Agosto de 2006
Desde las 22:00 de anoche miércoles 30, desde la Casa Rosada funcionarios
alineados con Compromiso K, el 'kirchnerismo ortodoxo', comenzaron a llamar por
teléfono a los intendentes del Gran Buenos Aires para exigirle a cada uno
aportar 10 ómnibus cargados de gente para abultar la cantidad de manifestantes
que debe concurrir al Obelisco, liderados por Adolfo Pérez Esquivel y Luís
D'Elía.
¿Cómo explicará más adelante Pérez Esquivel que terminó involucrado en un
clientelismo berreta, a $ 50 por cabeza?
Lo concreto es que desde la Casa Rosada le habrían ordenado a cada intendente
reunir a esa gente y que los micros se encuentren "en zona" hacia las 20:00.
"Tenemos que copar el Obelisco y cortar el desplazamiento de la gente. Si
ponemos un buen contingente taponamos Diagonal Norte que es el paso habitual de
los que se concentran en Plaza de Mayo", ordenó uno de los líderes de Compromiso
K.
"Ustedes quédense tranquilos. Pongan la guita que durante el día les estaremos
reintegrando lo que gasten", habría agregado el funcionario del Gobierno
Nacional.
Luego, se ordenó a los 'callejeros' de la base de la Side en la calle Estados
Unidos, cerca de Plaza Once, estar concentrados desde temprano. Los 'callejeros'
son los agentes de la Side entrenados para mezclarse en las manifestaciones y
cumplir las órdenes que les han encomendado.
"Tenemos que lograr que no vaya nadie a Plaza de Mayo. Que Blumberg se quede
solo y se joda", explicó el funcionario. Se cree que somos boludos y no nos
damos cuenta lo que hay detrás de todo esto. ¿Quieren jodernos? Los vamos a
joder nosotros", agregó, desafiante y casi a los gritos.
Por supuesto que son medidas disuasivas pero también es cierto que son
previsibles y no necesariamente ahuyentarán o atemorizarán a quienes se
encuentran decididos a participar. Sin duda que éste será el tema de la jornada,
en función de que la leva de manifestantes pagos comenzará muy temprano.
Aníbal Fernández, entre tanto, esta buscando a un autor de criminalística que no
encuentra por ninguna parte. Le han dicho que era un especialista en seguridad
ya a comienzos del siglo pasado y ha escrito libros tan memorables como El
Sabueso de los Baskerville o Ensayo en Escarlata.
Pero el nombre que le han pasado no figura en ninguna colección ,probablemente
porque los muchachos han tenido alguna confusión semántica.
En efecto el autor de novelas de misterio Scotland Yard no figura en ninguna
parte.
