EL PRESIDENTE, LOS INGLESES Y LOS CAÍDOS

 

Mayo de 2006


La Honorable Cámara de Diputados de la Nación

RESUELVE

Solicitar al Poder Ejecutivo Nacional para que, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, informe sobre la veracidad de las expresiones que, elogiosamente, le atribuye al señor Presidente de la Nación, el periódico inglés “The Guardian” respecto de la gesta de Malvinas, y que recepcionara el Diario Clarín en su ejemplar del 11 de abril del corriente año.


NORA GINZBURG
DIPUTADA NACIONAL


FUNDAMENTOS

Señor Presidente:
El diario “Clarín” en una nota del 11 de abril próximo pasado destaca las expresiones elogiosas aparecidas en el periódico inglés “The Guardian”, referidas a los dichos del señor Presidente de la Nación Argentina en alusión a la gesta de Malvinas, donde califica a ésta como “un acto de agresión cobarde” y una “aventura nacionalista en el exterior”.


Las Disposiciones Transitorias de nuestra Constitución Nacional sostienen que “La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional. La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes y conforme los principios del Derecho Internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino”.


El término “agresión cobarde” que habría manifestado el Sr. Presidente, no constituye una realidad histórica por cuanto el intento de recupero de nuestras islas lo fue como consecuencia de una agresión anterior por parte del invasor, aunque esa respuesta no haya sido ni oportuna ni afortunada.


Dicha “agresión cobarde”, según la calificación que habría dado el Sr. Presidente debiera, por el contrario, ser aplicada a la sufrida por nuestra Nación en 1833.
Los cientos de caídos junto con los miles que combatieron en el Teatro de Operaciones Atlántico Sur, no merecen ser calificados como “agresores”, más allá de la decisión irracional y desatinada del gobierno de turno de involucrar a nuestro país en una contienda bélica.


El término “agresión” significa, según el Diccionario de la Real Academia Española, “un acto contrario al derecho de otro”, razón por la cual las expresiones cuestionadas, de ser ciertas, implicarían que el Reino Unido de Gran Bretaña posee derechos sobre nuestro territorio.
El mismo diccionario define al término “cobardía” como “falta de ánimo y valor”, nada más contrario a la actitud heroica demostrada por nuestros combatientes en todo momento durante el conflicto armado.


Los dichos que se habrían expresado son lesivos a los intereses y honor nacional por aceptar a través de los términos “aventura en el exterior” la existencia de derechos sobre las islas por parte de una potencia extranjera, ya que nada de nuestro territorio puede ser considerado exterior al mismo, en virtud del principio de integridad territorial.


Los mas importantes organismos que rigen el Derecho Internacional han sentado con claridad este principio con respecto a los derechos de la Argentina sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur.
Así lo ha hecho la ONU, en un importante número de resoluciones, citando a título ejemplificativo la N° 2065 en la que descalifica el principio de “autodeterminación” en el caso de Malvinas “porque los malvinenses no son nativos de una colonia sino súbditos de un país usurpador”.


La Resolución N° 1514 del mismo organismo consagra el Principio de Integridad Territorial, el cual es violado por Inglaterra.


La Organización de Estados Americanos calificó de “nación usurpadora” a Gran Bretaña al tratar el caso de Malvinas en 1997.


Las manifestaciones observadas no se corresponderían con la investidura de un Presidente de la Nación en referencia a hechos históricos de su país.


De ser ciertas, no se han previsto las consecuencias futuras de las mismas desde el punto de vista de nuestros reclamos soberanos ante los organismos internacionales, las que podrían asumir inusitada gravedad.


La información requerida es fundamental no sólo, y muy especialmente, en relación a los familiares de los caídos en la gesta del Atlántico Sur y a aquellos que arriesgaron su vida en defensa de nuestro territorio soberano, sino ante la sociedad toda a quien el primer mandatario representa en el concierto de las naciones.


Por lo expuesto, solicito a mis pares el apoyo al presente Proyecto de Resolución.

NORA GINZBURG

 

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