provincias y en la Capital Federal. El primero fue el
Liceo General San Martín, fundado en 1938. En los seis liceos del Ejército
estudian unos 7000 alumnos que están allí entre otras cosas porque les interesa
estudiar eso y no costura o habilidades manuales para disfuncionales o talleres
de corte y confección.
Los conocedores saben que esa cantidad de estudiantes permite la
autofinanciación de los liceos, varios de los cuales fueron creados durante la
primera presidencia de Juan Domingo Perón. Ahora un gobierno de escasísimas
luces aunque paradojalmente admirador del modelo tropical prusianista del
comandante Hugo Chavez arremete contra el asunto. El Ministerio de Defensa,
manejado por los Garre, hermana y hermano respectivamente encara una
reorganización global de los planes de estudio militares sin entender demasiado
en el asunto .
El odio montonero continúa destilando la tenue baba del caracol que avanza a
pequeños pasos. Y ya se hace bastante difícil plantearse un sistema de mínima
convivencia con gente que han vuelto con su implacable
agenda de militancia volcada hacia el cuestionamiento del país en su totalidad
en función de discretas masturbaciones intelectualizadas producto de algunos
libros mal digeridos como es el caso del señor Zanini y el licenciado Marcelo
Jaim, compinches de la Garré.
En el ínterin la autollamada clase política -el oximoron cada vez es mas
genuino- porque no son ni clase ni política acaba de aumentarse las dietas. El
totalitarismo pasivo del escepticismo, el peor de todas las formas de
totalitarismo, continúa avanzando con sus semillas de insurgencia anárquica cada
vez menos metaforizadas sobre el país.
