Argentina Chinatown

 

Mayo de 2006

Por Guadalupe Rivero - Entrevista al Dr. Miguel Angel Calvete(*)


“Gallegos”, “Bolitas”, “Paraguas”, “Ponjas”... Así se nombra en Argentina a los inmigrantes que pueblan el país. Del otro lado del mundo, los mismos que ejercen o ejercieron ese “pseudo poder” de denominar a ese otro diferente, soportan en nuestros días el efecto bumerang y son, simplemente, “Sudacas”.El problema es simplemente multicultural y a la vez el desafío que propone la llegada de la inmigración no tradicional a una tierra compuesta por inmigrantes ya integrados y con una clara apropiación/identificación con los símbolos históricos de la vieja Argentina.

Ocurre que a los chinos que decidieron instalarse actualmente en el país les sucede algo análogo a lo que ocurrió con otras inmigraciones europeas y mucho se dice- por ejemplo- de sus supermercados. Con diabólica fama pero buenos precios , las ventas de los mismos se acrecientan al tiempo que su instalación en distintos puntos del país aumenta. Pero la tarea no fué fácil. Lo que en principio fue un simple comercio hoy ya tiene una entidad que los represente y los defienda –CASRECH- que surge ante las dificultades que la discriminación, las artimañas legales o ilegales y la competencia les presentan. Miguel Angel Calvete, Secretario General de tal cámara, disipó incertidumbres acerca de este fenómeno expansivo de la última década del comercio interno argentino.

P- ¿Cuántos supermercados chinos hay entre Buenos Aires y Capital?
C- 2400.

- ¿Por qué se instalan en Argentina?
- Esto viene de años. La primer ola migratoria fue taiwanesa. Después vinieron de China Continental dos olas migratorias entre principios y fines de los noventa y tomaron la posta de los primeros.

- ¿Y por qué se dedicaron al rubro de los supermercados?
- Porque se especializaron y ya los taiwaneses habían empezado a desarrollarlos. Aparte por una cuestión idiomática: son comerciantes, no es tan complicado el rubro.

- ¿Qué hay de cierto en los mitos que rodean a los supermercados chinos?
- Por ejemplo, el tema de la excención del IVA viene de la época de Grinspung con la primera migración coreana. A ellos les reintegraban el IVA por las inversiones que traían del extranjero. En el caso de los chinos, no. Pero la competencia tomó esas cosas, de la época del Gobernador Bernardo Grinspung, en el año 84, y hace más de veinte años que vienen con la misma “cansoneta”.


Tampoco hay subsidios por parte del Gobierno chino. El Gobierno chino no subsidia ningún emprendimiento de ultramar de residentes en el extranjero. Lo único que apoyan son las inversiones de ellos, de gobierno a gobierno; aparte son temas estratégicos como la energía, no almacenes.


Otro de los mitos es que tienen mercadería robada. Hubo casos de supermercados chinos donde encontraron productos robados, pero se trató de un artículo. La gran mayoría de los casos de mercadería robada se da en autoservicios y grandes cadenas de supermercados argentinos.


También se dice que apagan las heladeras. Nosotros tenemos hecho un estudio en cien bocas en donde nos dio 1.2 % de bajas de corriente atribuidas a desenchufar la heladera.

- ¿Sufren inspecciones más estrictas que los demás comercios?
- Tenemos un promedio de 2.8, casi 3 veces más inspecciones que cualquier argentino. Ya sea por parte del Sindicato de Comercio (que nos vuelve locos), como del Ministerio de Trabajo, AFIP, Bromatología y Municipios también. Lamentablemente, muchos municipios -como en el caso de Berazategui- lo hacen con fines persecutorios. Mussi, el Intendente de este partido, declaró en un diario zonal que “no quería chinos en su distrito”.

