RECORDANDO CON IRA: LA GUERRA ANTITERRORISTA DE LA ESMA (4)

 

Mayo de 2006


La Institucionalidad de la guerra y la Gestión de las Conducciones Superiores en distintos períodos hasta el presente. Volviendo a la actualidad, dado el tiempo transcurrido desde la finalización de la guerra y en directa relación con esta, entre otros aspectos, se hace necesario ubicar la posición Institucional en diferentes momentos de gestiones de gobiernos Constitucionales. Las expresiones que siguen pretenden ser un breve resumen de una historia cargada de violencia y cuyo propósito fundamental es el de obtener conclusiones validas que permitan adoptar decisiones imparciales a la hora de juzgar los hechos acaecidos, antes, durante y después del período de la guerra contra el terrorismo; al respecto y con el propósito de remarcar y sustentar la Institucionalidad de la guerra en la Armada, …… en el año 1986, durante la gestión del presidente Alfonsín, y en plena tarea de Instrucción del sumario en sede militar de la causa 761, entre otros documentos, vale rescatar y recordar la reseña de Pautas Institucionales sobre lo actuado en la Guerra contra la subversión  firmadas por el entonces Jefe de estado Mayor, Almirante AROSA e incorporadas a la causa 761 (cuerpo X - fojas 238 a 246); la Institución en el año 1986 explica y detalla los parámetros que rigieron el accionar de  la Armada para la guerra contra la subversión. ……Entre algunas, en el punto 17, indica que, “Al recibir la orden del Gobierno constitucional, la Institución se encontraba preparada ideológicamente y con un factor moral sin fisuras. Para ello se organizó en Fuerzas de Tareas de acuerdo con el Plan de Capacidades Internas de la Armada, y ordenó la participación integral de la Institución enviando al combate a todo su personal, sin distinción de jerarquías, cuerpo o escalafón.”. En el punto18, indica que, “Todos los niveles de la Institución fueron informados de los alcances, causas y circunstancias a las que la lucha contra la subversión llevaba a la Institución y la necesidad de alcanzar la victoria en defensa de la sociedad. La responsabilidad de la lucha fue ejercida por la vía de Comando. El juicio histórico es en definitiva el que en el futuro podrá señalar los aciertos y errores, más allá de las pasiones humanas y de la época en que los hechos se desarrollaron.”. En el punto 22, indica, “El personal de la Armada que cumplió con su deber, recibiendo las órdenes por la vía de comando establecida y que actualmente o en el futuro pueda ser cuestionada su actuación, contará con todo el apoyo de la Institución en virtud del principio militar de obediencia y responsabilidad que caracteriza la relación entre subordinado y superior………………
Durante la presidencia del Dr. Menem, el 3 de mayo de 1995 el Almirante Enrique Molina Pico, Jefe del Estado Mayor General de la Armada a bordo del Portaaviones “25 de Mayo pronunció una alocución, que por su valía y trascendencia,  debería conservarse como un documento histórico de consulta permanente. Entonces dijo: “Formaciones de la tarde como la que hoy presido, han sido el vehículo utilizado por muchas generaciones de marinos para renovar, formados con armas sobre las cubiertas de sus buques, el compromiso de “Subordinación y Valor” a su Comandante, y por muchos Comandantes para hacer llegar a éstos sus mensajes trascendentes. Es entonces el marco adecuado para transmitir a los hombres y mujeres de la Armada algunas precisiones que considero imprescindibles sobre los hechos de la historia reciente que conmueven a la opinión pública. Hechos sobre los que hasta ahora la Armada, fiel a su estilo, guardó un respetuoso silencio, mientras ponía en ejecución los mecanismos necesarios para evitar su repetición. Las circunstancias parecen exigir que ese estilo sea alterado: es esa mi decisión, pero es también el asesoramiento del Consejo de Almirantes que acaba de concluir. Diversos actores, han puesto de manifiesto que el problema de la acción antisubversiva abarcó a toda la sociedad, que incluyó y excedió en mucho el campo de la Marina, a la vez que mostró que las fuerzas contra las que se luchó habían actuado organizada y militarmente con sus propios criterios de combate. Es difícil con la perspectiva de hoy comprender y analizar el pasado y mucho más hablar de él con verdadera ecuanimidad. Piensen que quienes estamos en los puestos de alta responsabilidad teníamos la jerarquía y la edad de la oficialidad joven y entonces enfrentamos las tareas con el mismo ideal que ustedes pero en un clima social de violencia, temor y desconfianza y en el marco de una extendida incertidumbre Política. No puedo fijar un año o un hecho como iniciador de la violencia, ésta nos fue envolviendo progresivamente............., pero algunos por su trascendencia por ser la demostración de un nuevo tipo de ajusticiamiento por mano propia marcaron hitos en su espiral creciente, me refiero a los asesinatos de Vandor; Aramburu, Sallustro, Mor Roig y Rucci, de ahí en más todo fue posible.. Enfrentemos por ello, derecha y sinceramente el pasado para sacar conclusiones y no repetirnos los errores vividos, pero enfrentémoslo en su totalidad, no con la visión parcial que es la que nos golpea diariamente. Como argentinos hemos vivido un largo período de desencuentros y violencias y queremos, nosotros también como todos, contribuir a cerrarlo definitivamente. .  Para los hombres que cumplieron con su deber, ya finalizó el tiempo de rendición de cuentas a la ley. Ahora continúa la etapa de rendición de cuentas ante la propia conciencia. Esto es la historia y nos queda el dolor humano de esta tragedia, dolor de perder camaradas y amigos y que conozco personalmente desde el seno de mi propia familia. 

