Junio de 2006
"La acción está ahí para responder a una situación de hostilidades."
Raymond Aron

Ahora todo esta en movimiento porque Lavagna ocupa el mismo espacio que quiere ocupar Kirchner. Pero probablemente con credenciales socialdemócratas mas genuinas que las propuestas por el Stalin joven.
Lavagna tiene dos elementos que son la clave del problema que se
planteara a los electores peronistas y radicales: cual de los dos
representa con mayor coherencia los intereses de la burguesía
nacional, cual de ellos aleja al país del régimen del liderazgo
unipersonal y de las retóricas aventuras irresponsables. Esta simple
incognita nucleara a dos nomenklaturas diferentes. Los partidarios
de la vanguardia político -militar desarmada.
Son los apoyos de K y la gente que no logra articular todavía una republica de ciudadanos porque siempre hay alguna gran obra hidráulica de estirpe asiática que la posterga.
Lo otro esta por descubrirse. Es una mezcla de
alfonsinismo, nosiglismo, duhaldismo, radicales, peronistas, socialistas
y si siguiéramos las categorizaciones de Torcuato D Tella es muy
difícil establecer cual de las dos coaliciones están exactamente a
la izquierda una de la otra.
Un sindicalista inteligente comentaba esta semana que si el "
establishment" está con Lavagna no puede estar con Kirchner. La
verdad es que puede estar con los dos e incluso con un tercero sin
mayores problemas. Lo cierto es que Lavagna aparece abruptamente como
Alan García en el Perú y atomiza las opciones bipolares.
Coloca a todos en una situación de imaginario ballotage.
Imprevisto candidato helvético contra el imaginario montonero.
Veamos las informaciones de este sumario restringido. Advertimos que
el tema Lavagna es excluyente.
Y el arte de vivir juntos en los
próximos meses puede ser el arte del mutuo exterminio.
Roberto Lavagna dice que tiene el apoyo de empresas para su
lanzamiento a la candidatura a la presidencia y, en reunión de
íntimos, identifica a Techint y a Aluar como los principales
patrocinadores de su proyecto político.
Comunicó a sus operadores de cabecera que, igualmente, las familias
de Paolo Roca y de Madanes, en la superficie y frente al gobierno,
van a rechazar cualquier vinculación con el financiamiento de la
campaña para evitar tener problemas con la Casa Rosada.
El ex ministro -este fin de semana- sostuvo que desde ambos grupos
también le prometieron ampliar el apoyo de los empresarios del área
productiva.
Involucró a la cúpula de la Unión Industrial y también a varios
empresarios de la Asociación Empresaria Argentina, que encabeza Luis
Pagani.
El tema ya llegó a oídos del primer mandatario y provocó las
primeras desmentidas a cargo del propio grupo Techint, en donde le
juraron y perjuraron a Julio De Vido que no tienen nada que ver con
la candidatura del ex-ministro.
El lanzamiento de Lavagna a la arena política activó las alarmas en
la Casa Rosada, donde se comenzó a investigar cuáles son los apoyos
empresariales con que cuenta el ex ministro.
Por las dudas, emisarios del Presidente Kirchner enviaron ya
mensajes a las principales empresas que operan en el país y cuyos
negocios dependen en buena medida de decisiones estatales que no
será bien visto en la Casa Rosada un acompañamiento aunque sea
formal a la postulación de Lavagna. Seguramente fue en respuesta a
esa advertencia que los principales directivos de empresas no
asistieron a la presentación del libro del ex vocero de Lavagna
Armando Torres, en la que sí estuvo el ex ministro junto al
duhaldista Jorge Sarghini.
Muchas empresas, que son protagonistas en el libro en cuestión,
enviaron a segundas líneas o a directores de relaciones
institucionales al evento para evitar que sus directivos más
conocidos fueran vistos en un acto al que temían que Kirchner
considerara opositor.
Alberto Paz intentó terciar en la disputa pública entre el ex-ministro de Economía, Roberto Lavagna, y su sucesora Felisa Miceli, pero su gestión tuvo escaso éxito, dada la bronca que tenía la Jefa del Palacio de Hacienda por las críticas públicas de Lavagna.
Felisa está ofendida porque detectó que las versiones de que no
tiene “volumen político” y que “está pintada” han surgido del
entorno del ex ministro y del reactivado aparato de prensa que
dirige Armando Torres.
Miceli tiene información de que, desde Ecolatina, se manejó ese
aparato de prensa, que logró la “adhesión” no espontánea de muchos
periodistas.
