Mayo de 2006
"Aquí surge un gravísimo problema con Petrobrás, el 60 por ciento de Petrobrás
está en manos de transnacionales, ¿se va a invertir enormes cantidades de dinero
para que las petroleras transnacionales socias de Petrobrás se beneficien?,
puntualizó. También ratificó a los rusos que de continuar estas condiciones, Evo
Morales, no autorizará la participación de Bolivia en el gasoducto.
El ministro indicó que la idea del proyecto que involucra al menos a cinco
naciones suramericanas, es que participen activamente las empresas estatales a
fin de favorecer a las petroleras de la región.
Por otra parte y refiriéndose a la nacionalización de los hidrocarburos, dijo
que otro de los objetivos de la medida es acabar con las relaciones incestuosas
de las empresas que operan en Bolivia y en naciones vecinas.
Con esto, el ministro boliviano hizo referencia al hecho de que las compañías se
venden a sí mismas el gas boliviano, convirtiéndose en compradoras y vendedoras
al mismo tiempo.
"Esta es una situación que no pasa solamente con Petrobrás, es el caso de Repsol
y de Pluspetrol, que llegó un momentos en que ni siquiera respetaron el 0.98.
Hay facturas con algunos montos en los que se vendía el gas a 0.60, 0.70 y de
allí, el 18 por ciento de regalías eran diez centavos de dólar de venta en
momentos en que los precios de gas en nuestras latitudes era mucho mayor".
Con la medida de nacionalización de hidrocarburos, el estado boliviano es el
único con la potestad para negociar precios y definir volúmenes de exportación-
En el caso de la compañía argentina YPF las vacilaciones del gobierno de
Kirchner son bastante comprensibles. YPF no existe mas en el mundo y su
actualidad se debe simplemente a la existencia de contratos aún vigentes que la
vinculan a zonas de producción provincial. Al termino o caducidad de esos
contratos, las zonas de explotación no regresan al Estado nacional como podría
pensarse sino que pasan al acerbo patrimonial de cada provincia en virtud de la
federalización establecida durante el periodo de las privatizaciones.
En esto como en otras cosas el gobierno juega un poker tramposo. La compañía de
bandera argentina ha dejado de existir hace ya muchos años y la puesta en venta
de acciones de Repsol no convence a inversionistas extranjeros sondeados en la
última semana por el gobierno.
El caso del Brasil es absolutamente diferente. No solo mantiene zonas de
explotación en el mundo, incluso en las Islas Malvinas consorciadas con la
británica Desire, sino que es líder en el petróleo residual que podría existir
en el sur argentino. La explotación off -shore.
La jugada de Bolivia no encuentra su correlato en el gobierno K sencillamente
porque lo obligaría a desprovincializar las reservas anticonstitucionalmente por
medio de una renacionalización territorial de poca efectividad frente a los
gobernadores de las provincias petroleras y ante los intereses de la propia
presidencia comprometida en el asunto.
El juego recién comienza y los jugadores por ahora simplemente tratan de
mantener la impasibilidad de la gente que traspira poco.
Pero Evo-que no es un ecologista - ha elevado el monto de la apuesta.
Simultáneamente los rusos colaboran con el ALBA venezolano, fomentan la
diversificación de armamento liviano en Sudamérica y cierto grado de tensión se
advierte en el reciente despliegue aéreo americano en los confines de la
Federación.
La Guerra Fría despejada en Europa podría sin embargo filtrarse en Sudamérica
tan habituada a vivir en el museo ideológico del pasado.