En 1987 los Almirantes retirados en diferentes gestiones/ períodos (1975 y 1981), y reafirmando el carácter Institucional de la guerra contra el terrorismo, expresaron: SOLICITADA DEL CONSEJO DE ALMIRANTES (PUBLICADA EN EL DIARIO “LA NACIÓN” DEL DÍA 20 DE MARZO DE 1987)  - “CONSEJO DE ALMIRANTES AÑO 1975 – 1981” Los abajo firmantes que integramos el Consejo de Almirantes entre 1975 y 1981, período durante el cual ejercimos la conducción de la Armada y se libró la guerra legitima contra el terrorismo  Subversivo, manifestamos que: 1.- No podemos seguir acoplando en silencio una revisión parcial e injusta de los hechos ocurridos, que solo parece dar crédito a testimonios de integrantes de las organizaciones terroristas subversivas. 2.- La Armada actuó en forma institucional y orgánica a través de su cadena de comando. 3.- Hemos respaldado plenamente las órdenes que se impartieron para combatir el enemigo terrorista subversivo. 4.- Es inexacta la imputación que se aplicó una metodología perversa en la guerra contra el terrorista subversivo. 5.- Nos sentimos totalmente identificados con todos los integrantes de la Armada que se encuentran condenados o sometidos a proceso por las responsabilidades de las funciones que circunstancialmente les tocó ejercer. 6.- Lesionará gravemente los principios de disciplina y subordinación una eventual condena a Jefes, Oficiales y Suboficiales por haber cumplido órdenes militares en situación de guerra. 7.- Las acciones de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y Policiales que condujeron a la derrota del terrorismo subversivo posibilitaron el pleno restablecimiento de las Instituciones de la Republica. 8.- Renovamos nuestro homenaje a quienes dieron su vida durante los años aciagos de la agresión terrorista. Firman, Almirantes: ABRIATA.O.A., ALURRALDE D.,ALLARA.G.O., ,ARQUEDAS G.J., ARGUINDEGUY P.E., ARIAS.D, AYERRA N.E., BARBICH A.C., BARCELIANDI F., BARDI J.J., BARROS C.A., BEZZOI A.E., BIONDI F.A., BONINO C.A., BUSSER C.A., CALVIÑO J.A., CAMPO M.I., CARPINTERO C.P., CASANOVA L.M., CASAS J.O., CASTRO MADERO G., COLOMBO W.J., COLLADO L.R., COUTO N.M., CHECHI R., CHEVALLIER J.E., DAHN N., DAY R.A., DEOEDRI .R., DICKSON G.J., ESTEVEZ J.N., FERNANDEZ A.J.M., FERNANDEZ FORTUNY E., FITTE R., FRACASSI E., FRAGUIO C.J., FRANCO R.O., GARCIA C.A., GIRLING E.M., GOMEZ BERET H.J., GOMEZ J.H., GONZALEZ R.J., GOÑI C., GOULU J.A., GUEVARA C.N., GUZZETT C., JIMENEZ BALLIANI J.M., LUCHETTA R.C., MALUGANI J.C., MANRIQUE R., MARCHESSOTTI A., MARTIN A.L., MARTINEZ J.C., MENDIA L.M., MONTEMAYOR E.P., MORFIL MR., MORRA S.O., MOYA R.R., MUGUERZA A.M., NADALE H.R., NASINI V.J., OLIVA G.N., OLMOS M.E., OTERO E.A., PADILLA J.G., PEYRONEL A.A., PILLI A., REMOTTI R.A., ROCCATAGLIATA A.J., RODRIGUEZ A.M., RUIZ E.M., SANCHEZ MORENO L.P., SANTAMARIA F.A., SCHAER E.J., SEGURA E.J., SERRA R.J., TALLARICO M.V., TERRANOVA H.A., TORLASCHI C., VALENTINI M., VALOTTA E.C., VIGO A.G.,WHAMOND J.M., WULFF DE LA FUENTE R.O., ZABAIFT J.M y ZIEGLER R.O.”.- El 7 de junio de 2005 (diario La Nación) titulado: Almirantes retirados, en favor de la reconciliación  - Defendieron la actuación de los militares “El Foro de Almirantes Retirados defendió la actuación de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el terrorismo durante el último régimen militar y destacó que los políticos y los gobernantes “tienen la posibilidad de curar las heridas heredadas y facilitar una auténtica reconciliación sobre la base de la verdad completa”.  No se puede insertar la historia en el molde del presente sin riesgo de equivocarse. “. No existe terrorismo bueno o malo; sólo terrorismo y contraterrorismo, cuyo accionar estaba y está reglamentado. Las guerras civiles son las más cruentas y enconadas, y si además ésta debió librarse en el marco de clandestinidad en que se movió la subversión terrorista, nada debe reprocharse a los meros combatientes, la gran mayoría de ellos jóvenes oficiales y suboficiales que cumplieron órdenes emanadas del más alto poder político y retransmitidas a través de sus mandos naturales.

