NUEVA LEY DE DEFENSA: LA HIPÓTESIS DE UNA AMENAZA CONVENCIONAL ES TAN IMPROBABLE COMO LA RENDICIÓN INCONDICIONAL DE AL QUAEDA

 

Junio de 2006

por María Zaldívar *
 

La nueva ley de Defensa Nacional, elaborada hace 20 años y reglamentada esta semana, rechaza la noción de “nuevas amenazas” como la entiende el mundo civilizado. El presidente Kirchner, su ministro de Defensa Nilda Garré, pariente de uno de los terroristas más encumbrados de la estructura subversiva de los años ´70, un reducido grupo de asesores civiles y el Jefe del Ejército, elegido por Néstor Kirchner para comandar la fuerza por tener con él una relación amistosa iniciada hace casi una década en su provincia natal, excluyeron a las fuerzas armadas argentinas de cualquier conflicto que se aparte de la definición medieval de ejércitos, esto es, la guerra convencional de un país contra otro.

La hipótesis de un ataque sobre el territorio argentino es tan probable como la rendición incondicional de Al Qaeda. Además, consecuencia de los reiterados recortes presupuestarios, la Argentina cuenta con fuerzas escasas e insuficientemente armadas. Entonces, prepararse para una invasión territorial es un absurdo equivalente al de confiar exclusivamente en la eficiencia policial para combatir el terrorismo, el narcotráfico y el lavado de dinero, delitos del mundo actual, interrelacionados todos, que exceden el marco local y responden a conexiones internacionales con aceitadísimos mecanismos de financiamiento y estrategias de sofisticada trama.

La seguridad interior argentina no sólo carece con excepción de grupos reducidos de intervención rápida y rescate de rehenes, de materiales, logística, personal, adiestramiento, capacitación profesional y despliegue tecnológico para enfrentar tales amenazas, sino que está desbordada por el delito callejero, producto del ablandamiento de las leyes, del garantismo de los jueces y del control político que ejerce el Poder Ejecutivo sobre la Corte Suprema de Justicia, último eslabón en la administración de justicia. El poder político ha ido recortando la autoridad policial al punto que, en la actualidad, un oficial tiene prohibido interrogar a un detenido.

Venezuela acaba de comprar 100.000 fusiles Kalashnikov y helicópteros rusos mientras anunciaba la adquisición de 24 aviones Sukhoi como parte del plan para el equipamiento de sus Fuerzas Armadas; sin mencionar a Chile, líder regional en la modernización militar.

La amenaza terrorista en la Triple Frontera sigue siendo una gran preocupación para los Estados Unidos, que en un reciente informe oficial consideran "una amenaza potencial" las actividades de islamistas en América Latina. Tras recordar los atentados contra la Embajada de Israel y la mutual judía AMIA en Buenos Aires, puso un fuerte énfasis en la Triple Frontera y llamó a los países de la región a "intensificar sus esfuerzos" contra dichos grupos.

Sólo la pertinaz ceguera argentina puede imaginar un mundo desarmado y simultáneamente, negar su propia ubicación geopolítica, rodeada de vecinos con poderío militar concreto y capacidad de negociación diplomática, variables ambas que la administración Kirchner se ha esmerado en descuidar con exitoso y autodestructivo resultado. Basta con mencionar el pésimo manejo del conflicto suscitado con Uruguay que ha llegado a la Corte Internacional de La Haya empujado por la incapacidad negociadora argentina.

Acaso el mundo puede llegar a pensar que somos muy bravos con países chicos e inofensivos pero que elegimos la neutralidad cuando el planteo se complica; lo hicimos en la Segunda Guerra Mundial y ahora pretendemos repetirlo en el enfrentamiento entre Bush y Bin Laden. Cualquier novato sabe, o debería saber, que esas conductas sinuosas en el juego los alineamientos de política internacional, se pagan.

Paralelamente, la Corte Suprema de Justicia lleva más de un año sin cubrir dos vacantes que completan los nueve miembros, a la espera de que el Presidente de la Nación proponga los nombres de los candidatos tal como establece la reforma que el propio Kirchner introdujo en el inicio de su mandato.

La especulación pasa por un nuevo as que la administración Kirchner guardaría en la manga: el adelantamiento de las elecciones que, actualmente, sería rechazado por 4 de los 7 integrantes de la Corte. El “mensaje” que les envía el Ejecutivo es que está en condiciones de completar el cuerpo con los dos integrantes que faltan y que, obviamente, se asegurará que ambos defiendan la doctrina de su adelantada reelección.

En un mundo que se relaciona y crece en compañía, la administración Kirchner sigue ocupada en aislarse para dedicar todas sus energías en mezquindades.


* María Zaldívar is a TV journalist from Argentina and Bachelor of Political Science (UCA, Catholic University of Argentina)

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