
Noviembre de 2006
Por Edgardo Arrivillaga
La excelente crónica de Mainhard que transcribimos pone de
relieve que la generación peronista histórica todavía viviente es
antikirchnerista simplemente porque esta llegando a la mayoría de edad.
La crónica, los simples hechos relatados con la participación de gente bastante
antagónica entre si en el pasado , subraya un hecho que hace mucho tiempo escapa
tanto a la presidencia vicaria como a los Montoneros del ayer. El turno
democrático esta llegando al Movimiento y pese a la intervención forzada y
jurídicamente tramposa del partido , la realidad de los hechos surge a la
superficie. El peronismo supera la etapa dogmática y doctrinaria y los
cesarismos parcializados posteriores a la muerte de Perón y el proceso
evolutivo alcanza la lógica natural de los movimientos políticos forjados en
torno a los ritmos biológicos de un líder histórico del siglo XX.
Ocurrió con el radicalismo yrigoyenista, también con el gaullismo que finalizo
generando figuras tan disímiles como Giscard, Pompidau o Chirac sin por ello
dejar de ser una formidable maquina de poder electoral, esencial para la unidad
de los franceses primero y europeos despues.
Probablemente la enseñanza del encuentro del viernes mas allá de la sumatoria de
votos de regiones o circunscripciones en la que se detendrán con animo de
entomólogo los empleados públicos de Pagina12 o de la agencia de desinformación
Telam se encuentre en algo elemental.
La democratización del peronismo esta llegando para quedarse y si bien la
historia y la mística siguen ejerciendo una suerte de atractor carismático
inercial sobre figuras políticas, incluso nuevas, incluso apartidarias,
prácticamente ya nadie puede imponer un discurso univoco sobre una realidad
plástica y dialéctica que se traduce en votos y no en el provisorio manejo de
una caja estadual.
El producido por el Frente Recaudador Impositivo, como señala socarronamente
Jorge Asís en sus nuevas Cartas Persas made in Argentina, apuntando a la
plusvalía de los políticos sin pasado y sin historia ; cubre y excusa solo
circunstancialmente a los aparatos que se prestan o alquilan sin prejuicios pero
que se escinden pragmáticamente y con la misma lógica y prontitud ante las
realidades electorales que –como en Misiones – deben tributar a las
necesidades de fuerzas sociales que en una democracia son el único elemento
legitimador que cuenta.
En este esquema post Revolución Francesa que inaugura tardíamente la república
de los ciudadanos en el pais, no solo de los consumidores ni de los esperpentos
victorhuguianos de Notre Dame que el asistencialismo laico-progresista ha
inventado porque no pueden imaginar socialmente algo mejor y superador y moderno
a la vez , pierden los cruzados de las interpretaciones leninistas de la verdad
revelada a pequeños grupos de iluminados pero también se desdibujan esos
casposos cerebros de la ultraenvejecida izquierda stalinista que pretende
legitimar cualquier operación política feudal, anacrónica, tropicaloide, en la
tramposa clave de un antiimperialismo aproximativo, insuficiente, falso y
saturado de trucos anémicos que esconden el derecho de pernada del barón feudal
sobre la sociedad.
El cerdo Napoleón orwelliano de la granja de los animales reemplazando al
verdadero Napoleón..
Esta gente y es necesario recordarlo y no olvidarlo mansamente es
intelectualmente responsable de la militarización e incineración de sectores
juveniles argentinos ,de alianzas internacionales escasamente creíbles con el
sustrato del país profundo y su realidad histórica y en definitiva de la larga
guerra civil que ha dividido a los argentinos.
Curiosamente es la gente históricamente menos peronista la que cultiva esos
crisantemos del pasado.
Carecen de historia peronista y son de una forma perversa y contradictoria los
verdaderos recién llegados a la dura guerra interna del siglo XX argentino.
Guerra a la que llegaron por el aeropuerto internacional de Ezeiza.
Extraña gente que no puede reconciliarse siquiera como generación entre ellos
mismos porque pertenecían a familias políticas ajenas al partido y al movimiento
y que generaron, por lo tanto , una interminable pléyade de colaboracionistas
emboscados bajo jubilaciones de privilegio fraguadas a todo campo y a cartón
lleno en el exterior.
Gente algo infantil, que cree o finge creer, de forma tramposa y efectista que
el peronismo nació ontológicamente en 1955 con una carta dirigida
clandestinamente por Perón en diciembre de ese año al Bebe Cooke.
Gente a la cual hay que decirle, parafraseando un film inolvidable:”tocala otra
vez Sam” porque la primera fue sencillamente un horror.