– El  Viernes 18 de noviembre de 2005 (diario La Nación ) - Almirantes retirados piden no ideologizar juicios -  Foro de Almirantes Retirados instó al poder político a la concordia nacional y a respetar las leyes y no interpretarlas “ideológicamente para judicializar un proceso de clara revancha y persecución por más de 20 años que sólo garantiza la perpetuación del conflicto y su escalada, que atenta contra la paz interior y la reconciliación”, en alusión a las causas judiciales que procuran dilucidar responsabilidades en la lucha antisubversiva. .  “Todos los integrantes de las generaciones que fuimos parte de esa guerra [por la lucha antisubversiva en los años 70], civiles, militares, funcionarios, políticos, en actividad o retiro, no tenemos derecho a legarle a nuestra descendencia la tragedia del pasado”.------------------------------------------------------------------------  ------
Ha quedado dicho en mi declaración indagatoria causa 18.918/03, que el incidente Rodolfo Walsh, constituyó un acto de guerra más, ello en el contexto tal como lo acreditó la Cámara Federal  (en el Juicio a las juntas militares) y el carácter de esa guerra fue Institucional; a mi Juicio para develar la verdad de todo lo actuado por la Armada en el marco de la guerra contra la subversión, es la Institución  la que debe internamente investigar la posible inconducta y eventual sanción de militares de acuerdo al Código de Justicia Militar, y a la reglamentación de la ley para la Armada; para cumplir con lo expresado en el primer párrafo de la presente y en aras de poner en contexto los hechos ocurridos en la guerra contra el terrorismo, es que se intenta como en toda organización militar, usar la vía institucional para definitivamente colocar las cosas en su real dimensión histórica. En tal sentido dije ante el Juez, opino que mediante una  investigación institucional interna, que podría haberse llevado a cabo desde entonces y aún ahora, pese al correr del tiempo biológico, ya que no se contaría con el testimonio de muchos protagonistas por estar muertos, podría  conocerse con exactitud mi conducta y la de cada uno de sus miembros durante la guerra contra el terrorismo; encuadrando las responsabilidades con las formalidades disciplinarias y penales que pudieran corresponder. …………Considero que en el período anterior a 1987, antes de intervenir la Cámara Federal, si  las respectivas Conducciones de las Fuerzas Armadas hubieran procedido a tenor de lo dicho, se  habría usado el camino  mas apto para llegar a la verdad y de ser necesario, hubiese sido la misma Institución la encomendada para tomar las  medidas del caso con el costo pertinente, pero consolidando de esta forma el fiel ejemplo de sus propias tradiciones, y a través de la autenticidad, escribir su propia historia. De haber existido esa voluntad y sin ningún tipo de presión, se podría haber concretado y evitado que aún después de  casi treinta años no se haya podido reconstruir la verdad; sus causas, secuencia de los hechos, los procedimientos empleados, las responsabilidades políticas, políticas partidarias, jurídicas e Institucionales; se hubiera conocido con mayores posibilidades la verdad. Ello hubiera sido posible con las herramientas jurídicas y disciplinarias previstas en la reglamentación naval

