Junio de 2006
por Gerardo José González
Quién tuvo claro que la ola dionisíaca había terminado fue Wojtyla.
Porque Stalin y Castro la habían traicionado.
¿Ernestro Guevara Lynch fue el último romántico de nivel mundial?
Nunca vi una camiseta con la imagen de Mario Firmenich.
Por algo el consorcio donde el Che nació repudió la colocación con una placa con
su nombre.
Eso no fue políticamente correcto. Fue el rechazo visceral que la Argentina
sintió por la guerrilla argentina.
El caracú del problema pasa por la presentación que la Iglesia hará en esta
Hispanoamérica abandonada tantos años.
El Cuarto Celam fue un desastre.
Ahora tienen que recuperar terreno abandonado a las sectas yankis y al umbanda y
similares, enemigos fáciles.
Somos un semicontinente carente de Islamismo, salvo Menem, Bucaram y algunos otros.
Y donde hay mayor cantidad de sedicentes católicos.
Chesterton diría -lo dijo en su época- que el hedonismo relativista no requiere
combate porque se consume a sí mismo.
Mi intuición sobre la renovación del mensaje del fundador de nuestra religión es
que la Iglesia debe ELEVAR las tareas de los laicos en la sociedad local,
regional, nacional y cotinental.
Pero esta vez bajo el mensaje de Cristo, no el de Guevara Lynch o Camilo
Torres.
