Agosto de 2006
Por Strategicos
El anuncio de la enfermedad de Fidel Castro y el traslado de sus
responsabilidades de gobierno hacia su hermano , tanto como jefe administrativo
,comandante de las Fuerzas Armadas y jefe del Partido Comunista obligan a varias
y muy esquemáticas reflexiones.
1- No hay certeza del nivel de la enfermedad de Castro. Puede tratarse de un
simple problema quirúrgico en un octogenario y en ese caso Castro reaparecerá
simplemente en septiembre para presidir la Cumbre de Paises No Alienados
prevista en Cuba para esa fecha.
2.Castro puede ya haber fallecido. En ese caso y siguiendo la rutina existente
en los países comunistas -Tudjman fue metido en una heladera mientras se
discutía la sucesión y Andropov murió algunos días antes de la fecha oficial-en
Cuba se libra un poker macabro para determinar simplemente que línea interna
triunfara en la conducción de la Cuba postfidelista y estas son simplemente
tres.
2.1.La línea continuista representada por Raúl Castro con el objetivo de
mantener el partido comunista vigente como disciplinador social y con el apoyo
del ejercito abrir la isla a las inversiones extranjeras manteniendo sin embargo
el control del modelo.
Se trataría de una variable de la línea china postomaoista y garantizaría
una sucesión mas o menos piloteada.
2.2. Otra variable consistiría en producir la apertura económica y política a
la vez siguiendo el modelo de los países de Europa del Este. Para consolidar
esta línea es necesario que los dos sectores que tiene mayor experiencia
internacional, la cancilleria y los servicios secretos adoptan una posición de
vanguardia, colocando en un segundo lugar al Ejercito y al partido. También
que la Unión Europea, el Vaticano y Estados Unidos tengan un plan de
contingencia eficaz. El MERCOSUR no lo tiene o no parece tenerlo.
2.3. Una alternativa maximalista apuntaría a profundizar la revolución
por vía de los cuadros jóvenes mas fidelizados, los hay y gozan de prebendas
,estrechando lazos con Venezuela, Corea del Norte e Irán y cerrando aun mas el
sistema de control poblacional con la esperanza de que las crisis
internacionales con sus maniobras en curso, Medio Oriente en particular,
distraigan a la diplomacia americana y simplemente dejen que se consolide un
nuevo modelo de coroneles jóvenes en torno a Raúl Castro. Sería la solución
Fidel Plus y estaría mas cerca del ejercito, del partido y de los guajiros
que de la evolución intelectual de los sectores cubanos mas sofisticados y
progresistas.
Estos últimos vinculados a la diáspora cubana en Miami.
3.No se puede dejar de considerar que la desaparición de Castro constituya la
maniobra final de un gran ilusionista. Un ensayo de fin de régimen, para evaluar
como en un juego situacional las posibles reacciones de los actores políticos en
los tres lugares decisivos: la isla, los Estados Unidos y la comunidad cubana de
Miami.
En ese caso se trataría de un globo de ensayo para testear anticipadamente la
desaparición física de Fidel y la capacidad de totalización que puede generar
eventualmente la conducción de Raúl Castro, un hombre cercano ya a los 76 años.
4.Independientemente de lo que ocurra, la sensación de fin del largo reinado
físico e intelectual de Castro ya esta instalada en la opinión publica
internacional y estos acontecimientos simplemente la robustece.
5.En cualquiera de las dos primeras variables -1 y 2 - Cuba puede
afrontar un interesante proceso de desguevarización, aniquilando todas las
fantasías vigentes en torno al Che Guevara, culpando a ese argentino
irresponsable y sanguíneo, de gran parte de las violaciones humanas cometidas
por el régimen e intentando despegar los excesos del régimen castrista y sus
fallidas aventuras internacionales, de una nueva realidad social, política y
económica absolutamente diferente. Esto será comprado rápidamente por los
cubanos en el exilio y tiene un cimiento de unidad nacional que no se puede
dejar de soslayar. Será una pérdida lamentable para los fabricantes de
remeras con la efigie del Che pero en verdad el primer perjudicado por las
opciones moderadas será el presidente venezolano, Hugo Chávez Frías.
En el caso argentino la frialdad del gobierno kirchnerista durante la ultima
reunión en Córdoba hace pensar que alguna información podía tenerse al respecto,
probablemente vía España y Vaticano, dos actores que cuentan con excelente
información no contaminada de lo que ocurre realmente en la isla.
También la socialdemocracia.
Finalmente, al margen de lo que ocurra con Castro, la muerte es democráticamente
inevitable para campesinos y reyes, abre un punto de interrogación sobre el
verdadero estado de salud del presidente Kirchner ya que los partidos únicos o
hegemónicos como se dice eufemísticamente ahora exigen gente con capacidad de
trabajo a tiempo completo.
No será el caso de Castro si reaparece con vida y me atrevería a anticipar que
tampoco es exactamente el caso de Kirchner en la Argentina.
En cualquiera de las variables cubanas simplemente habrá que esperar.