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En ese sentido, en el mes de septiembre del año 2002; el Capitán de Navío (RE) Raúl Scheller eleva una nota a la Institución, que por su relevancia y claridad de proceder, con dolor pero en concordancia con lo que en ella expresa, le solicité autorización para incluir la misma en esta declaración. La nota de referencia no tuvo respuesta formal, pero se aclaró que era de imposible cumplimiento. Su texto es el siguiente: Buenos Aires, septiembre de 2002.  Objeto: S/ Investigación conductas en la Guerra contra el terrorismo. AL SEÑOR DIRECTOR GENERAL DEL PERSONAL NAVAL: “Entre los años 1977 y 1979 cumplí servicios en una Unidad que tenía como Misión combatir las Bandas Terroristas que asolaban el país en aquellos años. En el año 1984, restablecido un Gobierno Constitucional, se inició un juicio de nivel Nacional que llevaba por objeto investigar los delitos cometidos por el personal militar y fuerzas subordinadas en el desarrollo de las Operaciones Antiterroristas. Más allá de lo justo o injusto del propósito que guiaba al gobierno del Dr. Alfonsín, desde dicho año se fueron revelando conductas dentro de la Armada, específicamente en los integrantes de la Conducción Superior, que quebraron normas elementales de conducción en perjuicio de personal militar subordinado, entre los que me incluyo. Las conductas y los hechos a que me refiero están concatenados y no es fácil para mí separarlos, pero con el fin de mejor interpretación y que comprenda lo que solicito se investigue, los dividiré en tres temas: 1. Conducta Militar de la Conducción Superior de la Armada durante el período del Gobierno del Dr. Alfonsín. 2. Los Delitos de Robo y Hurto cometidos por personal militar, en ocasión y como consecuencia del accionar antiterrorista. 3. El Delito de Apropiarse de Menores, en las mismas circunstancias mencionadas precedentemente. Antes de comenzar a desarrollar cada uno de los hechos y/o conductas citadas, deseo quede muy claro que no es mi interés reivindicar la guerra contra el terrorismo, como así tampoco lo es recolectar información a proveer a los jueces que luego de 18 años siguen investigando los hechos ya denunciados, atendiendo sus propios intereses personales, partidarios y /o económicos; no pretendo ninguna formalidad investigativa basada en el Código de Justicia Militar ni en el Reglamento de los Tribunales de Honor para las Fuerzas Armadas. Pretendo que las actuales autoridades de la Armada conozcan en detalle y con certeza la conducta de cada uno de los implicados (entre los que me incluyo) en estos episodios; considero que es esencial conocer lo que pasó en ese período de guerra, cuál fue la conducta de los que intervinieron en la misma y, en especial, la conducta de aquel personal militar que negoció con el Poder Ejecutivo y /o el Judicial, el desarrollo de lo que se dio por llamar “Juicio a las Fuerzas Armadas o a la Dictadura Militar”. Sería ridículo de mi parte pretender que no existiera una política de negociación, pero a la que me refiero es aquella que hicieron autoridades de la Armada de alto rango y con plena responsabilidad en los hechos que serían investigados, en