- ¿Tienen problemas con las habilitaciones en ciertos municipios?
- En todos, hay discriminación en el 50 % de los municipios. En la mayoría estamos presentando recursos de amparo y se están habilitando (porque corresponde habilitarlos). Esto está impulsado por gente que nos considera competencia. Pero así y todo hay 23 aperturas por mes en todo el país, o sea que el crecimiento sigue a razón de 4 mil metros mensuales.

- ¿Los responsables de esto son solamente las autoridades o alguien más?
- Esto pasa también por mucha gente que dice “son chinos”. Pero también sucede con los judíos, con la gente del interior, con la izquierda...

- Pero la misma gente que los critica accede a los supermercados chinos por los precios bajos...
- Son procesos de inserción. Hace 6 ó 7 años era una cosa y hoy hay mucha más aceptación. Muchos centro de comerciantes, de almaceneros, centros zonales, al principio estaban en contra de la instalación de los chinos por una cuestión de competencia. Después empezaron a aceptarlos porque realmente mueven el mercado.


Son estructuras muy parecidas a lo que eran antiguamente los españoles. Yo soy nieto de almaceneros gallegos y el “Don Manolo” de ayer hoy es “Don Chen” o “Don Lin”. Se trata de estructuras familiares con un promedio de 1.8 a 2.2 promedio de empleados. Hay supermercados mucho más grandes de 3 y 4 líneas de cajas pero básicamente tienen entre 200 y 400 metros.

- ¿Cómo es la relación de los comerciantes chinos con la comunidad?
- Son chinos, son procesos integratorios. Es una primera generación migratoria. Hay que pensar que los italianos y los españoles tardaron 1 ó 2 generaciones en integrarse, hablando el idioma y siendo occidentales. Pero hay gente que se integra: sus hijos van a colegios argentinos, suelen vincularse. Muy distinta es la comunidad coreana que es más cerrada. El chino se adapta mucho mejor, es mucho más versátil. Y sus hijos ya son argentinos.

- ¿Cómo adquieren la mercadería?
- Con muchos productos se hacen compras en pool, compras grupales. Por otra parte, tenemos una cooperativa –COPALCA- que realiza la compra, sobre todo, de productos de altísima rotación. Pero las compras son individuales, el pedido es en conjunto y se negocia un precio en conjunto.

- ¿Cuándo surge CASRECH y cómo?
- CASRECH surge a raíz de toda la problemática persecutoria, hace dos años. Después derivó en temas nada más que comerciales.

- ¿Y cuál es su misión?
- La Cámara les da asesoramiento jurídico con nuestros abogados y, en muchos casos, asesoramiento contable. Igual, cada uno tiene sus abogados y sus contadores. También auditamos un montón de temas de habilitación, se los capacita en todo lo que sea imagen (dar una imagen de mejor trato al público, mejor imagen en verdura, frescos, en un montón de cosas que forman parte de los mitos).

La fuerte discriminación que la sociedad argentina ejerce sobre los chinos –solo por dar un ejemplo- muestra la cara de uno de los peores rasgos nacionales. No es la competencia ni los precios bajos lo que aquí molesta. El problema pasa, simplemente, porque son “chinos”. Y de fondo hay cuestiones tanto raciales como de interés económico. Porque además de los supermercados se teme que se instalen otros rubros aún “mas peligrosos” para la vida comercial nacional.

La lucha de los comerciantes chinos es formidable. No sólo deben sufrir el desarraigo propio de dejar su lugar de origen sino que también deben enfrentar aquí un sinfín de obstáculos a la hora de trabajar. Nada les resulta sencillo. Pero organizados y con un fuerte sentimiento de comunidad entre todos pelean para sobrevivir dentro de la “jungla de las góndolas”. Ellos son chinos pero sus hijos, esa segunda generación, ya es nacida en Argentina. Y es aquí donde esta gente ambiciona trabajar .
 

(*) Secretario General CASRECH (Cámara de Autoservicios y Supermercados Propiedad de Residentes Chinos de C.A.B.A y G.B.A

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