Lavagna envió a su socio Alberto Paz para tratar de tranquilizar las
aguas, pero por ahora recibió una respuesta dura de Miceli: si la
continúa criticando, recibirá munición gruesa del Palacio de
Hacienda.
Miceli tiene el aval de Néstor Kirchner, quien ayer volvió a decirle
a sus colaboradores que él no quiere contestarle a Lavagna para no
darle “chapa” de candidato.
Paz medió con la intención de evitar que la pelea afecte a la
consultora que preside, Ecolatina, en la cual Lavagna sigue teniendo
intereses y la ministra también utiliza para hacer consultas y
buscar apoyo técnico para tomar medidas desde el Palacio de
Hacienda.
Los principales operadores políticos del lanzamiento de Lavagna como candidato son radicales vinculados a Raúl Alfonsín: Enrique Nosiglia, Freddy Storani, Jesús Rodríguez y Leopoldo Moreau.
Lavagna pretende bajarle el perfil a los apoyos de Alfonsín,
siguiendo el consejo de varios empresarios: todos consideran que el
problema de la candidatura de Lavagna es que salió al público
bendecida por Alfonsín, una figura que tiene prestigio en la defensa
de los derechos humanos, pero un gran desprestigio como gobernante.
También Lavagna pretende que los operadores radicales bajen su
perfil, dado que los cuatro quieren explotar su nueva tarea para
posicionarse en la negociación de aportes con los hombres de
negocios.
Empezaron las aclaraciones sobre las alianzas del oficialismo con vistas a la elección de 2007. Alberto Fernández explicó la versión presidencial del pluralismo ante una delegación de embajadores que lo entrevistaron. Dijo que el peronismo era en realidad pluralista porque en él conviven la izquierda, la derecha y el centro.
Pero más sintomático aún fue el gobernador de Río Negro, Miguel
Saiz, cuando se reunió con correligionarios para tratar qué harán
frente al prematuro ensayo del lanzamiento de Roberto Lavagna a la
carrera presidencial.
Al igual que otros mandatarios provinciales y municipales de la UCR,
Saiz advirtió: ¿por qué dar el voto al perdedor en vez de al
ganador, si la opción es extrapartidaria en ambos casos?
Las adhesiones radicales que coseche Lavagna, por ahora, no pasarían
de la superestructura movilizada por Raúl Alfonsín para abortar la
polarización ideológica del electorado que proponía Néstor Kirchner
y que podría derivar en la presentación de su esposa Cristina como
cabeza de fórmula.
La ruptura entre el aparato de la UCR y los gobernadores radicales que apoyan a Kirchner, encabezados por el mendocino Julio Cobos, amenaza con dejar al partido al borde del precipicio.
El titular del comité nacional, el también mendocino y enfrentado a Cobos Roberto Iglesias, los instó a que “se sinceren, sean decentes y se vayan del partido”, al tiempo que avanza una movida para desplazar al propio Iglesias de la conducción de la UCR, que comparte con Margarita Stolbizer. Ambos se oponen al acuerdo que prácticamente la totalidad de los gobernadores e intendentes quieren hacer para impulsar la concertación, y convocaron para el 20 de junio al Plenario Federal para rechazar la iniciativa.
Sin embargo, la jugada no dejó de sorprender a propios y extraños.
Es casi seguro que la actual conducción no sólo no obtendrá los
votos necesarios sino que podría perder por goleada.
Para colmo, una tercera posición distante de ambas, encabezada nada
menos que por Raúl Alfonsín, impulsa la candidatura para el 2007 de
Roberto Lavagna. Tampoco se descarta una pelea entre Iglesias y
Stolbizer, o una posible renuncia del mendocino en medio de la
convulsión interna.
Según comentan en algunos despachos de la Casa Rosada, resulta
paradójico suponer que el oficialismo intenta aprovecharse de los
votos que puedan aportarle gobernadores e intendentes, cuando todos
triunfaron en las últimas elecciones a pesar de su pertenencia
radical, y no gracias a ella.
De todos modos, a más tardar el año próximo se podría terminar
oficializando la fractura si el partido expulsa, tal como amenaza
hoy, a los dirigentes radicales que se unan al kirchnerismo para las
elecciones generales.
La disputa que mantienen los ministros Julio De Vido y Felisa Miceli
tendría varios episodios en los próximos días.
El titular de Planificación aspira a que Kirchner le dé luz verde a la ampliación de su cartera hasta convertirla en un súper Ministerio de la Producción. Así, De Vido pretende que Economía le transfiera las áreas de Industria y de Agricultura. Se crearía, además, una suerte de Agencia de Promoción de Inversiones.
