Junio de 2006
Parece que la predica del CELS y de los señores que señalamos en la nota relacionada del anexo no interesa demasiado en Vaticano. Allí Horacio Vervitsky no hace receta. Solo en estos paisitos con una clase política residual que leyó alguna vez y entre líneas El Ser y la Nada, sin entender demasiado lo que Sartre debía a Heidegger, las tonterías anticatólicas de retaguardia no solo pueden ser funcionales a una dialéctica política cortoplacista sino tomadas seriamente. La posición del Papa es bastante definitoria. Con España, con China y con los caudillos iletrados que genera el Caribe desde los tiempos de Batista.
Juan Pablo II no murió en términos geopolíticos. Simplemente se desplazó
disciplinadamente.
Zapatero es un recreo,como K.
Tres elecciones que se aproximan son importantes para el mundo católico
latinoamericano. La de México, la de Nicaragua en noviembre, finalmente la
argentina. Los muchachos que garronean viajes ya pueden ir anotándose para
México. Si no se trepan a tiempo queda Managua. El agua allí es mas fría.
Pero España revisitada esta pasando por América Latina y Roma a la vez.
Benedicto XVI autorizó este lunes la promulgación de decretos por los que
se reconoce el martirio de otros 148 religiosas, religiosos y una laica
asesinados en España entre 1936 y 1937, en plena persecución religiosa
desatada por la II Republica.
Los futuros santos son:
Buenaventura García Paredes, español, sacerdote profeso de la Orden de los
Frailes Predicadores, dominicos; Miguel Léibar Garay, español, sacerdote
profeso de la Sociedad de María, popularmente conocidos como maristas y
cuarenta compañeros más asesinados en 1936. Miguel Leibar Garay era el
superior de la orden marista en Madrid, detenido por las autoridades
republicanas el 27 de julio de 1936 fue fusilado.
Simón Reynés Solivellas, español, (1901-1936) y cinco compañeros de la
Congregación de los Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y María y
de la Congregación de las Religiosas Franciscanas Hijas de la Misericordia,
junto con Prudencia Canyelles i Ginestá, española, laica, asesinados en
1936.
Celestino José Alonso Villar, español (1862-1936) y 9 compañeros de la Orden
de los Frailes Predicadores, asesinados en 1936.
Ángel María Prat Hostench, español (1896-1936) y 16 compañeros de la Orden
de los Frailes de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo,
asesinados en 1936.
Enrique Sáiz Aparicio, español, (1889-1936) y 62 compañeros, de la Sociedad
Salesiana de San Juan Bosco, asesinados en 1936 y 1937.
Mariano de San José Altolaguirre y Altolaguirre (en el siglo Santiago)
(1857-1936), español, y 9 compañeros, de la Orden de la Santísima Trinidad,
asesinados en 1936 y 1937.
Notas relacionadas :
