CONSEJO DE SEGURIDAD: VENEZUELA ACLARA EL PANORAMA PARA CHILE
 

Septiembre de 2006

Por Rodrigo Alarcón Bohle (*) - Desde Santiago

 

Todavía se esperan los resultados de la última jugada de Hugo Chávez en las ambigua relación que mantiene con Chile (y al revés también). Esta semana y en forma sorpresiva, aunque pedida por amplios sectores políticos chilenos, el presidente caraqueño llamó a consulta a su embajador en el país de la estrella solitaria, Víctor Delgado, luego de que el gobierno de Michelle Bachelet exigiera enérgicamente -y de manera inusitada- una explicación sobre los dichos del diplomático y ex coronel de la Fuerza Aérea de Venezuela, quien la semana pasada criticó de manera directa y a la Democracia Cristiana chilena, planteando que ese partido apoyó el golpe de Estado contra Chávez el 2002, de la misma forma que apoyaron el golpe de estado contra Salvador Allende en Chile en 1973.

El mandatario venezolano dijo que por ahora el llamado al embajador Delgado es para "conversar", aunque calificó al diplomático como "un hombre serio y caballero".

"He indicado al canciller (Nicolás Maduro) que llame a nuestro embajador en Santiago para conversar con él. Es la única decisión que he tomado hasta ahora. He estado leyendo las declaraciones de nuestro embajador, este buen hombre es un hombre serio, muy respetuoso, un caballero", dijo Chávez en Caracas. Agregó que "como hay unas implicaciones acerca de lo que él ha dicho, lo mejor es llamarlo para conversar con él".

Y la verdad es que fueron bastantes las "implicaciones" generadas por el embajador Delgado en Santiago. Ningún ciudadano común y corriente saldría bien parado de un ataque casi personal a través de los medios contra uno de los partidos más fuertes de la Concertación gobernante en Chile, y mucho menos lo haría un embajador extranjero, precisamente por ser el representante de otro estado, e "interferir" en cuestiones internas de Chile.

Suficiente se había hablado y discutido ya en las corrientes antichavistas latinoamericanas sobre las constantes injerencias del Petroquijote del Orinoco en las discusiones internas de México, Perú, Bolivia, Colombia, Ecuador y algunos estados atomizados de Centroamérica. Faltaba Chile, ese país ícono del tipo de desarrollo económico, político y social pleno de libertades civiles y derecho a disentir, que Chávez NO quiere para la ya conceptual Unión de Repúblicas Socialistas del Sur; como él mismo ha planteado: la nueva URSS.

Ciertamente era difícil de explicar el por qué el venezolano se había abstenido de hacer de Chile el blanco de sus ataques de verborrea ideológica, en circunstancias que este largo país austral representa la peor amenaza ideológica y práctica a los intereses de la Venezuela chavista. Y transitando más hacia un extremos hipotético, no son gratuitos los anuncios de que Chávez instalará una serie de bases militares en Bolivia (la piedra en el zapato de Chile), lo que ya ha generado discusiones con Paraguay.

Pero llevando los dichos del embajador Delgado a la mera praxis política, sus dichos fueron la mejor ayuda que le pudo haber dado a Chile para distender el flanco externo, ante la indefinición que inútilmente ha alargado Michelle Bachelet en torno al voto por el representante latinoamericano en el Consejo de Seguridad. Ahora, si Chile quiere votar por Guatemala, o bien, abstenerse, puede hacerlo justificadamente. La decisión última será siempre de la hermética doctora Bachelet, aunque la opción más fácil y corta es evidente, más aún luego de que Perú anunció oficialmente su abstención.

 

Molestia

El canciller Alejandro Foxley, ciertamente por el sólo hecho de ser democratacristiano, aprovechó la coyuntura creada para tomarse el asunto de manera casi personal. Por ello reiteró que la molestia del Gobierno tras el impasse con el embajador Delgado fue un hecho grave.

Foxley pidió remitirse al comunicado que Chile envió al palacio de Miraflores donde se solicita que se tomen las "medidas adecuadas" para zanjar el conflicto, en lo cual hay consenso de casi todos los sectores en Chile, excluyéndose sólo algunos representantes díscolos del PS y el Partido Comunista. Delgado debe ser retirado en el más breve plazo.

"El gobierno no va a hacer ningún comentario sobre esa materia porque lo que teníamos que decir ya lo dijimos en una declaración que hizo la Cancillería, en la que se señala el malestar de Chile con la situación que se produjo e insinúa la forma de remediarlo", agregó Foxley.

A pesar de Chávez de llamar a consulta a su embajador apareció repentinamente, la acción claramente no cumplía con los deseos de La Moneda, que aunque no solicitó específicamente el retiro del diplomático, sí dejó entrever qué significaban esas "decisiones adecuadas" esperables.

"Si ustedes releen la declaración que hizo el gobierno sobre esta materia van a entender los pasos que sería lógico que se tomaran para que esta situación se resuelva adecuadamente", apuntó Foxley.

Mientras Víctor Delgado salía de madrugada con destino al aeropuerto Arturo Merino Benítez, en Caracas el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró que el interés de su gobierno es conservar las buenas relaciones con Chile. "Ratificamos nuestro deseo de tener buenas relaciones con la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet" manifestó, agregando respecto a Delgado que "se le llamó a consulta y apenas llegue a Caracas vamos a recibirlo para iniciar las conversaciones".

Maduro subrayó que su país siempre ha estado interesado en tener una relación "especial" con Chile, al que definió como un pueblo "luchador" por la "democracia".

Claro está que el concepto de democracia ha de ser en la percepción chavista un ideologismo vinculante bastante especial. Preguntémosle a los venezolanos, si don Hugo lo permite.
 

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(*) Periodista. Licenciado en Comunicación Social de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Chile. Corresponsal de Ejército aprobado en el Comando de Operaciones Terrestres del Ejército de Chile, con asiento en la ciudad de Concepción. Fue redactor del diario La Hora, en Santiago. Actualmente es editor periodístico de Agencia Informativa Orbe, en la capital

 


 

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