EL RESPETO MUTUO - SUSTENTO DE LA SUBORDINACIÓN

 

Julio de 2006

Foro de Generales Retirados


La irrelevante participación de las fuerzas Armadas en los recientes actos oficiales, realizados para conmemorar el 190 aniversario de la independencia nacional, hacen oportunas estas reflexiones.

Con la perspectiva que dan los años entregados a la Nación en el noble ejercicio de la carrera de las armas y motivados por una legítima autoestima profesional, los integrantes del Foro de Generales Retirados sienten la necesidad e ineludible obligación de dirigirse a la opinión pública nacional e internacional, para dejar un testimonio de la perseverante discrecionalidad con que se continúa actuando en procura de empañar el prestigio y herir la sensibilidad del ser militar argentino.

Desde la normalización institucional de la República, hace ya casi un cuarto de siglo, las Fuerzas Armadas han contribuido y contribuyen al esfuerzo nacional, cumpliendo su misión específica subordinadas al Poder Político. Sin embargo, no se ha reconocido ni valorado este irreprochable proceder, produciéndose como contrapartida, un reiterativo accionar tendiente a su debilitamiento funcional, atentatorio del rol eficiente que deben cumplir dentro del sistema de la Defensa Nacional

La subordinación de las Fuerzas Armadas al Poder Político constituye un hecho indiscutible, porque así lo establece la Ley Suprema de la Nación, por las sólidas convicciones democráticas y republicanas de sus integrantes y porque el contexto socio-político interno y del mundo no admitiría ni toleraría otra alternativa.

Para que esa subordinación mantenga un equilibrio estable y perdurable debe existir un vínculo de reciprocidad que, sustentado en el respeto mutuo, relacione al que manda con el que obedece, respetando ambos las obligaciones y derechos que garanticen la armonía de tan necesarias relaciones para la paz interior y trascendencia internacional del país.

Por subestimar la importancia de dicho vínculo se persiste en dividir las Fuerzas Armadas en retirados y en actividad, aprovechando disímiles oportunidades, conmemoraciones, aniversarios, reglamentación de leyes, fundamentación de decretos, etc, para retrotraer el subconsciente argentino a un pasado doloroso y anormal, del que no fueron responsables ni protagonistas los actuales miembros de las Fuerzas Armadas, pero en cambio si receptores de esos efectos negativos, que heredaron las Instituciones Militares.

Persistir con semejante hostilidad no contribuye a despejar el clima de incredulidad e inquietud que viven en actividad o retiro, quienes tienen estado militar, en el que la impotencia, indignación y orfandad política, son atemperados por la abnegación, racionalidad y fortaleza de carácter, privilegiando el valor de la legalidad a costa de sacrificios espirituales y materiales.

El estado anímico del personal militar, en las actuales circunstancias, debe revertirse en una firme actitud mental sustentada en el equilibrio emocional, objetividad e independencia de juicio en función de intereses profesionales y nacionales.

Consustanciada con la referida actitud mental se tiene la convicción de que la proyección futura de las Fuerzas Armadas como Instituciones de la República y soporte estructural del Estado, sólo podrá lograrse si se asume con grandeza y sin resentimientos la experiencia del pasado, perseverando con el ejemplo en el cumplimiento de elementales normas de respeto mutuo, único camino posible para alcanzar la paz y la concordia en la Nación Argentina.

Buenos Aires, 18 de julio de 2006

 

FORO DE GENERALES RETIRADOS
 

 


 

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