Incendio y vísperas. Maldecini sanciona a un coronel en actividad cuyo padre fue asesinado por la guerrilla

 

Junio de 2006


Noche muy tensa en el edificio Libertador, donde el genuflexo general Roberto Bendini, alias Maldecini citó para sancionar al coronel Andrés Guillermo Fernández Centoya, de la promoción 106, por haber presenciado, en uniforme, la ceremonia en el Círculo Militar durante la tarde.


Andrés Guillermo Fernández Centoya, coronel en el 5to. año, del arma de Caballería, capacitado como ingeniero militar, de la promoción 106 del Colegio Militar, fue citado por el general Roberto Bendini para ser sancionado por haber participado, supuestamente vistiendo uniforme, de un acto en memoria de un camarada suyo y que el Ejército reconoce como muerto en una acción terrorista.


Citación tan improcedente como ridícula por donde se lo evalúe, pero es lo que ocurre en la Argentina del 2006 cuando el Ejercito está colonizado por la lujuria ideológica de los montoneros del ayer. 


Fernández Centoya fue denunciado por el jefe del Ejército, Roberto Bendini, como participante del acto realizado en el Círculo Militar en la tarde del martes en el Círculo Militar.


Inicialmente también se mencionó al capitán Lucioni, pero luego pudo confirmarse que se encuentra bajo arresto por una sanción impuesta luego de su participación en el homenaje del 24 de mayo en memoria de su padre asesinado por Montoneros en 1976.


A las 21:00 el oficial en actividad fue citado al despacho de Bendini, quien lo sancionará, y amenaza con darlo de baja del Ejército, tal como hará con el general retirado Miguel Giuliano.


El acto en el Círculo Militar fue difícil de realizar, no solamente por la extorsión del general Bendini y de la ministro Nilda Garré -ex colaboracionista de la Armada durante su gestión en la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados en 1973 - quienes amenazaron con retirar un subsidio que recibe esa institución, sino por las amenazas de sabotaje que debieron superarse.


Todo esto ha enrarecido mucho la relación entre oficiales del Ejército con familiares muertos por el terrorismo Montoneros-ERP durante los '70 y '80, y el corrupto y procesado general Bendini, a quien solamente sostiene su relación con Néstor Kirchner y otros funcionarios santacruceños con quienes comparte intimidades de Río Gallegos.


El martes 20 se cumplieron 30 años de la muerte del general de brigada Cesario Cardozo, como consecuencia de un atentado en su domicilio.


En coincidencia con tal ocasión, la promoción 76 del Colegio Militar efectuó a las 16:30, un homenaje a 4 militares muertos por ataques terroristas.


La convocatoria en el Circulo Militar fue para colocar una placa recordatoria a los generales Cardozo y Ricardo Muñoz, muerto en el frente de guerra de Tucumán y a los coroneles Arturo Carpani Costa, y Jorge Grassi.
Cardozo era el jefe de la Policía Federal Argentina y esto permitió un entendimiento entre el Círculo Militar y la seguridad metropolitana de manera tal que se garantizara la no ejecución de sabotajes que, seguramente, provendrían de agentes paraestatales.


Los organizadores anunciaron en un comunicado que pretendían "lograr un sentido homenaje sin muestras de violencia ni deseos de venganza"


El único orador fue el presidente de la promoción 76, coronel (R) Daniel García.


Aparentemente Fernández Centoya se hizo presente vistiendo el uniforme militar y poco después -procesada la información de los informantes de la Side y de la inteligencia militar- fue citado por Bendini.


El Cnl FCendoya, es hijo del General(Post Mortem)Fernández Cendoya, muerto por elementos subversivos


Entre tanto se confirma la especie relativa al actual canciller Jorge Taiana, quién instaló en 1976 un artefacto explosivo en el bar. El Ibérico de la Capital argentina, matando a varios civiles que se encontraban en el lugar.


Al respecto circula en medios militares un escrito que se llama simplemente El Canciller Asesinó y a partir de la fecha la política esta clara. Todos los funcionarios que hayan participado en operativos fierreros con muertes y asesinatos serán prolijamente denunciados.


También, todos los colaboracionistas con las actividades de inteligencia de guerra -en el país y fuera de el -que actualmente sobreviven y revistan en distintas áreas de gobierno y de la administración.


El gobierno y los montoneros en actividad quedan de alguna forma perfectamente notificados. El abogado Aberg Cobo acaba de procesar a Hebe de Bonafini por simple apología del delito.


Y esto es solo el comienzo de una lucha interminable y quirúrgica.


Donde no habrá neutrales.


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