perjuicio de Oficiales Subalternos de escaso poder de decisión, encubriendo sus propias responsabilidades bajo el argumento de que dicha negociación era para preservar a la Institución. Otro aspecto que deseo resaltar, es que hoy aún no queda claramente definido dentro de la Armada el concepto de “ excesos” que las autoridades permitirían juzgar, razón por la que sería deseable que ahora se definiesen. En mi opinión, esos “excesos” fueron aquellos que por mi formación jamás hubiese cometido concientemente, aún bajo órdenes, y las conductas que jamás hubiese permitido de superiores o subalternos, de haberlos conocido A continuación, paso al desarrollo de los temas mencionados: 1. La Conducta Militar de la Conducción Superior de la Armada. Es posible que dado el tiempo que ha pasado (casi 20 años) no pueda ser preciso en la cronología de los hechos, porque jamás se me ocurrió que debería hacer un detalle de ellos, registrándolos como quizás hubiese correspondido. Iniciados los juicios dentro de la Justicia Militar, comparecí desde 1984 ante varios Juzgados Militares, incluido el Consejo Supremo de las Fuerzas Armas. En oportunidad de declarar el día 23 de agosto de 1985 ante el Juez Militar, Capitán de Navío de I.M. (RE) Roque Pedro FUNES, expuse: Lo que deseo agregar sería una preocupación totalmente personal. y una idea que aprecio facilitaría al señor Juez la interpretación de lo que se está investigando; hoy he debido prestar declaración sobre un hecho que considero circunstancial y que liga a un integrante de una organización terrorista, como es FUKMAN o “CACHITO” con mi persona; para la opinión pública, dado el manejo publicitario que se ha hecho de esta circunstancia y de tantas otras parecidas, hoy soy yo el “secuestrador” y FUKMAN es el “ciudadano perseguido”, privado ilegalmente de su libertad, además de vejado, torturado y no sé cuantas cosas más dice haber sufrido. Desde ya que las circunstancias actuales hacen que las personas como FUKMAN tengan poder de convencimiento en la población, y desde ya yo no lo tengo. Pero no es eso lo que más me preocupa: lo que más me preocupa es que hoy, en la Armada, su personal, Superior y Subalterno, tenga que escuchar la propaganda organizada, en amparo del terrorismo organizado sin contar con una explicación militar y política del fenómeno terrorista en la Argentina y por ello pueda generarse una opinión dentro de la Armada que ponga en duda mi conducta durante el desarrollo de las acciones militares en las que participé. Si el Señor Juez, Oficial Superior de la Armada, sólo va a tomar conocimiento por mi declaración, que FUKMAN era integrante de la “secretaría política de capital” del seudo ejército montonero, aprecio que no logrará entender lo que globalmente ello significa. Es por ello que aprecio, el Señor Juez debería solicitar a la Armada, una exposición oficial sobre los siguientes temas, que ayudarían a poder interpretar mejor este hecho aislado del cual he sido protagonista: Origen del Terrorismo y sus causas: las principales bandas armadas desarrolladas en la Argentina, descripción de las características de cada una de ellas

 



 

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