Septiembre de 2006
El amigo Guiciardini, alias Picho, nos hace llegar estas líneas sobre el pasado
de Urso, mientras la renuncia del juez ha provocado un innegable tembladeral en
el ámbito judicial. No es secreto que el pico de tensión arterial de Urso fue un
pico de presión teledirigido desde la Presidencia.
La oportuna enfermedad de Urso y su alejamiento de la justicia lo alejan también
del irremediable procesamiento a Luis D Elia, el piketero oficialista, por la
toma de una comisaría en la capital argentina.
Pero sin embargo D'Elía sigue expresando la inevitable ambición de controlar la
calle blandida por los sectores mas duros del kirchnerismo. Su ataque a Tompkins
y a Benetton siguen la misma lógica.
Amedrentar, golpear, acelerar, con miras a competir en el escenario político
argentino contra el piketero funcional a la oposición antikirchnerista que crece
y que es Raúl Castells.
D'Elía es una mano pesada de Kirchner contra Castells y la clase media. Una
clase media técnico profesional que no se banca mas a los montoneros.
D'Elía es un López Rega sin astrología de adorno y su triple A no es el
sindicato de actores-AAA- sino la gente rentada, muy escasa con respecto al
presupuesto, que maneja desde una subsecretaria que también como en caso de la
vieja Triple A se camufla en un área de acción social.
El ascenso a los extremos se esta produciendo de forma inevitable en la política
argentina. Además de una elección reñida todo el año 2007 estará marcado por la
posibilidad de un Ezeiza empastado de sangre.
De ahi la imposibilidad del gobierno de prescindir de este comediante.
Pero Guiciardini nos recuerda los elementos que llevaron a Urso a procesar a
Carlos Menem luego de esperar infructuosamente un llamado telefónico de la
embajada americana que su amigo mas cercano, Miguel Angel Toma, le había
prometido. Y que nunca se produjo.
“Yo cruce el Rubicón. Cambié los teléfonos y
ahora voy a avanzar a fondo”.
Esta frase fue usada por el ahora célebre Juez Jorge Urso y según la revista La
Primera en su edición Nº 64, se lo dijo “al último que intentó indagar sobre sus
próximos pasos en la causa mas impactante del país”; esto es... la acusación de
asociación ilícita a Carlos Menem. Días mas tarde le dictaría la prisión
domiciliaria, y con esto corroboró que hablaba en serio.
Esta frase o dicho, ha llegado hasta nuestros días después de mas de dos
milenios, y se la emplea a fin de dar a entender que se ha tomado una decisión
trascendental y sin posibilidad de retorno. Sin embargo, por ser este caso tan
impactante y de consecuencias aún inciertas, es que remonté el recuerdo de mis
lecturas hacia aquel lejano, glorioso y dramático origen del cruce del famoso
río, para tratar de encontrar alguna respuesta o ... similitudes con dicho drama
y sus actores.
El escenario fue la antigua ROMA y sus protagonistas fueron Julio César y
Pompeyo que fueron dos de los tres integrantes del primer triunvirato gobernante
de la República (694 A.U.C. o 60 a.C); el tercero era Licinio Craso. Pasados
algunos años de la formación de este gobierno y muerto Craso en Partia, se dio
lugar y a la rivalidad de los dos restantes. Estos habían realizados sus deseos,
se habían llenado de triunfos y gloria y ahora ambos aspiraban al poder supremo;
la alianza ya no tenía objeto, el enfrentamiento era cuestión de tiempo.
Pompeyo se afincó en la metrópolis y fomentó todo tipo de intrigas y odios de
partidos y se sembró a manos llenas la anarquía para, a través del terror a la
misma, sacar su dictadura como prenda de paz. Y efectivamente, en aquellos
momentos ROMA vivía en el terror que aquella anarquía inspiraba y en tal
situación, el Senado no vio otro camino salvador que la dictadura. Naturalmente
no se la llamó por ese nombre sino que se la dio en llamar “cónsul único”
recayendo esta dignidad sobre Pompeyo y logrando con esto el tercer consulado.
Frente a este suceso no está demás recordar las palabras de Catón pronunciadas
para apoyar y justificar tamaña decisión y que bien podrían servir de ejemplo
y/o advertencia aún en nuestros convulsionados días: “Mas vale elegirse un
dueño, que esperar al tirano desconocido que la anarquía nos impondrá”.
