Julio de 2006
Informe especial de Christian Sanz
"Soy un espía, un espectador. Y el ventilador desgarrándote, sé que te excita
pensar hasta donde llegaré"
"Persiana americana"
Soda Stereo




(IAR-Noticias) 23-Junio-06
Son insistentes las versiones, sobre todo en el mundillo de la política y del periodismo, que la caída durante 9 horas, el martes pasado, del servidor de la empresa Fibertel, que dejó sin servicio a todos sus usuarios de la Argentina, se debió a la instalación de un sofisticado sistema informático que le permite al gobierno supervisar los correos electrónicos y revisar los sitios por los cuales navegan los usuarios. No se descarta que la operación de "espionaje electrónico", de existir, persiga alguna finalidad electoral de utilización de esos datos en campañas encubiertas en la red.
El martes, y por un lapso de 9 horas, los usuarios de la empresa Fibertel
(250.000 en toda la Argentina) no pudieron conectarse a la red y saturaron los
teléfonos de la multinacional que había puesto una grabación diciendo: "estamos
trabajando para restituir el servicio en su zona".
Fibertel, con su servicio de cablemodem, es el mayor proveedor de banda ancha
del país, y entre sus listado de usuarios figuran las más importantes empresas y
personajes del mundo del poder en la Argentina.
La empresa tiene 250.000 usuarios residenciales y corporativos distribuidos en
Capital Federal, Gran Buenos Aires, La Plata, Rosario, Córdoba, Campana, Santa
Fe, Bahía Blanca y Río Cuarto.
En Agosto de 1997, Fibertel se convierte en la primer empresa del país en
ofrecer en forma masiva, CableMódem On Line, el servicio de acceso a Internet de
alta velocidad sin uso del teléfono y con conexión las 24 hs., sumándole además
mas servicios a sus abonados como cuentas de correo y hospedaje para sitios web,
entre otros.
De acuerdo con las versiones que hoy corren por los pasillos del poder, la caída
del servidor, el martes, se produjo luego de que personal de la Comisión
Nacional de Comunicaciones (CNC), conjuntamente con personal de la SIDE
(Secretaria de Inteligencia del Estado) conectaron a los servidores de esa
empresa un sofisticado sistema informático que le permite al gobierno de
Kirchner supervisar los correos electrónicos y revisar los sitios por los cuales
navegan los usuarios.
Esos rumores señalan que la "caja negra" (el sistema de espionaje informatizado)
remite la copia de cada uno de los correos que lleguen o se emitan por
intermedio del dominio " fibertel.com.ar" a los equipos especializados de la CNC
y de SIDE que proceden a su análisis y clasificación.
Las versiones circulantes señalan que se estarían supervisando la ruta de
navegación de los usuarios de Fibertel, de los sitios que visitan, y de sus
comunicaciones electrónicas, y almacenando una base de datos con un listado con
el día y hora de acceso y de comunicación.
Curiosamente (o no tanto) el Gerente de Operaciones de la empresa, Gonzalo Ita,
señaló a un diario argentino que la caída "Es una falla excepcional, nuestros
clientes saben que no tenemos cortes de este tipo. Demoró un poco más de lo
previsto en ser arreglado, pero se generó un cuello de botella en los equipos
totalmente fuera de lo usual".
De acuerdo a lo informado al diario Infobae por Ita, aún existen problemas con
el "correo saliente, los cuales están demorados debido a que los servidores
trabajan para enviar los mensajes a todo el mundo".
La sorpresiva (y masiva) caída del servidor de banda ancha, uno de los más
importantes de la Argentina, se relacionó inmediatamente con informaciones
confidenciales que venían anunciando, durante los últimos días, un supuesto plan
del entorno de Kirchner para espiar y controlar sitios y correos electrónicos.
La versión ya se expandió como reguero de pólvora en los búnkeres de la
oposición al gobierno, y las sospechas sobre el manejo oficial son la comidilla
de los comentarios reservados en el mundo del sindicalismo, la política, y de
las fuerzas armadas que mantienen un sordo conflicto con el gobierno "montonero"
de Kirchner.
La paranoia ya se apoderó del mundo del poder que usa habitualmente los
servicios de Fibertel para acceder a la red, y ya empezaron a circular versiones
de que los proveedores "Speedy" (Telefónica de Argentina) y "Arnet" (Telecom) ya
tendrían instalados en sus servidores, la "caja negra" supuestamente instalada
por la CNC y controlada por los equipos especiales de la SIDE.