Esta gente avejentada, de la cual Kirchner se reconoce alumno aventajado, es la
que propone guiños ideológicos menopaúsicos escasamente creíbles para una
generación que vivió el Proceso, Malvinas, el alfonsinismo hiperinflacionario y
todas las variables sucesivas que llegaron y les curtieron la piel.
Pierde también en este flamante contexto de realidades que perforan el discurso
oficial la gente que cree tener el franchising del peronismo en una realidad
solo virtual sin haber recurrido a una sola interna partidaria montando el
transitorio caballo mostrenco de una transversalidad definitivamente
inexistente.
Cada vez está mas claro que la elección de Misiones ha sido para el kirchnerismo
militante y gramsciano y algo anémico y fatalmente contrarevolucionario, en el
campo de la realidad de la gente concreta, el equivalente de las elecciones de
medio término para Bush y si la tensión con el Uruguay persiste y las volteretas
irresponsables con Irán se prolongan en algo tan ingenuo, fragmentado, peligroso
y antinacional como ejercer una política exterior kirchnerista simplemente
opuesta en todo a las de los noventa por razones de lecturas ideológicas
cifradas superadas que nos aherrojan a voluntades externas es muy probable que
también en el frente externo se dibuje algo similar al aislacionismo americano
en Irak para la diplomacia kirchnerista.
Y arrastrara también de forma categórica, dura y sangrienta, muchas de las
expectativas y seudocertezas de plastilina del gobierno.
Y atrás de todo esto hay una confluencia del País Real con las iglesias que solo
los iletrados pueden desconocer.
Históricamente la Iglesia argentina arrasó con Rivadavia e hizo rever posiciones
al mismo Roca.
Y a Frondizi.
Y medió en el Beagle.
Ganó siempre.
Muy difícil era entonces pretender que fuera dócil ante los balbuceos
interpretativos de la pequeña familia Kirchner y sus escribas a sueldo y sus
vástagos perdidos en las noches incompletas de Nueva York.
La guerra por la democracia interna de un partido en un país que casi llegó a
prescindir de todos ellos a la vez recién empieza.
Borlenghi y Bramuglia, primera nomenclatura peronista de articulación política
democrática con la sociedad argentina de su tiempo pueden salir sin complejos de
sus ataúdes.
La búsqueda de ese animal mitológico, el progresismo popular, llega rápidamente
a su fin con la misma velocidad conque la sociedad ha dejado de buscar al
militar iluminado. Las opciones abiertas son legitimación democrática
republicana o revolución y salto al vacío simplemente.
Transformistas abstenerse.
La primera batalla tiene tiempos elegiacos y a la vez convocantes. Los de la
bronca nacional.
Esta reunión del peronismo antikirchnerista pone de relieve que para el
peronismo el presidente ha dejado de ser el Conductor histórico y Automático del
partido-movimiento y que la nomenclatura peronista en la oposición y ,en el
gobierno, a la vez tiene la escueta libertad para decidir oponerse a cualquier
seudo revolución impuesta desde arriba.
No es poco y era hora.
Veamos la crónica de Mainhard.
“El peronismo que no integra el Frente para la Victoria tuvo su bautismo de
fuego. Resulta un dato interesante, probablemente el resultado de coincidencias
sobre el mal momento del 'kirchnerismo', y también su tendencia excluyente.
Hay 3 formas de interpretar lo ocurrido hoy con el peronismo no kirchnerista en
el hotel Los 2 Chinos:
la versión profundamente agnóstica por la política -y argumentos no le faltan-
que seguramente relatará el programa 'CQC' esta semana, ya que sus cámaras se
estacionaron frente al inmueble entre las 13:00 y las 17:00;
la versión que explicará la prensa más comprometida con el presidente Néstor
Kirchner y su Frente para la Victoria;
la versión de los 698 asistentes registrados, enfervorizados por arengas
apasionadas como la de Julio Humada (Misiones) o la de Alejandra Oviedo (La
Rioja) o profundas y reflexivas como la de Ramón Puerta (también Misiones).
También hay una 4ta. versión de los hechos, que es la de Urgente24.
Es verdad que la mayoría de los asistentes se encuentran estigmatizados por las
consignas a que apeló el ex Frepaso para construir su efímero ascenso al poder,
y que repitió Néstor Kirchner para legitimarse, luego de su ilegítimo ingreso a
la Casa Rosada.
Pero también es cierto que cualquiera de todos esos conceptos podrían alcanzar
al propio Kirchner, señor feudal en Santa Cruz y aprendiz de revolucionario en
la Ciudad de Buenos Aires. Además, ¿quién era Kirchner hasta que devino en 'el
elegido' por su mentor, Eduardo Duhalde, luego fulminado por su discípulo?
(Parece la escena final de la película 'Los Infiltrados', curiosamente en las
carteleras porteñas).