Pompeyo que lideraba a partir de ese momento un Senado conservador conminó a
César a disolver su ejército y entrar a Roma como un ciudadano más. En realidad
esta exigencia era para reducir el poder logrado por César y seguramente de
obedecerla, sería enjuiciado y condenado por cualquier motivo. César sabía que
no podía ceder ante esto. No tenía alternativa, el enfrentamiento con Pompeyo
era inevitable y mucho más cuando el tribuno Marco Antonio (amigo de César),
junto a otro tribuno, huyeron al campamento de César afirmando que sus vidas
corrían peligro. Siendo como eran estos tribunos, sagrados representantes del
pueblo, César tuvo la excusa perfecta para actuar en defensa de los mismos. Fue
así que el 10 de Enero del año 49 a.C. (o 50) tomó la decisión de cruzar el Rio
Rubicon que separaba a Italia de su provincia en la Galia Cisalpina, dando
comienzo con esta acción a la segunda guerra civil.
Mientras estaba cruzando el río murmuró la famosa frase, “la suerte está
echada”. Pero César no solo tenía la suerte de su lado, tenía su genio, su valor
y ... sus endurecidas y fieles legiones que después de duras luchas, destrozaron
a Pompeyo y lo obligaron a huir a Egipto donde encontró la muerte a manos de Aquilas y Septimío; crimen inspirado por el cortesano Potino, eminencia gris
detrás del trono, que era ejercido por el hermano incestuoso de Cleopatra, ...
de solo trece años de edad.
En aquellos momentos se dirimía el poder de ROMA, quien lo detentaría y que
forma de gobierno tendría; una ROMA que solo algunos años mas tarde, y luego del
asesinato de César, llegaría a su máximo esplendor hegemónico con Octavio (Augustus),
sobrino nieto de César.
Este pequeño vuelo histórico, me colocan en la situación de realizar
comparaciones con los pequeños personajes actuales que emplean aquellas
magníficas palabras pronunciadas también por hombres magníficos y en perfecta
armonía con las dramáticas circunstancias relatadas.
Y digo esto porque en nuestro pequeño presente las circunstancias se mueven en
un mezquino escenario donde el actor principal parece preocuparse solo por su
situación particular. Efectivamente, todo parece indicar que el Sr. Juez tomó la
decisión de detener a Menem por circunstancias absolutamente personales. Al
parecer, es un hombre que no cae demasiado bien en lo que se denomina el ala
nacionalista de la justicia, debido en buena parte, a sus antiguas excelentes
relaciones con sectores del peronismo que fueron quienes lo convirtieron en Juez
Federal.
Algunas opiniones sugieren, que Urso trata de congraciarse con aquellos sectores
debido a que pesa o puede pesar sobre él, una investigación por enriquecimiento
ilícito. Según Antonio Lizzano, autor de la nota en la revista La Primera;
“es
probable que su historia haya motivado las sospechas de los hombres del consejo
de la Magistratura, que pusieron hace dos meses la lupa sobre su crecimiento
económico”. Por otra parte, y siempre según este periodista, “si se confirma que
mintió en su declaración jurada podría estar a un paso del juicio político” ...
y ... “cuando Urso trató de acercarse a Juan Carlos Fernández Madrid, titular de
la Asociación de Magistrados para sondear si tendría respaldo en caso de una
inminente avanzada contra su figura, tuvo una respuesta que lo dejó helado.
Nadie movería un dedo si se confirma que su declaración jurada no se condice con
su patrimonio actual.”
Es por ello que frente a esta situación nuestro joven e improvisado César trata
de acercarse a lo mas puro de la familia Judicial. Pero, según parece, nadie
cree en sus nuevos deseos justicieros, ni siquiera el fiscal Stornelli. No
solamente fue rechazado por los nacionalistas, parece que igual suerte correrá
con los integrantes del máximo tribunal que controlaba Nazareno... ninguno se
jugará por su cabeza.
Urso sabe en su fuero íntimo, que la acusación de asociación ilícita es
inconsistente y según algunas opiniones legalistas, de difícil demostración.
Algunos analistas van mas lejos aún; el Dr. José Venegas, columnista de Ámbito
Financiero, tildando al Juez como un “vengador popular” dice que “el señor Urso
acaba de disponer el procesamiento de Carlos Menem revelándose contra las leyes
más estrictas de la lógica” y según su entender, “la lectura de la sentencia
muestra que la conclusión juega el papel de premisa". Este entender es básico ya
que partiendo de esa falta de lógica se puede armar un proceso al revés.
Lo que esconde en el fondo esta acusación, es una suerte de huida hacia adelante
utilizando para ello un viejo sueño de la santa alianza y sus cruzados; esto es:
sacar de circulación a Carlos Menem. Esta situación reviste un doble juego, uno
personal por parte de Urso y por el otro lado, los que usan al Juez por razones
absolutamente políticas y adornándose ambas con el ya clásico bagaje de
expresiones de tono moral.