En las usinas de la oposición se señala y destaca la "vocación" que siempre
mostraron los funcionarios del círculo íntimo del presidente argentino por
controlar la internet, demostrada principalmente por manejos parlamentarios
orientados a vehiculizar proyectos de ley en el parlamento con esos fines.
No se descarta, en ese sentido, que la operación de "espionaje electrónico", de
existir, persiga alguna finalidad electoral de utilización de esos datos en
campañas encubiertas en la red.
De cualquier manera, los hábitos de navegación y comunicación electrónica de los
usuarios de la red, son un blanco permanente para los que controlan el poder, no
solamente en la Argentina sino a escala planetaria.
Según informa, este viernes, en su sitio de internet el diario The New Yok
Times, una división "antiterrorista" de EEUU se infiltró en una base de datos
internacionales para espiar y examinar transacciones bancarias de miles de
estadounidenses y ciudadanos de otros países, utilizando un programa secreto que
empezó semanas después de los atentados del 11 de septiembre.
El mismo diario, en diciembre del año pasado, reveló que la Agencia Nacional de Inteligencia, autorizada por Bush, utilizó llaves de acceso nacionales e internacionales para espiar en forma clandestina comunicaciones telefónicas y correos electrónicos.
Estas prácticas del Imperio estadounidense, son habitualmente copiadas en los
países dependendientes por las gerencias de enclave que, como el gobierno de
Kirchner, muestran una particular disposición para el control social y la
represión de sus adversarios internos.
Famoso por el uso intensivo de la manipulación mediática, el gobierno de
Kirchner viene ensayando diferentes tácticas para perpetuarse en el poder, que
van desde la compra de periodistas hasta la hegemonización oficialista sobre los
grandes consorcios de la comunicación mediante el uso de la publicidad oficial.
No obstante, la posible instalación una operación de espionaje del gobierno
kirchnerista en la red, causa escozor y sacude las entrañas del poder político
que se le opone en la Argentina.
Si bien los rumores -por ahora- solo están instalados a nivel de comentarios en
las oficinas y en el mundo del poder, se estima qué, con elecciones
presidenciales el año que viene, pueden aparecer denuncias o pedidos de informes
parlamentarios a los funcionarios del gobierno de Kirchner para que expliquen la
procedencia de esas versiones.
Decir que la información vernácula es monitoreada constantemente por el gobierno de Néstor Kirchner es una verdad de perogrullo, ya que la elocuencia de los actos del oficialismo dan sobrada muestra de ello. Sin embargo, en estos días algunos medios han descubierto esta práctica como si fuera algo totalmente novedoso.
Lo más insólito es que muchos de los que hoy protestan por la actitud del
Gobierno, son los mismos que apoyaron vergonzosamente a Kirchner casi desde su
asunción y hoy lloran porque el santacruceño -después de la feroz victoria de
octubre de 2005- les da la espalda.
Pero lo más paradójico es que todo lo que hoy acontece era realmente predecible.
Kirchner ejecuta ahora a nivel nacional lo mismo que hizo en Santa Cruz en sus
años de Gobernador. Aprietes a los medios, cooptación de opositores, negociados
en la obra pública y manipulación de la Justicia son ingredientes que están
íntimamente relacionados a la idiosincrasia K desde siempre.
Este periódico nació poco antes de que Kirchner asumiera la primera magistratura
del país y desde esos días alertamos desde este sitio sobre la embestida que
vendría a futuro. "Según sus detractores, Kirchner es tremendamente
personalista, autoritario y desprecia a la institucionalidad. El ex Gobernador
aumentó de tres a cinco el número de miembros del Tribunal Superior de Justicia,
llenando los cupos con jueces ligados al peronismo , al igual que el nuevo
presidente del organismo. Mientras tanto, el cargo de procurador general fue
suprimido, pese a que los magistrados son inamovibles (...) Los medios de
comunicación también dependen de la publicidad oficial, con lo que la oposición
es silenciada", aseguramos el día 18 de abril de 2003 en un oportuno y revelador
artículo (1). Semanas más tarde, Kirchner ganaba las elecciones
presidenciales y el engranaje de esta feroz maquinaria empezaba a funcionar a
todo vapor.