Esta cuestión es importante tenerla en cuenta para comprender que nadie es más
que otro, al menos en el peronismo (y nadie que no sea peronista ha podido
gobernar con solidez desde 1983 a la fecha).
Es probable que ninguno de los participantes pueda competir con la instalación
mediática que los abundantes recursos del Estado -inflados por los impuestos de
emergencia- le han permitido a Kirchner, pero también es verdad que estuvo
representada toda la geografía argentina (aún la arisca Córdoba que lidera el
excesivamente especulador José Manuel De la Sota) y que los asistentes tienen
una considerable capacidad de daño del adversario.
Entonces, no podrán construir pero sí destruir, y esto de por sí ya es un
elemento valioso que justifica tenerlos del bando propio, nunca del contrario.
Pero Kirchner decidió dejarlos afuera, los desvalorizó, despreció, ninguneó,
bastardeó como si el peronismo no fuera movimientista y como si el éxito fuese
permanente y el poder un derecho adquirido.
La presencia de todos en el hotel del barrio de Constitución indica la opinión
prevaleciente entre quienes son o han sido políticos profesionales, que el
Presidente está en baja; que hace muchas semanas que la iniciativa le resulta
esquiva; y que hay suficientes argumentos para especular que el año 2007 no será
un paseo electoral como él había imaginado (y como hubiese sido de convocar a
comicios en marzo próximo).
El largo aplauso que recibió el diputado nacional Eduardo Arnold, 'Chiquito'
(Santa Cruz), resultó tan simbólico como la presencia de Ángel Torres ('alter
ego' de Juan Carlos Romero, de Salta) y de Luis Lusquiños (el equivalente de
Adolfo Rodríguez Saá, de San Luis); la reflexión de Andrés Cisneros, Abel Posse
y Jorge Castro; la juventud de Mariano Caucino; la 'picardía' de Hugo Franco y
Miguel Toma; el coraje de Marina Cassese y Stella Maris Peso; la proyección de
Cristian Ritondo y Daniel Amoroso; la experiencia de Osvaldo Papaleo; la
decisión de no rendirse de Adrián Menem; etcétera. Todo suma. Nada escasea.
Fundamentalmente porque ¿acaso Kirchner puede ufanarse de sumar más 'masa
crítica'?
La diferencia más importante entre los presentes y los ausentes era, hasta
ahora, que los presentes tenían temor de los ausentes; pero perdido el miedo
porque ya no hay qué perder, la diferencia la pondrá la capacidad para
interpretar la demanda social, la constancia en el trabajo, la creatividad en la
construcción política, la credibilidad que se genera en los otros.
Por supuesto que los presentes aún no tienen un candidato importante propio
(había afiches del sindicato de la carne que prometía 'Puerta 2007') pero si a
Kirchner le suceden sus infortunios cuando aún es el único en competencia, es
complicado imaginar qué ocurriría si una alternativa toma dimensión.
¿Roberto Lavagna es la alternativa? ¿Mauricio Macri? Cada uno tiene sus virtudes
y sus defectos y no es hora de debatir lo que separa sino de rescatar lo que
unifica. Si estos conceptos prevalecen es posible que se pueda abrir un crédito
a lo que ocurrió en Los 2 Chinos.
Luego, Eduardo Duhalde. La mayoría de los asistentes lo sigue considerando un
referente de la política y eso es lo peor de la convocatoria porque Duhalde es
responsable, con sus subalternos bonaerenses que, además, ahora son 'kirchneristas',
de una interrupción institucional y de una feroz transferencia de ingresos en
favor del Estado y las grandes empresas, y Duhalde aún no ha dado explicaciones
por ello.
También Duhalde es responsable de Kirchner, porque llegó a afirmar que
cualquiera le parecía bien con tal de que no fuese Carlos Menem, en mayo de
2003, por lo que puso sus intereses pequeños individuales por encima de los de
la República, y tampoco ha dado explicaciones por ello.
Lo más lamentable de la convocatoria en Los 2 Chinos es la imagen de un grupo
reducido de participantes visitando el club San Juan para rogarle a Duhalde que
bendiga el encuentro, y la decisión de éste de retirar hasta a Hilda de Duhalde
de entre los participantes.
De todos modos, no hay que exagerar. Ni para un lado ni para el otro. Ahora
vendrán las visitas de una delegación encabezada por Puerta, a Lavagna, a Macri,
a Jorge Sobisch, a Elisa Carrió y otros. Luego vendrán las conclusiones.
Pero que la gente se atreva a desafiar el 'carpetazo', la 'pinchadura'
telefónica, la descalificación mediática y otras formas de presión 'kirchnerista'
merece respeto”