Parece ser que estos cruzados están descubriendo que el mundo no es el jardín de
Paz imaginado por santurrones de toda cepa y se horrorizan que en el mismo se
fabriquen y se comercialicen armas. Es tal el horror que les causa esta
evidencia que interpretan que no existen razones de Estado que puedan justificar
la acción de la venta de armas. Se me dirá seguramente, que se está juzgando no
la venta sinó la ilegalidad de la misma; pero ... ¿cuándo es legal la venta de
armas? ... ¿debemos deducir acaso que solo es legal cuándo se compran para
exhibirlas en desfiles?. ¿Qué legalidad tienen (y solo para citar un par de los
centenares de ejemplos), las armas que los monjes Talibanes o las etnias
Ugandesas utilizan para cometer algunas de las mas crueles barbaridades asesinas
de esta época ? ... Y para no adentrarnos demasiado lejos en parajes extraños
... ¿alguna vez fue investigada la venta de armas y equipamiento militar
argentino a Honduras y Nicaragua durante la presidencia de Alfonsín?. Es
importante recordar la síntesis que sobre este tema fue publicada en el diario Ambito Financiero del jueves 15 de Junio de 2001 en su edición Nº 234 y que la
titula “Las triangulaciones de Alfonsin” :
· El 15 de diciembre de 1985, el buque de bandera argentina Punta Brava descargó
en Puerto Cortés (Honduras) cincuenta camiones de transporte de tropas, veinte
containers con armas y medio centenar de cajas de repuestos, todo lo cual había
sido embarcado un mes antes en el puerto de Buenos Aires.
· El despacho fue autorizado por el presidente Raúl Alfonsín, con el aval del
canciller Dante Caputo y el ministro de Defensa, Raúl Borrás
· El destinatario del material bélico que aparecía en los papeles oficiales era
el Ejército de Honduras
· Sin embargo, los camiones y las armas habían sido adquiridas para ser
derivadas al comando antisandinista «contra», liderado en aquel entonces por
Edén Pastora y respaldado por el gobierno estadounidense de Ronald Reagan;
· La operación revelaba que el gobierno democrático de Argentina seguía
interviniendo en el conflicto centroamericano, en la misma línea que lo habían
hecho los gobiernos militares que lo precedieron
· Desnudaba el doble discurso del gobierno alfonsinista, ya que mientras la
Cancillería ratificaba el apoyo irrestricto al Grupo Contadora, el Ministerio de
Defensa vendía armas para que los «contra» combatiesen a los sandinistas
nicaragüenses
· Todo lo cual, ya en una lectura más actual, es prueba irrefutable de la
hipocresía radical que se creyó amparada in eternum por el carácter «secreto»
que el gobierno de Raúl Alfonsín impuso a sus decretos de exportación de
material bélico.
Sin duda que se trata de una increíble hipocresía. En marzo del año 1987
Alfonsín se encontraba en Montevideo con Daniel Ortega, e insistía en el apoyo
irrestricto del gobierno argentino a Contadora mientras triangulaba armas vía
Honduras para los contras. Por otra parte; ¿qué otra cosa que razones de estado
es el carácter secreto que se impusieron a los decretos? ... ¿por qué hasta
ahora no apareció ningún Urso para juzgar por asociación ilícita a las tres
personas firmantes de los mismos ya que según la ley se exige ese mínimo para
aplicarla? ...
Independiente de las preguntas y de las respuestas que cada uno pueda elaborar,
lo cierto es que cuando los países entran en guerra, los circuitos para la
consecución de las armas son oscuros, subrepticios, y generalmente “non santos”
y los fabricantes apelaran a los mismos métodos para venderlas. Esto es parte
del mundo real guste o no.
Entonces ... ¿qué hacer frente a un conflicto que involucra a varias partes?,
cómo deberían comportarse los actores y los que no lo son. ... ¿Pueden
determinados países estar ajenos a dicho conflicto? ...
El caso de las ventas de armas a Croacia no es ajeno a esto. La potencia
actualmente dominante, EE.UU., consideró que no se podía dejar desarmados a los
Croatas ya que se estaba produciendo un cruel genocidio por parte de las tropas
serbias.
Sin embargo, existía un impedimento de parte de Naciones Unidas para armar a
dichos contendientes y EE.UU. fue el principal responsable del bloqueo. Como
indica la realidad de todas las épocas, este bloqueo no se respetó y los
involucrados en el conflicto consiguieron armas en los variados circuitos
ilegales; y como no podía ser de otra manera, en Argentina y bajo un gobierno
radical que siempre hace de la ética y transparencia un vulgar discurso, se
convirtió en un “resonante” hecho político. Hecho aderezado, en el mejor de los
casos, por aquellos que declaran por principio ,”estar en contra de toda
violencia” y por estar convencidos que las armas “no son parte de la naturaleza
humana”.