El primer mandatario no perdió tiempo y, ni bien asumió su cargo, comenzó a
"comprar" a los medios de comunicación con la generosa pauta de la secretaría de
Medios del Estado, al tiempo que negoció la cooptación de adversarios políticos
y empezó a aglutinar los negocios más rentables junto a su hombre de confianza,
Julio De Vido.
Hubo en esos días medios fácilmente comprables como el grupo Clarín (y su
satélite Página/12), Canal 2, Revista Veintitres , y el grupo Hadad
(especialmente Canal 9 y Radio 10). Pero muchos periodistas no quisieron
"venderse" y fueron directamente censurados. De la misma manera, a los pequeños
medios díscolos (muchos de la zona sur del conurbano) se les revocó las
licencias para operar y desaparecieron lenta y gradualmente.
A pesar de esto, algunos pocos se mantuvieron al margen de los aprietes y
trataron de seguir trabajando de manera independiente, destacándose en este
sentido la labor de los medios digitales.
Fue allí cuando el Gobierno decidió que había que dar un paso más: algunas
agencias de espionaje fueron equipadas entonces con sofisticados aparatos para
captar todo tipo de comunicaciones. Ya en el mes de octubre de 2004 comentamos
parte de esta trama al asegurar que "la SIDE adquirió este año una primera
partida de quince valijas portátiles equipadas con tecnología de última
generación para la intercepción de telefonía celular".
Al tiempo que esto sucedía, de manera gradual se ordenó hackear algunos sitios
de Internet críticos a la gestión kirchnerista (2).
"El proyecto de Kirchner es ambicioso, necesita todo el poder para que nadie lo
estorbe en su camino a la doble reelección. Si, si... escuchaste bien, la idea
de Kirchner no es sólo permanecer en 2007, sino quedarse hasta el 2011. Para eso
necesita el control total de la información, ya vas a ver lo que se viene,
preparáte", dijo crípticamente a este periodista un secretario de Estado hace
varios meses.
Hace un par de semanas este periódico contó los detalles de cómo el Gobierno espía a todos aquellos a los que les tiene desconfianza, sean opositores o no (3). Hablamos allí de las terminales de computación denominadas DVCRAU que funcionan incansablemente en la oficina que la SIDE posee en Av. de los Incas 3834, más conocida como "Ojota" (Observaciones Judiciales). En esa dependencia no sólo se suelen "escuchar conversaciones", sino que se suelen interceptar otro tipo de comunicaciones como los correos electrónicos y las señales de fax.
Desde allí surgen reportes que son enviados directamente a una de las oficinas
de presidencia de la Nación y que sólo pueden ser leídos por pocos funcionarios
de la extrema confianza del primer mandatario . Estos informes se complementan
con los datos surgidos de otras fuentes que el kirchnerismo utiliza para
informarse de todo lo que sucede a su alrededor. Nada escapa a las garras del
pingüino.
Otra de las dependencias que colaborarían en la intrusión gubernamental sería la
Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC), lo cual fue sugerido por algunos
medios digitales y no pudo ser corroborado por este periodista. El día 26 de
junio pasado quien escribe estas líneas envió una misiva al interventor de dicha
dependencia, Ing. Ceferino Namuncurá, solicitando una entrevista a efectos de
"chequear algunos datos acerca del posible espionaje a periodistas y
funcionarios que, según algunas fuentes consultadas, está siendo realizado a
través de vuestra dependencia". Jamás fue respondida la carta.
Mientras tanto, los días pasaron y comenzaron a aparecer nuevos casos de hackeos
a cuentas de E-Mails, esta vez a periodistas menos conocidos aunque siempre
críticos al Gobierno. Uno de los casos fue el de Gustavo Arabia, hombre de
prensa de la zona de Bragado, quien lo comentó a quien escribe esta nota sin
medias tintas: "Hola Cristian. Has publicado notas sobre el hackeo a ciertas web.
El viernes me borraron la mía (...) estaba tratando temas de seguridad".