De Vido viene conversando con varios de los gobernadores radicales
que se sienten cercanos al gobierno para convencerlos de que aporten
figuras para el nuevo mega Ministerio.
Por esa razón hay temor en las Secretarías de Industria y
Agricultura, cuyos titulares no tienen buena relación con De Vido.
De cualquier manera, por ahora el proyecto sigue en términos de
pulseada, porque aún desde la debilidad Miceli está dispuesta a
defender sus atribuciones, para lo cual por ahora cuenta con el aval
del jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
El cortocircuito entre el Presidente y el ministro de Planificación sobre el origen del gas que le tendríamos que suministrar al país trasandino pone en serio riesgo el futuro de las negociaciones con Bolivia, que sigue sosteniendo aquello de “ni una molécula de gas a Chile” hasta tanto no atienda su demanda de una salida soberana al mar.
De Vido y su comitiva intentaron infructuosamente en Santiago de
Chile desmentir a Néstor Kirchner, asegurando a las máximas
autoridades del país vecino que el gas no es el que viene de
Bolivia.
Pero nadie les creyó, y ahora los cuestionamientos bolivianos hacia
la reventa a Chile se convirtieron en el principal tema de las
negociaciones con Buenos Aires por el nuevo precio del fluido.
Al quedar al descubierto la virtual triangulación, consistente en
reponer con gas boliviano el que se vende al otro lado de Los Andes,
el gobierno de Evo Morales se verá obligado a incluir una cláusula
de garantía en los nuevos contratos que firme con la Argentina para
que el fluido no llegue directa ni indirectamente a Chile, pues los
actuales solamente dicen que no puede venderse directamente a
terceros.
De todos modos, la mejora del precio del gas reclamada por Bolivia
es un tema que la Argentina también trata con Chile para trasladarle
el monto del incremento.
Los permanentes cortes de suministro del fluido argentino, que
vienen agravándose desde hace dos años, ya están motorizando fuertes
inversiones de transnacionales como British Gas, Petrobras, Chevron
y Marathon Oil, interesadas en explorar posibles yacimientos de gas
natural en Chile.
Además de los sobresaltos derivados de la economía doméstica, a la ministra Felisa Miceli también la desvela el persistente desequilibrio comercial con Brasil, en momentos en que la Argentina presenta un destacado superávit con casi todos los países y bloques.
El déficit diario promedio con el país vecino fue de casi 10
millones de dólares entre enero y mayo del 2006, contra los
habituales 7 millones del 2004, completando ya 37 meses de
intercambio negativo continuado.
A contramano de todos los mecanismos pergeñados en los últimos
tiempos desde Economía, el intercambio deficitario con el país
vecino continúa agravándose.
Pero lo más preocupante es el perfil que va adquiriendo el
desequilibrio. Las asimetrías comerciales entre ambos países
determinan que mientras la Argentina sigue abasteciendo a Brasil de
materias primas sin valor agregado como cereales, combustibles o, en
el mejor de los casos, productos agroinduistriales, el país vecino
gana mercado local para bienes industriales de alto valor agregado.
El Mecanismo de Adaptación Competitiva (MAC), puesto en marcha este
año para limitar las compras externas si un país se considera
afectado por las exportaciones del otro, no parece suficiente.
Por lo tanto, hay técnicos que ya están estudiando la manera de
identificar cuánto hay de exportación genuina de la industria
brasileña y cuánto de triangulación de productos chinos, indios o de
otras latitudes que invaden el mercado nacional amparándose en los
beneficios del MERCOSUR, en el marco de controles brasileños no muy
estrictos a la hora de exportar.
El jefe del gobierno porteño, Jorge Telerman, decidió rápidamente relevar a varios ministros y funcionarios para dar una mayor imagen de agilidad a la gestión. Pero los relevos no dejaron conformes a los funcionarios de la Casa Rosada.
El nuevo procurador será Agutín Zbar, ex legislador que proviene del
radicalismo. Y el nuevo ministro de Obras Públicas, Juan Pablo
Schiavi, es un ex macrista que actualmente juega a medias entre el
kirchnerismo y el “grossismo”.
El cambio que menos conformó a la Rosada fue el del ministro de
Salud, Donato Spaccavento, relevado por la crisis del sistema de
salud pública.
Mientras tanto, se desató la puja en el Banco Ciudad, donde el ex
director del Banco Hipotecario Julio Macchi asumirá la presidencia
si lo avala la Legislatura, pero habrá modificaciones en el resto
del directorio.
