Octubre de 2006
Por Roberto Ruhr
Bien sabido es que las Madres de Plaza de Mayo despiertan amores y odios.
Ahora bien, la última controversia viene de la mano de Hebe de Bonafini y su
opinión respecto al "Caso Julio López".
Fuentes extraoficiales aseguran que la Presidenta de la mencionada asociación
habría hecho declaraciones para nada gratas acerca de la desaparición del
desafortunado testigo. Bonafini habría dicho descreer de la ausencia de López,
mencionando también que se trata del hermano de un policía cuya morada estaba
exactamente en un barrio policial.
Algunos ya sospechan de estos comentarios debido a la cercana y amigable
relación que mantienen las "Madres" con Kirchner. La duda se alimenta también de
la frase que habría dicho Bonafini respecto a de las causas de esta mediática
noticia: "Esto fue hecho para perjudicar al Presidente".
El hecho de que se mencione la mínima posibilidad de investigar a la víctima nos
retrotrae a los años de plomo de Argentina, en donde el "por algo será" estaba a
la orden del día. Resulta difícil de entender que justamente sea Hebe de
Bonafini, defensora de los Derechos Humanos, quien plantee esta opción.
Por otra parte, desde costados mucho más opositores a "la Sra. del pañuelo
blanco", se deja en el aire una idea: que la misma tenga información precisa por
parte de Kirchner o de Aníbal Fernández, si es que no pertenece a los servicios
de inteligencia.
Además de Bonafini, otras personas y movimientos salieron a "colaborar" para la
reaparición de López. Entre ellos, el MTD Evita, quienes afirman que van a
rastrillar la Provincia de Buenos Aires con 10 mil piqueteros. Lo que aun no se
sabe son los métodos a utilizar.
No son pocos los que empiezan a sospechar que las funciones de los "cortadores
de rutas" empiezan a salir a la luz, paradójicamente, de una manera bastante
oscura. Los allanamientos que pudieran hacer estos sujetos atemorizan a
cualquier ciudadano consciente. Esto deja en claro que no se trata simplemente
de movimientos de desocupados sino que, tal como lo afirmaban muchos desde un
principio, el transfondo político que los dirige es mucho más que obvio.
Si algún día la verdad sale a la luz, el paradero de López es conocido y no le
sigue los pasos a la sombra de Rodolfo Walsh ni al fantasma de Alfredo Yabrán
-ejemplos de cómo se naturaliza en Argentina la masacre y la corrupción- alguien
podrá decir cuán erradas o acertadas fueron los frases que alrededor del
"misterio López" se dijeron. Mientras tanto, y casi como una ilusión de
inocencia, el país entero espera y reclama que el caso se resuelva.
Como un de pastel de bodas de Scott Fitzgerald para una boda inexistente.
