ACTO DE FE

 

Octubre de 2006

Por Edgardo Arrivillaga

 

El gobierno esta analizando la situación de Alfredo Astiz con el objetivo de extraditarlo hacia Francia. La medida, que surge en plena confrontación con la iglesia católica y tangencialmente también con la colectividad judía, tiene el objetivo de recuperar la iniciativa en el campo de los derechos humanos cuestionados por la desaparición de López, producto de la incapacidad de los sistemas de seguridad argentinos, carentes de reflejos para instrumentar la simple opción de testigo protegido que es lo que se debió haber hecho con todos los testigos importantes de las causas incoadas por derechos humanos.

 

Este falencia se pretende subsanar con la articulación de un discurso progresista dirigido hacia los jóvenes y en general hacia la corriente laicoprogresista tradicionalmente anticatólica argentina.

 

El experimento procura retomar la iniciativa y disparar contra la iglesia luego de los magros intentos de Carlos Custer para remover a Bergoglio que ha pasado a ser el enemigo numero uno del gobierno. Custer descubrió que el Vaticano no es el parlamento británico, no es un regimen presidencialista ni una corporación de una extraña ONG llamada Catolicos en el Mundo.

 

El enemigo numero dos es el ingeniero Blumberg, quien maneja también claves religiosas que molestan al presidente, en particular a su mujer.

 

El reciente documento producido por católicos peronistas como Víctor Lapegna, Pascual Albanese y Luís Calviño al cual se han sumado otras adhesiones y se sumaran otras de ambientes académicos y con credenciales católicas de vieja data, esta marcando el clivaje de una guerra de política religiosa que ya se advierte en el país. Curiosa guerra en la cual en la Argentina del 2006 alguna gente vacila pensando si es conveniente o no firmar un documento de apoyo al Papado. Como si estuviésemos en Polonia en 1983.O en Hungría en 1968.O en la Alemania de 1933.

 

Se sabe que por el tema Astiz el gobierno estableció un acercamiento de sondeo con los franceses cuyo ministro de Hacienda, el egresado de la Escuela Nacional de Administración Jean-François Copé, un gaullista que se encuentra de visita en el país desde hace unos días, ha entregado un cheque a la organización de las Madres de Plaza de Mayo. Es un primer paso.

 

Cope es un hombre de Chirac con una larga permanencia en la administración pública. Trabajó en el Ministerio del Interior francés y estuvo a cargo de temas sensibles en materia de seguridad. Pero tampoco tiene interés en meter al gaullismo en una interna del kirchnerismo con la iglesia católica. De ahí el cheque.

 

El conflicto entre el panteísmo seudo progresista del kirchnerismo, aliado a la masonería petrocaribeña y los católicos argentinos se profundizara como consecuencia de la elección en Misiones.I ndependientemente del resultado aritmético.

 

La entrega de Astiz a Francia para ser juzgado curiosamente en un ambiente más frio, imparcial y habituado a las guerras coloniales que la Argentina de los pigmeos entreguistas y subdesarrollados de hoy puede ser un primer paso para recuperar esa iniciativa.

 

Prácticamente nadie movería un dedo por Astiz, un oficial de inteligencia naval convertido en un curioso Dreyfus argentinos y sacrificado igual que Dreyfus pero sin posibilidad alguna de ser reivindicado en el futuro.

Seria un Acto de Fe del gobierno.

 

Acto falso, mediático y concentrado en el pecaminoso aforismo de los mitos alfonsinistas profundizados por el kirchnerismo y su pensamiento vagamente protomarxista neolítico desde el fin del mundo. Con un cavallismo anticorporativo y pro americano mucho mas concreto.

 

Este destripamiento político sigue profundizando el enfrentamiento interno de los argentinos, un 40 por ciento al menos esta decididamente contra el gobierno y al menos otro 25 por ciento lo disimula por compresibles razones de circunstancia y supervivencia en un clima fatal que se vuelve irrespirable.

 

Lo de Astiz será un acto de fe laica y los afanes electorales del gobierno lo asemejan a un Prometeo que devora sus entrañas a las que debe regenerar con actos mediáticos permanentes. El tiempo, sin embargo, que es faustiano y acostumbra pactar perversamente con los opuestos para destruir a los simples poderes terrenales le juega en contra.

 

Y hoy el sacerdote tercermundista asesinado por la triple A, Carlos Mugica, también estaría contra Kirchner.

 

Y por los mismos motivos que lo hicieron enfrentarse con Firmenich y López Rega a la vez.

 

Y ser asesinado.

 


 

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