CRIMENES LARGAMENTE SILENCIADOS (cont)

 

Julio de 2006

Por Carmen Verlichak(*)


Declaraciones de Tolstoy

Por distintos medios Tolstoy declaró que fue un crimen particularmente abominable ya que era absolutamente innecesario. Con respecto a los cosacos y rusos blancos que lucharon por el Eje, puntualizo que no era que luchaban del lado alemán, era que luchaban contra el régimen soviético cuya tiranía ya habían experimentado. Así los cosacos, no tenían elección, y no sabían que estaban en un lado tan perverso como el que habían dejado. Por supuesto que no era la intención de Hitler crear una Rusia libre, sino lo opuesto – pero si era la intención de los rusos que combatían de ese lado.


Tolstoy propone un estudio más completo de este tema. Ya que, en verdad, son muy complejos los problemas que trae el estudio de estos hechos. A diferencia de los estudios sobre el holocausto judío, éste se encuentra solamente en los límites de las naciones que fueron envueltas en ellos. Si la historia la escriben los vencedores, ya se puede apreciar la relación difícil que hay entre los perdedores y hacer conocer la verdad. Nadie escucha a los sobrevivientes que, por otra parte, están destinando todas sus fuerzas a hacer una vida, en general en tierras lejanas e idiomas extraños; así fue el caso de los croatas y eslovenos exiliados en la Argentina. Por eso es tan valioso el informe que Studia Croatica publicó en Buenos Aires en 1963, en momentos en que el comunismo aun se cobraba vidas de disidentes.


Según Tolstoy debería haber una disciplina particular llamada "Repatriation Studies".Y esto es importante porque las repatriaciones no fueron hechos que simplemente sucedieron, tienen causas y efectos y aunque las causas pueden ser varias su legitimación sucedió en Yalta. Hasta hoy Yalta es mucho más que el lugar donde Franklin D. Roosevelt, Winston Churchill y Joseph Stalin se reunieron con sus ministros de asuntos exteriores y jefes de estado. Yalta quiere decir partición de Alemania, los juicios de Nurenberg y la división de Europa entre democracia y totalitarismo. Yalta significa la partición de Polonia a pesar del hecho de que se supone que fue esa partición la que hizo comenzar la Segunda Guerra. Yalta sacrificó a Letonia, Lituania y Estonia y ratificó la anexión de Rumania, Eslovaquia y Finlandia a la Unión Soviética. Al firmar el acuerdo de Yalta, Roosevelt y Churchill llegaron a ser cofirmantes del pacto de Hitler-Stalin de 1939. Yalta es símbolo del colonialismo, en el que tres reyes se dividieron el mundo sin tomar en cuenta los deseos de cada nación. Remite al modo casual y banal cómo lo hicieron según el relato del propio Winston Churchill en su libro The Second World War: Triumph & Tragedy: nos pusimos a hablar sobre los asuntos de los Balcanes.....Let us settle about our affairs in the Balkans...how would it do for you to have 90% predominance in Rumania, for us to lo have 90% in Greece, nd go 50/50 en Yugoslavia?" Lo escribió en una media hoja de papel y se la tendió a Stalin. Este la tomó y la tachó de un plumazo. Así fue que el Oeste le dio a Stalin todo lo que pidió sin que el diera nada a cambio; esto es de tal magnitud que desafía toda comprensión, subrayó Tolstoy. Que los americanos sabían de la iniquidad de lo que hacían lo demuestra es que le pusieron el nombre de Operation Keelhaul "Operación pasar por la quilla" por el antiguo castigo al que se sometía a los marineros encontrados culpables. Y es de lejos el episodio más vergonzoso de la Segunda Guerra mundial, aunque más no sea porque todo eso ocurrió una vez terminada. La Tragedia de Bleiburg fue un crimen que empezó cuando terminaron las matanzas legales que se llaman guerra. Ya que los croatas se rindieron a ellos frente a la promesa de que no serían forzados a volver a Yugoslavia. Las matanzas empezaron el 16 de mayo de 1945 y siguieron sin parar por dos años más. Ellos fueron hambreados, golpeados, violados y ridiculizados. Los que no pudieron seguir eran fusilados.

 

Lo que destacaron Tolstoy y el informe de Studia Croatica es que a diferencia de Hiroshima o Dresden, la tragedia de Bleiburg no fue un hecho solamente sino cientos de ellos a través de un largo período. Y también a diferencia de Hiroshima o Dresden, Bleiburg no un hecho de guerra sino una venganza de posguerra.


Después de las matanzas en la frontera llego la ejecución de los miembros del gobierno croata. Hubo masacres en otros lugares; algunas como Kamnik involucraron a varios miles, en otras, como la de Maribor, murieron más de 40.000 personas. Es muy interesante como Tolstoy empezó a trabajar en esto. Siempre creyó que se trató de hechos aislados y órdenes y contraordenes erradas. Hasta que en 1973 se dio cuenta de que había una historia única detrás de todas esas tragedias personales que no se podían adjudicar a la casualidad. El primer libro sobre el tema, Victims of Yalta, le tomó cuatro años, sobre todo porque trató de entrevistar a todos los sobrevivientes que pudo, eso incluyó no sólo a los que fueron ciudadanos soviéticos sino soldados americanos y británicos. Cuando se publicó el libro en Inglaterra en 1978 causó un gran escándalo, ya que implicó severamente al secretario del Foreign Office Anthony Eden y sus empleados civiles por la responsabilidad en ese enorme crimen.


Los actores

Los protagonistas de Yalta

Una de las personas a quien Tolstoy responsabilizó por esas acciones fue el entonces brigadier británico Toby Low, que luego alcanzó a ser lord Aldington y alcanzo la alcanzo la vicepresidencia del partido conservador británico.


Dice Marco Respinti que según la documentación hasta ahora conocida Low, Keightley y MacMillan, a escondidas de la alta jefatura aliada, de los americanos, del Foreign Office y de Churchill, tejieron una trama secreta y sangrienta, cuyas motivaciones específicas se mantienen aún para muchos en la oscuridad, a pesar de que se ha hablado de debilidad, de chantajes y de complicidad ideológica, así como de maquinaciones de tipo masónico. Por otra parte, MacMillan ha rechazado siempre dar cualquier explicación acerca de sus propios actos y tampoco protestó nunca públicamente por la reconstrucción de los hechos ni por las acusaciones lanzadas por Tolstoy.
 

(*)Es directora del Centro de Estudios Danubianos

 

<<<Anterior  

Siguiente>>>

 

Portada