Diciembre de 2006
Por la Redaccion
El banquero Enrique Eskenazi, cuyo contador Larcher es el número Dos de la Secretaria de Inteligencia del Estado y el empresario menemista Eduardo Eurnekian mantienen su expectativa de ingresar al negocio de la láctea SanCor, mientras crecen las versiones de que la asociación de esa cooperativa con la empresa del hijo del magnate George Soros ingresó en zona de turbulencia. A esto se suma la fuerte presión política para que grupos nacionales se conviertan en socios de la segunda empresa láctea del país como ha detallado La Nueva Provincia en un pormerizado análisis de la situación real del asunto.
Por otra parte el gobernador santafesino Jorge Obeid, ahora estrechamente
cercano a Sobisch y el cordobés José Manuel de la Sota, varios legisladores y la
Unión Industrial Argentina se anotan entre los que preferirían frenar el proceso
de extranjerización que atraviesa la economía.
Eurnekian, quien preside Aeropuertos Argentina 2000 y presentó una propuesta por
SanCor junto con Eskenazi, dueño del Nuevo Banco de Santa Fe y cabeza visible de
los intereses anglófilos en la Argentina desde su paso por Molinos Rió de la
Plata y sus vinculaciones con el traficante de armas John Sinclair-ya fallecido
-, se quejó de que "no hubo profesionalismo en el manejo de la negociación".
El Consejo directivo de SanCor eligió a Adecoagro, una firma de Jonathan Soros
-hijo del magnate húngaro-norteamericano-, quien ofreció pagar 120 millones de
dólares (70 millones para el pago de la deuda y 50 millones para capital de
trabajo). Molesto, Eurnekian explicó en declaraciones a El Cronista: "Queremos
ser jugadores en el negocio agrícola-ganadero. Nos interesa que el sector lácteo
no quede en manos de grupos extranjeros. Me parece que la decisión se tomó
demasiado rápido". Si bien proliferan los rumores sobre una caída de la
operación de Adecoagro, Julio Bestani, director financiero de la firma, señaló
lo contrario: "Estamos dentro de los 90 días que comprende el proceso de
exclusividad con SanCor. Mantenemos reuniones continuas con sus ejecutivos para
llegar al mejor acuerdo". Adecoagro le propuso a SanCor que las cooperativas se
queden con un 37,5 por ciento de la empresa, mientras que Eurnekian y Ezkenazi
le asignaban una base accionaria del 25 por ciento a los tamberos. "Ese
porcentaje podía ir creciendo, de acuerdo con determinados aumentos de capital",
señaló Eurnekian, que proponía desembolsar 60 millones de dólares. La oferta de
Adecoagro para SanCor incluye 70 millones de dólares para la reestructuración de
la deuda de la láctea, que orilla los 200 millones de esa moneda. Eurnekian y
Eskenazi -titular del Grupo Petersen un grupo empresario constructor piloteado
por Gotti que hizo su fortuna con la obra publica en Mendoza y Santa Cruz
respectivamente de la mano de Manzano y Bauza vinculados al ex ministro italiano
De Michelis, posteriormente procesado por delitos financieros en la península -
y que ahora resulta ser acreedor de la propia SanCor- no explicitaron el monto
destinado al saneamiento de pasivos. La idea de este grupo era renegociar con
los bancos después de tomar la posesión de la compañía.
Otros acreedores son la Corporación Financiera Internacional (CFI), Rabobank,
Banco Do Brasil, Citibank, el Nación, el Ciudad, Credicoop, Banco Supervielle y
el HSBC.
