Agosto de 2006
Por Edgardo Arrivillaga
La Argentina ha resuelto no enviar tropas al Líbano y justamente por eso mismo
se merece otra bomba. Eterno cafisho este país de miserables juega a la
intermediación con las desgracias ajenas.Clona y reproduce la política
conservadora,el neutralismo de Saavedra Lamas,
pero con fuerte tonelaje naval, la apuesta retorcida y falsa a la guerra de
Corea (1952)como detonadora de una guerra termonuclear mundial, el periodo de la
productiva Pampa esplendida y mansa y productiva mientras en Europa la gente
simplemente moría o se prostituía con una situación no demasiado diferente a la
de los libaneses de hoy en día.
País de taciturna cobardía y de emociones cretinas como el día del niño, de la
madre, del padre, del comercio, del propietario, del inquilino, del adulto
mayor, de saldos emocionales liquidados en general. Y en genuina
liquidación moral.
País de miserables que discute apasionadamente sobre el aborto y los jueces
cavilan elongando los tiempos jurídicos con guiños tramposos a la platea
católica mientras su población se degrada y donde la inseguridad golpea fuerte
provocando algún muerto.
Única niveladora que por fortuna hace bajas en la cobardía local. Y hasta a
veces la sacude con impaciencia histórica y sutil.
País de niños perdidos en un bosque de acechanzas inventadas porque no tiene
coraje de ser finalmente adulto. De un lado o de otro.
País de payasos krausistas que ahora nos proponen dos alianzas de espurio origen
mostrenco y aire contubernial y en las dos revista ese surtido de inútiles que
es el radicalismo del pueblo revisitado, la debilidad política que con mayor
fuerza ha destruido a la Argentina vieja,
prospera, creciente. Una alianza socialdemócrata sin sindicatos al menos por
ahora y otra de sindicatos y funcionarios sin libertad ni proyecto, ni
estrategia, ni nacionalismo económico alguno y solo atada el pensamiento único
de la nueva Sociedad de las Naciones exhumado por los viejos montoneros que han
accedido el préstamo cultural del progresismo moderno sin ser en el fondo
genuinamente modernos. Ni progresistas.
Viejos rentistas de libros que han hecho su tiempo son el mundo impermeabilizado
de la Argentina rentística y escasamente innovadora trasladado al mundo de las
ideas.
Marta Harneker desde el Chile preteromarxista entiende la cosa. Y ya se
cumplieron cien años del nacimiento de José María Rosa y el patético Napoleón
Solo de la política argentina lee con voz de pato engolado en Plaza de Mayo
algunas homilías que se refieren al inacabado e inconcluso proyecto gaullista
del ultimo Perón que el mismo napoleoncito, personaje digno de Grass, saboteó
desde la propia presidencia de la Nación porque aspiraba el también a sucederlo.
Hasta imitó su firma en una versión trabajosamente stalinista de Lopecito.
Para compensar toda esta debilidad firmamos por enésima vez -recuerdo varias
otras firmas y acuerdos mas o menos reservados con Tunez, Israel y otros paises
- nuevos pactos de monitoreo de la Triple Frontera como si algo se pudiese hacer
efectivamente por allí, paraíso irredento de trafico humano y donde el Paraguay
es un estado fallido cautamente disimulado en el mito turístico de Solano López.
Y protegido por la infantería de Marina americana como free port para defender
algo.
Y entre tanto en las opciones políticas locales que se perfilan y que se
reflejan en las angustias radicales,
esas vírgenes violadas por la Historia peronista o militar o lisa y llanamente
marxista guevarista, es necesario taparse la nariz por la presencia radical del
pueblo y el valdemarismo levitante de los alfonsinistas, esos eternos
infiltrados desde los gabinetes de las revoluciones militares hasta la canalla
del ERP que apuntaban a crear una república socialista independiente y
fusiladora modelo Laos, Camboya o Vietnam en el Tucumán argentino de forma
consecuente y precisa. No había en esa banda ambiguedades católicas que los
hicieran gatopardizarse hacia la gran ballena blanca peronista.
La derecha peronista hoy votaría a Lavagna por fuerza inercial. Otros sin serlo
genuinamente al oficialismo porque cobran o porque tienen la ingenua idea de que
Sudamérica, el imperio jesuítico o los comuneros se encuentran soterradamente
replegados en el proyecto neuronal (?) de De Vido y sus amigos y de un
presidente rotundamente analfabeto.