Menem, tuvo la imprudencia de sugerir en público, que había sido EE.UU. quien
le pidió a la Argentina que suministrara armas a los croatas y no porque fuese
mentira, sinó porque la naturaleza misma del problema impide “blanquear” estas
cuestiones a pesar de los pequeños moralistas de los tantos que abundan en estas
tierras santas. Sin duda estas congregaciones no son únicas y exclusivas de
nuestro país, pero sucede que en el nuestro tienen un poder inusitado y debido a
ello nuestro “solidario” terruño se está convirtiendo en una aldea pauperizada
que suministra clientela a una variada fauna de predicadores y oportunistas que
se quedaron en el siglo XIII y que junto al viejo nacionalismo y a los
raquíticos desechos del comunismo, conforman una verdadera masa critica ultra
conservadora, que hará estallar en corto tiempo toda ilusión y realidad futura y
que impedirá todo cambio que asegure un decente pasar a buena parte de los
ciudadanos.
Impedimento, que ellos mismos calificarán como ... progresista.
Importantes comentaristas de los principales diarios, no tienen la menor duda
que el gobierno argentino tuvo algo mas que el guiño de EE.UU. para armar a los
croatas decidiéndose una simple fórmula: Argentina suministraría las armas y el
responsable del bloqueo miraría para otro lado.
Ana Barón en el editorial del Clarín del 10/06/01 decía que “Sin embargo, aun si EE.UU., a través de la CIA o de cualquier otro organismo, hubiese alentado esa
operación pese a que regía un embargo de Naciones Unidas que lo prohibía, el ex
presidente Carlos Menem se equivocó al pensar que eso podía salvarlo de la
cárcel. La venta ilegal de armas argentinas a Croacia es un delito en el país y
no había ninguna razón de estado que pudiera haberla justificado".
Por su parte Van der Koy, en la misma fecha escribía: “Menem resolvió invocar
razones de Estado y remitió a un supuesto aval de Washington en el tráfico de
armas recién cuando el agua le llegó a la mandíbula. Hay pocas dudas de que la
venia existió, porque de otra manera resulta inadmisible que seis naves croatas
—donde iba el armamento— hayan burlado el bloqueo de la OTAN, capaz de capturar
una pelotita de golf en el espacio”.
Por lo visto, el hecho que el arreglo o la venia existió está fuera de toda
discusión... entonces ... ¿por qué se le niega a Menem la invocación de las
razones de Estado?. La Sra. Ana Barón, por ejemplo, se la niega, argumentando en
su nota que “la Argentina no se encontraba en guerra, ni su seguridad estaba
amenazada”.
Bien ... pero esas son las razones de Ana Baron periodista, ... no las de Carlos
Menem jefe del Estado Argentino democráticamente elegido. Razones que esta Sra.
y el diario para el cual escribe, no utilizan con la misma contundencia y
convencimiento para denunciar al Dr. Alfonsín por el caso de las armas “contras”.
Por otra parte, es llamativamente sospechoso, que nadie haya observado que en
realidad el verdadero responsable de burlar el bloqueo fue precisamente el
principal encargado de hacerlo cumplir y por lo menos hasta ahora, no existe
juicio ni acusación alguna contra los altos oficiales norteamericanos a cargo
del mismo. La razón de que no exista tal juicio, es simplemente por el hecho que EE.UU. (al igual que la antigua ROMA), entiende lo que son razones de estado.
Pero estas congregaciones no estarían solas, se le sumarían decenas de “serios
analistas” que se sentirían “profundamente avergonzados” por el hecho de que
“seis naves Croatas” burlaran el bloqueo del cual éramos responsables y
argumentarían con toda convicción que solo somos un país bananero. La misma
convicción en contraria que tendrían si hubiese sido Cuba o la extinta URSS las
que hubieran protagonizado lo que Argentina. En ese caso ... ¿alguien duda que
se hubieran invocado razones humanitarias para justificar la acción? ...
¿alguien duda que se la estaría justificando arguyendo defender al pueblo Croata
del exterminio de un nuevo Hitler?. Para estos “expertos analistas”, solo el
aval de Washington es razón de Estado (o cuando las esgrime Alfonsín), pero la
consecuencia de ese aval, que permitió el suministro de armas argentinas a
Croacia mediante el guiño y “distracción” de la mas formidable fuerza militar
que el mundo ha conocido y “capaz de capturar una pelotita de golf en el
espacio” ; ... no lo es ... sobre todo si se llama Menem quien las invoca. Toda
una pléyade de Anas Barones, Van der Koyses, piadosos cristianos y viejos
nacionalistas abrazados con sus antiguos archienemigos de izquierda, negarán
cualquier razón de Estado que no coincida con su propia razón personal o moral.
Volviendo entonces a la cuestión inicial ... ¿Cruza Urso el Rubicón?...
Naturalmente que no ...
Lo que Urso en cambio ha cruzado, es una pequeña zanja que lo llevará a un
solitario baldío pantanoso. Pero algo de la frase es cierta; ... con su
decisión, ha echado su suerte y no hay retorno posible