El mismo día, Mario Limeses -periodista de Mendoza- relató algo similar: "Recibí
hoy tu informe sobre las operaciones de intercepción de llamadas telefónicas y
correos electrónicos que lleva a cabo el gobierno nacional y quiero aportarte mi
experiencia. Mi casilla de correo mariolimeses@yahoo.com.ar fue hackeada durante
24 horas entre la tarde del jueves 8 y la del viernes 9 de junio pasados. En ese
lapso, perdí el control de la misma y la posibilidad de acceso a mi buzón de
correo, que recién recuperé el viernes a la noche después de sucesivos reclamos
al prestador del servicio. Para mi sorpresa, al volver a ingresar, descubrí que
todos los contenidos (carpetas con información, archivos de mensajes y agenda de
contactos) habían desaparecido. Hasta el día de hoy nadie me ha podido explicar
qué sucedió ".
Esto mismo ha sucedido con no menos de diez periodistas que se han contactado
con Tribuna de periodistas en las últimas semanas, quienes mostraron real
preocupación por lo sucedido. Todos ellos han pedido que sus nombres no
aparezcan en este artículo por miedo a mayores represalias.
Aunque es real que muchas de las operaciones de espionaje parten de dependencias del Estado, como la SIDE y el ministerio del Interior, pocos saben que existe una agencia paralela que hace el mismo trabajo que los espías vernáculos. En el ambiente de Inteligencia se la conoce como "SIDE II" y, aunque allí se hacen "operaciones oficiales", trabaja fuera del control "formal" del Gobierno.
Lo mismo sucede con los hackeos realizados por el Gobierno, los cuales -en la
mayoría de los casos- han sido "tercerizados" para no dejar rastros del ilícito
a cometer. El listado de quienes hacen el trabajo sucio está guardado bajo siete
llaves, aunque gran parte de esos nombres fueron conseguidos por este periodista
con sus respectivos domicilios. Se reproduce a continuación, casi en totalidad
(4):
-Abrutzky P. (Capital Federal)
-Markiewicz, R. (Cipolleti, Rio Negro)
-Knoblauch A. (Olivos)
-Catena F. (25 de mayo, Buenos Aires)
-Cuello F. (Cipolleti, Rio Negro)
-Meyer R. (El Fortín, Cordoba)
-Di Pentima L. (Santa Fe)
-Tiznado M. (Olivos)
-Espinoza J. (Bahia Blanca)
-Greco F. (Rosario, Santa Fe)
-Jofré M. (Godoy Cruz, Mendoza)
Cuando el Gobierno quiere "aleccionar" a algún medio digital crítico, acude a
algunos de los mencionados hackers. Es la mejor manera de quitarle aire a los
detractores de la red.
Como dato de color podríamos citar el raro episodio sucedido en el día de ayer
cuando, en el marco de la disputa por las pasteras y el revés del Tribunal de La
Haya, fue atacada la página del gobierno de Entre Ríos por un "hacker oficial".
Este periodista se enteró de lo sucedido por un oportuno mensaje de correo:
"Hola, Cristian. Te informo que Juan Carlos Carnero (5) atacó la
página oficial de Entre Ríos, ya la hemos arreglado, pero investigando en
Internet encontramos que no somos los únicos y también vimos varias notas acerca
de él y su cómplice Alejandro Campillay. Firma: Fernando Canzonetta (Analista de
Sistemas - Entre Ríos)" .
¿Casualidad?
Que un presidente como Kirchner -que no da conferencias de prensa y que no concede entrevistas al periodismo- haga este tipo de movidas, preocupa. Más aún cuando sus críticas hacia los medios son cada vez más punzantes. Es duro trabajar en un gremio que se mueve con grandes dificultades por su imposibilidad de acceso a ciertas dependencias gubernamentales y que sólo puede acceder a funcionarios de primera línea en estricto off the record.
Es cierto que existen periodistas "extorsionadores" y "desinformadores", como
asegura el kirchnerismo, pero son justamente los que están en su misma vereda,
los que reciben la parte más importante de la pauta publicitaria estatal, no los
que muestran los desaciertos de este gobierno.
Así y todo, nada justifica la intromisión del Estado en áreas privadas como las
comunicaciones y la vida privada. Menos aún cuando estas provienen de un
Presidente autoritario que lo único que busca es perpetuarse en el poder y no
dar cuentas de sus actos...
(1) Ver
http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=21
(2) Ver http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=1581
(3) Ver http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=2225
(4) Se omiten los nombres completos y los domicilios por cuestiones de seguridad. El listado íntegro se encuentra en poder de este periódico.
(5) Juan Carlos Carnero, alias Kato, fue
desenmascarado y denunciado por este periódico oportunamente.