Un presidente que conjuga hábilmente las insuficiencias del desconocimiento de
los nacionalismos zulúes,
indonesios, jamaiquinos o irlandeses con las mismas insuficiencias con respecto
al nacionalismo ruso,
americano o pan europeo. Chávez dentro de su improvisación de zumbo con libros
mal leídos es en su variable algo mas serio y en el fondo es difícil establecer
cual de los dos es menos peligroso.
Jorge Asís acaba de escribir excelentes líneas sobre patriotas juveniles
arrastrados por el lado oscuro de la Historia en su años jóvenes.
Gunter Grass y Francois Miterrand. Justificados por esa enorme guerra civil que
fueron las dos primeras guerras europeas y la lamentable concepción de
Schliefflen, un producto de Estado Mayor con grandes flores de tallo
extremadamente fino que liquidaron al estado conservador socialdemócrata de
Bismark para plantear la incineración de Europa en nombre de la potencia y nada
mas.
Y Schiefflen se prolongó en Hitler, aunque no se lo diga.
Curioso destino faústico alemán. Se limitó a devorar Namibia para no romper su
welfare state con costos excesivos en una campaña colonizadora africana y luego
quiso primero Europa y luego el mundo.
¿No nos recuerda a algo?
Asís olvido poner a Ratzinger entre sus paradigmas,
un artillero que también lucho por su compromiso militar y no era tan jovencito
aunque luego opto por emprender otra carrera, mucho mas lucrativa.
Pero no neutral.
Para los jóvenes todo esto son leyendas.
El ahistoricismo cunde de la mano de la droga blanca
En ese esotérico desciframiento de jeroglíficos políticos lo real es que la
Argentina quiere acercarse a la Unión Europea, ambiciona descolonizarse de la
hagiografia antihistórica de la colonia americana que nunca fue pero nuevamente
no esta dispuesta a pagar el precio para arrimarse a la Unión.
Ni Menem ni Bruselas.
¿El Mercosur ?
Eso ahora tiene la marca a fuego y el franchising de Chávez o no se dieron
cuenta... Los centros de estudios estratégicos mundiales ya han definido a la
región como Chavezlandia y de eso no se vuelve rápido.
Ir al Líbano o amagar simplemente con ello ya que en verdad la lentitud onusiana
permite la virtualización de la diplomacia y una nueva guerra es cada vez mas
probable hubiese sido, sin embargo, ese símbolo paneuropéo y mutilateralista de
verdad.
Hemos hecho contorsiones peores para salir en la foto como putas petrificadas en el invento de los hermanos Lumiere.
Además de vender fusiles en mal estado a los aliados decimonónicos-hay mas
estatuas de San Martín en Lima y Quito que en Buenos Aires, donde pronto no
habrá ninguna - y traficar cañones en beneficio no de una causa noble sino de
miserias que flotan en el balzismo de la masonería caribeña.
Y la diplomacia argentina sigue a remolque del Brasil despechado y de una
Venezuela hiperactiva, vaso comunicante con los grandes disturbadores del mundo
y con la coherencia de una diplomacia que -desaparecido Chávez -habrá
reposicionado a Venezuela con mas fuerza que el viejo Copei y los Adecos juntos.
Miren a Cuba en el siglo XX y entenderán lo que será en la realidad de la
política internacional la influencia de Venezuela en el 2015.
Y con dinero.
Lo divertido de todo esto es que la cuestión ecológica quiso internacionalizarse
a costa de pelearnos con la única frontera confiable que tenemos, el Uruguay
.
Y nos dirigimos a la Haya y el imbécil de Arguello manifestó públicamente sus
embarramientos de cancha -esas cosas no se declaran, se hacen sottovoce y con
cincelada discreción-pero somos incapaces de arriesgar en abstracto la vida de
un solo militar para garantizar la estabilidad en una zona critica del mundo que
además sufre de verdad.
Y para mis queridos desmemoriados de siempre les recuerdo que tenemos 866
blancos militares potenciales desparramados en zonas violentas del mundo.
Y que la Gendarmería Nacional acaba de abrir uno mas-tarea heroica la de los
alacranes -exactamente en Sudan.
Vaya Kirchner, vaya y toque la campana de la Bolsa de Valores en Wall Street y
siga cambiando edecanes navales para la gilada.
Los genes desertores mandan.
El país rioplatense de Kirchner Khalil Gibran se merece otra bomba.
Debemos apostar por ello
